Las mujeres raptadas son originarias de Santo Domingo Xenacoj, Sacatepéquez y según la que logró escapar las contrataron para viajar a Tecpán y trabajar en un sembradío de milpa, sin imaginar que las secuestrarían.
Agregó que durante la mañana un vehículo celeste, en el que viajaban varios hombres pasaba por el lugar, y por la tarde varios sujetos las subieron por la fuerza y las amenazaron con arma blanca. Pero ella forcejeó y logró escapar.
Las fuerzas de seguridad colocaron puestos de registro en las entradas y salidas de la ciudad, y ya alertaron a subestaciones de otras zonas para dar con el paradero del vehículo y las mujeres.