Por falta de internet, maestros pierden comunicación con estudiantes del área rural de Quiché

Padres de familia viven la angustia por la futura preparación académica de sus hijos.

En comunidades de Quiché no hay señal de internet y varios pobladores no ven televisión por carecer de energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)
En comunidades de Quiché no hay señal de internet y varios pobladores no ven televisión por carecer de energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

“Lo más que pudimos informar a los padres de familia por teléfono fueron las medidas de precaución por el coronavirus”, expresó, Avelino León, director de la escuela  en Xatinap primero, Quiché.

León también explicó  que transmitir los programas educativos a través de la televisión abierta no funciona porque la señal no llega a las comunidades y en algunos casos las familias no poseen una televisión ni energía eléctrica.

“Trabajar a través de internet fue imposible porque los padres no tienen los recursos económicos para comprar una recargar para el celular.  Si las empresas telefónicas hubieran otorgado internet libre por estos dos meses por lo menos se hubiera atendido a un 50 por ciento de los niños”, mencionó León.

El regreso a clases será complicado expuso León debido a que se perdió mucho tiempo y en muchos casos los estudiantes en el área rural no tienen internet y acceso a energía eléctrica.

La escuela de Xatinap Primero, Quiché, permanece cerrada por la emergencia del coronavirus, (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

José Xiquin, padre de familia de un estudiante en Xatinap, expuso que tiene cuatro hijos en la escuela y desde que las clases fueron suspendidas los estudiantes no reciben clases a distancia.

Xiquin posee un teléfono inteligente, pero no cuenta con el dinero para comprar saldo para tener internet y poder comunicarse con el maestro de sus hijos;  tiene una televisión, pero la señal es mala calidad.

María Reynoso, otra vecina de Xatinap,  señaló que el servicio de internet en esa zona de Quiché es deficiente, sus dos hijos no han podido acceder a las tareas que dejó el maestro.

Reynoso se dedica a vender pan en su comunidad y poblados cercanos, pero desde que los vecinos cerraron el ingreso a las comunidades dejó de generar ingresos para su familia.

“Mis hijos ayudan a elaborar  pan para vender a los vecinos, pero no han recibido clases a distancia”, dijo la mujer, quien afirmó desconocer que por los canales de televisión abierta sus hijos pueden continuar su formación.

En comunidades de Quiché no hay señal de internet y varios pobladores no ven televisión por falta de energía eléctrica, (Foto Prensa Libre: Héctor Cordero)

La Dirección Departamental de Educación, informó que en el departamento laboran ocho mil maestros y considera que un 10 por ciento de ellos no tienen comunicación con los estudiantes por la falta de internet, energía eléctrica y accesos a la televisión abierta.

Otro problema que enfrentan las autoridades de Educación es que en las comunidades, los vecinos no permiten el ingreso de los supervisores para verificar si los maestros han buscado comunicarse con sus alumnos o qué dificultades tiene con las guías de estudio.

A criterio de la exministra de Educación y analista María del Carmen Aceña, es primordial que la cartera educativa redistribuya sus recursos económicos en favor de las nuevas tecnologías, para evitar que los inconvenientes causen deserción de niños y jóvenes de escasos recursos.

“En los últimos 10 años, el presupuesto de Educación se ha multiplicado por 2.5, pero todo se ha ido en pactos colectivos. Entonces no se ha priorizado realmente la inversión en tecnología y ahora nos damos cuenta de la importancia, pero es un poco tarde”, manifestó Aceña.

La exfuncionaria afirmó que sería importante que al momento de que se retome el ciclo escolar continúe durante noviembre y diciembre, y si la suspensión llega a ser mayor, propone que el ciclo escolar avance sin que se otorguen vacaciones, debido a que cualquier otra decisión pondría en desventaja a los estudiantes de escuelas públicas.

“Estamos condenando a los jóvenes que no tienen acceso a la educación privada a que no se eduquen (…). Hay que comprometer a los maestros a que después de la pandemia vayan a trabajar en los meses de noviembre y diciembre, porque prácticamente esto ha sido un paro y aquí todos nos tenemos que apoyar”, comentó.