Agregó que urge resolver ese problema, ya que los internos no pueden vestir la misma ropa todos los días, por lo que el personal de lavandería seca la ropa al sol.
Gutiérrez calculó que la secadora necesita de 50 a 60 galones de combustible al día.
Según el director, la máquina está en buen estado, pero no hay dinero para el combustible.
“Se aprovechan los días soleados para el secado de la ropa en diferentes áreas. Solo en la sala de operaciones se recogen de 20 a 25 bolsas de ropa diariamente”, explicó.
“Además, el hospital tiene 180 camas, cuyas sábanas se lavan poco a poco”, añadió Gutiérrez, quien aclaró que la ropa utilizada en la sala de operaciones es esterilizada después del secado al sol.
Se pudo observar una poza de agua en el lugar donde se seca la ropa a la intemperie, en donde proliferan zancudos, lo que se agrava con la proximidad del basurero del nosocomio.
De acuerdo con Gutiérrez, las dos lavadoras del hospital funcionan normalmente porque utilizan electricidad.