Las primeras informaciones que el MP recabó indican que los niños y niñas nacieron muertos, pero para aclarar una situación y respetar el derecho de los padres de familia, a pesar que no nacieron vivos, el primer paso era inscribirlos en el Renap, pero ya pueden ser inhumados.
El 8 de octubre último, la Fundación Sobrevivientes y la Casa Refugio de la Niñez denunciaron en la Fiscalía al Renap y a la Procuraduría General de la Nación (PGN) por no haber inscrito los cuerpos de los menores para poder entregarlos a los padres.