Según informe de la Policía Nacional Civil el sindicado había robado 65 quetzales y una grabadora.
La dueña de la panadería indicó que el delincuente la amenazó con un cuchillo, además le indicó que lo enviaban los Zetas a cobrar Q100 diarios. Sin embargo una patrulla motorizada pasaba por el lugar y observó la situación.
El delincuentge quien no ha sido identificado, se encuentra internado en el intensivo del Hospital modular de Chiquimula, bajo custodia policial.