Mastercard destaca el impacto de las remesas en Guatemala
Un estudio impulsado por Mastercard en alianza con CrossTech evidencia que las remesas no son solo dinero, sino una forma de cuidado que organiza la vida cotidiana de millones de hogares en Guatemala.
Fotos Prensa Libre: Fernanda Mérida.
En Guatemala, las remesas han evolucionado más allá de su función como transferencias económicas para convertirse en un elemento estructural dentro de los hogares. De acuerdo con el estudio “Remesas 2030: Confianza, inclusión y remesas”, desarrollado por Mastercard y CrossTech (una plataforma global para la industria de pagos transfronterizos que reúne a instituciones, fintechs e innovadores), estos flujos representan no solo una fuente de ingresos, sino un mecanismo de organización y sostenimiento del día a día.
Resultados
El impacto de las remesas en Guatemala es significativo. Actualmente, superan el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) y llegan a aproximadamente 1.7 millones de hogares, lo que equivale a cerca del 40% de la población. Estas cifras reflejan su relevancia como uno de los principales soportes de estabilidad económica en el país.
Según el análisis conjunto, su uso responde principalmente a necesidades básicas como alimentación, salud, educación y servicios. En este contexto, las remesas no se consideran ingresos adicionales, sino recursos fundamentales para garantizar el funcionamiento del hogar.
Uso del dinero: entre la digitalización y el efectivo
El estudio también identifica una dinámica particular en el uso de las remesas. Aunque el envío se realiza cada vez más a través de canales digitales, entre el 70% y el 80% de los receptores en Centroamérica retira los fondos casi de inmediato, incluso cuando estos se depositan en cuentas o billeteras digitales.
Este comportamiento evidencia que la transición hacia el uso digital no depende únicamente del acceso a la tecnología. Factores como la confianza, los hábitos financieros y la aceptación de pagos digitales en comercios influyen de manera determinante. En este escenario, el efectivo continúa siendo percibido como una herramienta que brinda control y seguridad en la administración del dinero.
"Las remesas no solo conectan economías, sino que sostienen la vida cotidiana de millones de familias. El reto es lograr que ese flujo también se traduzca en mayores oportunidades dentro del sistema financiero",
Rodolfo Zavaleta, director Regional Cuentas de Mastercard.

De acceso financiero a uso efectivo
El estudio presentado plantea un cambio en el enfoque de la inclusión financiera. El reto ya no se centra exclusivamente en facilitar el acceso a servicios financieros, sino en comprender cómo se utilizan los recursos una vez que llegan a los hogares.
En este marco, se introduce el concepto de “retención digital”, que se refiere al tiempo que las remesas permanecen dentro del sistema financiero antes de convertirse en efectivo. Este indicador permite evaluar el nivel de integración del dinero en el ecosistema económico formal.
Un recurso orientado al cuidado del hogar
El estudio señala que la gestión de las remesas responde a una lógica distinta a la financiera tradicional. Su administración está orientada a cubrir necesidades inmediatas y garantizar el bienestar familiar, más que a la acumulación de recursos.
Esta característica explica por qué, incluso en contextos con acceso a herramientas digitales, el dinero suele retirarse rápidamente. La confianza en su uso se construye a partir de la experiencia cotidiana y de la necesidad de asegurar que los recursos cumplan su propósito dentro del hogar.

Oportunidades para la inclusión financiera
A pesar de que el 89% de los receptores utiliza las remesas principalmente para consumo y manutención, el estudio identifica oportunidades para ampliar su impacto. Cuando estos recursos logran mantenerse dentro del sistema financiero, pueden facilitar el acceso a productos como ahorro, crédito y servicios financieros formales.
Este proceso permitiría transformar el papel de las remesas, pasando de ser un mecanismo de respuesta inmediata a una herramienta que contribuya al desarrollo económico a largo plazo.
Mastercard, hacia una mayor integración
Tanto Mastercard como CrossTech coinciden en que el futuro de las remesas depende de su integración efectiva en la economía digital. Esto implica avanzar en aspectos como la interoperabilidad, la ampliación de la aceptación de pagos digitales y el desarrollo de soluciones alineadas con las necesidades reales de los usuarios.
Asimismo, destacan la importancia de fortalecer la educación financiera y generar confianza en el uso de herramientas digitales, con el fin de facilitar una transición más sostenible hacia modelos de inclusión financiera.
En este contexto, las remesas continúan siendo un elemento central en la vida económica de Guatemala. Su evolución, más allá del envío, representa una oportunidad para fortalecer la estabilidad de los hogares y ampliar las posibilidades de desarrollo en el país.
