Coronavirus: hoteles antiguos del Centro Histórico de Xela luchan por sobrevivir a la crisis

Hoteles de Quetzaltenango que por décadas han superado distintos obstáculos y han sido testigos del desarrollo de la ciudad, ahora se enfrentan a la crisis económica por el coronavirus.

El Hotel Bonifaz tiene 85 años de funcionar en Quetzaltenango y ahora pretende superar la crisis económica por el coronavirus. (Foto Prensa Libre: María Longo)
El Hotel Bonifaz tiene 85 años de funcionar en Quetzaltenango y ahora pretende superar la crisis económica por el coronavirus. (Foto Prensa Libre: María Longo)

Cerca del parque central de Xela se encuentra el Hotel Pensión Bonifaz, un lugar que en mayo de 2019 lucia lleno de personas, con turistas, viajeros, comerciantes y  quetzaltecos que acostumbraban a comer en su restaurante, pero un año después la imagen del hotel es distinta.

La crisis por el coronavirus ha creado escenarios que en 85 años jamás habían sido observados por sus trabajadores y propietarios, “la Bonifaz” quedó vacía, sin huéspedes y con 5 de los 60 trabajadores.

Desde el 15 de marzo de 2020 la empresa cerró sus puertas al público.

Guillermo Bonifaz, gerente general del Hotel Pensión Bonifaz, explicó que en marzo pudieron pagarle a sus 60 colaboradores, pero actualmente suspendieron labores y esperan que el gobierno cumpla con la ayuda. Sin huéspedes y con reservaciones del 2020 canceladas, no pueden pagar a sus trabajadores.

“En mayo suspendimos al 90 por ciento de la planilla, esperando que el gobierno cumpla en darles los Q2 mil 200 quetzales que se les ofrecieron, es decir Q75 diarios, y seguimos con la empresa cerrada. Tenemos de planta 60 empleados y 15 flotantes que trabajan cuando hay mucho movimiento”.

Como una medida para sobrevivir, Bonifaz explica que ofrecen reservaciones “prepago” que podrían ser utilizadas hasta que la crisis lo permita.

“Estamos esperando el apoyo que se ofreció de préstamos para poder invertir en equipo que nos sirva para darle seguridad a nuestros colaboradores cuando se active la economía. Hemos tenido reservas para pasar estos días, pero vamos a necesitar recursos para la desinfección de habitaciones y equipo de protección para los colaboradores. Hasta que no estemos preparados para evitar el contagio no vamos a abrir”, afirmó el gerente.

Los principales clientes de Bonifaz eran personas de embajadas, personas de negocios, integrantes de organizaciones no gubernamentales y turistas, además de eventos.

“Un 20 por ciento de la clientela es turismo organizado que vienen con agencias de viajes, todo lo cancelaron para el 2020. Esperamos que el gobierno tome las mejores decisiones y cumpla con ayudar a la pequeña y mediana empresa a través de préstamos blandos”, dijo Bonifaz.

Previo a la pandemia era común observar a huéspedes en la sala del Hotel Bonifaz, ahora este lugar está vacío. (Foto Prensa Libre: archivo)

A menos de 1 kilómetro de distancia se encuentra otro hotel histórico de Xela, el Hotel Modelo, tiene 128 años y nunca había cerrado sus puertas, pero el coronavirus lo dejó sin huéspedes.

Jose Manuel del Busto, gerente del hotel, relata que para costear los gastos de mantenimiento y el pago a sus empleados decidieron vender obras de arte que eran parte del patrimonio del hotel.

“Ha sido un impacto muy fuerte, cerramos desde el 12 de marzo con la incertidumbre de cómo vamos a regresar, cuál será la normalidad. A nuestros colaboradores de arriba de 60 años se les suspendió con goce de sueldo, tenemos poco personal y no recibimos huéspedes. La mejor forma de apoyar es mantener a nuestros colaboradores e implementar normas para el futuro”, relató del Busto.

La falta de visitantes a causa de la crisis sanitaria por el covid-19, fue utilizada por la administración del Hotel Modelo para remodelar espacios y crear habitaciones temáticas, ya que uno de los valores históricos del hotel es que el poeta Pablo Neruda se hospedó ahí.

“Estamos aprovechando el tiempo para implementar procesos, registrarse sin contacto con los huéspedes, estaciones de lavado de manos, distanciamiento social en las áreas, alcohol en gel, y otras medidas para cuando empecemos a operar. Tematizar las habitaciones, la habitación número nueve es donde Pablo Neruda se hospedó,  queremos decorarla con recuerdos. La habitación número ocho será en honor al maestro Rolando Aguilar”, relató el gerente del Hotel Modelo.

Para agenciarse de fondos el Hotel Modelo vende obras de arte y tiene un catalogo de estas para quienes desean adquirirlas. (Foto Prensa Libre: María Longo)

El hotel ofrece un 15 por ciento de descuento “de por vida” para quienes entreguen libros y otros objetos que ayuden a decorar la habitación en honor a Pablo Neruda.

De acuerdo con Patricia Rabanales, delegada del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), al menos 77 hoteles de la ciudad de Quetzaltenango sufren una crisis económica a causa de la pandemia.

El Hotel Modelo remodela sus instalaciones para ofrecer habitaciones temáticas y cumplir con normas de higiene. (Foto Prensa Libre: María Longo)

“Muchos otros han seguido trabajando, estos 77 son los que están en un 90 por ciento de cierre o al 100 por ciento, otros siguen trabajando porque reciben visitantes de ventas”, relató.

La delegada explicó que se tienen planes para la reactivación de la economía en los hoteles y otros sectores de turismo, pero se priorizará la salud de los huéspedes y de los trabajadores.

“El cliente poscovid lo vamos a abordar de una manera distinta. En cuestión de hotelería se está trabajando el protocolo”.

El Inguat ha trabajado tres campañas durante el confinamiento, la primera fue de solidaridad, la segunda para promover la reprogramación de los viajes y la tercera de nostalgia.

Con decenas de años al servicio de los visitantes quetzaltecos los hoteles históricos se esfuerzan por permanecer como un icono de la ciudad. Los hoteleros están consientes que será difícil tener huéspedes extranjeros y piden a los guatemaltecos que tienen los recursos económicos que apoyen a las empresas locales.