Reciben como héroes a siete dirigentes

Entre aplausos, cohetillos, lágrimas y abrazos fueron recibidos en la plaza central de Barillas, Huehuetenango, el domingo por la noche, los siete líderes comunitarios del área norte de ese departamento, quienes llegaron en caravana que salió el viernes último de la Ciudad de Guatemala.

Vecinos de Barillas, Huehuetenango, reciben a siete líderes comunitarios liberados por tribunal.
Vecinos de Barillas, Huehuetenango, reciben a siete líderes comunitarios liberados por tribunal.

Rigoberto Juárez, Domingo Baltazar, Ermitaño López, Adalberto Villatoro, Arturo Pablo, Francisco Juan y Mynor López, a quienes los pobladores llamaban presos políticos, fueron declarados inocentes por el Tribunal de Mayor Riesgo A, el 22 de julio último.

Durante el recorrido, miles de pobladores salieron de distintos pueblos en la ruta entre la cabecera a Barillas, para recibirlos en un acto que significa la reivindicación de la lucha por la defensa de los recursos naturales, luego de haber permanecido en prisión durante más de dos años.

Después de una larga travesía durante el fin de semana, cada uno de los siete líderes comunitarios llegó a su casa entre vítores de sus vecinos, quienes ahora los consideran héroes por haber enfrentado prisión por la defensa de los recursos naturales, indicó Francisco Mateo Morales, del Consejo de Pueblos de Occidente, quien organizó la caravana.

López, Juan Pedro, Pablo Juan y Villatoro Hernández, fueron acusados de incitar a un grupo de personas para que secuestraran, en el 2013, a 10 trabajadores de una hidroeléctrica y los obligaran a firmar un documento donde se comprometían a no trabajar más en la planta.

La Fiscalía también acusaba a López Reyes de haber organizado a la comunidad, en el 2014, para evitar que se llevaran a prisión a López, Juan Pedro, Pablo Juan y Villatoro Hernández. Además, acusaba a Juárez Mateo y Baltasar de coaccionar al juez para dejar en libertad a dos pobladores acusados de asesinato.

Los dirigentes aseguran que el único responsable de todo lo que ocurre en el norte de Huehuetenango es el Estado, que ha favorecido intereses de grupos económicos que quieren saquear los bienes naturales de esa zona.