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La Chapetona sale en su tradicional Rezado por tercera vez desde su llegada en 1620

La imagen de la Inmaculada Concepción de Ciudad Vieja, Sacatepéquez, recorrió durante 10 horas las calles del municipio donde miles de fieles católicos observaron su paso.

La Virgen de la Concepción de Ciudad Vieja, en el momento en que sale del templo. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán)

La Virgen de la Concepción de Ciudad Vieja, en el momento en que sale del templo. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán)

A eso de la medianoche la imagen retornó al templo en lo que se convirtió en todo un acontecimiento para los pobladores de Ciudad Vieja, puesto que en escasas ocasiones ha salido a las calles.

Ricardo Castellanos, presidente de la cofradía, explicó que el mensaje del cortejo procesional recordó las visitas que el Santo Hermano Pedro le hacía la Virgen de Concepción como su ferviente devoto desde la Antigua Guatemala a la ciudad de Santiago de los Caballeros, hoy Ciudad Vieja.

En el anda, se observó a la imagen elevada por cuatro ángeles sobre un catafalco  finamente decorado. A los pies un listón con la frase: “Protectora Perpetua” título que le otorgó el Concejo de Ciudad Vieja el 29 de noviembre último, y atrás dos medallones con la fecha de consagración en 2001 y la restauración en 2017.

“El rezado es una manifestación de fe mariana”, expresó, Marco Antonio Méndez, párroco, porque se reconoce en la Virgen María las virtudes que todo cristiano de alcanzar.

Julia Reyes, devota, afirmó que como patrona del municipio la Virgen es el centro de veneración. “Estamos tan felices por tener una madre espiritual que nos guía en nuestro caminar cristiano”, enfatizó.

La imagen de la Chapetona fue traída de Sevilla, España, en 1620 por encargo de fray Antonio Tineo, quien era el superior de los frailes franciscanos de esa época y desde esos días los shigualos, como se les dice a los nacido en Ciudad Vieja, veneran con gran devoción a la Virgen de Concepción.

Durante el recorrido del Rezado, hubo quema de pólvora, toritos y loas,  en tanto una banda de 90 músicos tocaba alabanzas y sones, como parte del repertorio musical guatemalteco.

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