Ante esta situación hubo una reunión en la casa parroquial de San Marcos, a la cual asistieron autoridades municipales y vecinos que se consideran perjudicados, para llegar a entendidos saludables.
En una reunión con el alcalde Héctor López Ramírez, este expresó que los comunitarios tienen razón en parte, pero que la única intención era realizar un mapeo para definir los límites con otros municipios.
“Pienso que en este sentido hay malos entendidos, pues lo único que anhelamos como autoridades edilicias es que nuestro territorio esté legalmente delimitado y registrado, por lo que se replanteará el proyecto o se suspenderá, dijo el jefe edil.
Por su parte, Romeo Monterrosa, asesor jurídico de los pobladores de la aldea San Luis, explicó que el alcalde aceptó el derecho de petición y los requerimientos que el vecindario le hizo, demostrándose que se debe actuar en base a derecho y no tomar acciones unilaterales.
Uriel Miranda, asesor jurídico del Programa de Derechos Humanos de la Diócesis de San Marcos, expresó su complacencia por la forma mesurada y razonada con la que actuaron las partes y que deben respetarse los límites actuales de la comunidad para una convivencia pacífica.