Los salvadoreños llegaron en vehículo a la frontera Las Chinamas. Mientras algunos efectuaban trámites migratorios para ingresar en el país, otros se acercaron a dos policías de un autopatrulla para averiguar cómo estaba la seguridad en la carretera.
Los viajeros preguntaron si había una ruta alterna para llegar a su destino, y un agente respondió que en la ruta encontrarían el desvío La Cuchilla, en Barberena, Santa Rosa, que conduce hacia el Lago de Amatitlán, donde fueron asaltados.