Incendios forestales amenazan áreas naturales de Sololá

El Incendio forestal en Panajachel, Sololá, ocurrido el pasado domingo 29 de febrero puso en riesgo varias viviendas de los barrios San Francisco y Santa Elena.

Autoridades del Conap y la Conred consideran que el incendio que se registró en el cerro Santa Elena fue provocado. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)
Autoridades del Conap y la Conred consideran que el incendio que se registró en el cerro Santa Elena fue provocado. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)

El Instituto Nacional de Bosques (Inab) informó que el incendio fue “rastrero” y consumió entre ocho y 10 hectáreas, el fuego dañó raíces de cientos de árboles y alcanzó una altura de por lo menos un metro. “No se dañaron las coníferas, pero el siniestro sí afectó la biodiversidad en el área”, explicó Salomón Can delegado del Inab en Sololá.

Un incendio como el ocurrido en el cerro Santa Elena en Panajachel durante el fin de semana, podría ocurrir en áreas de los municipios de San Marcos La Laguna, San Antonio y Santa Catarina Palopo, que cuentan con un bosque seco similar al del cerro que se quemó.

“La vida del Lago de Atitlán es la cuenca y ésta área cuenta con una biodiversidad que está amenazada por los incendios, es importante que la población tome conciencia que las quemas que hacen en sus terrenos para preparar la tierra para la cosecha pone riesgo todo un ecosistema”, señaló Can.

El año pasado en Sololá se reportaron 75 incendios forestales y se perdieron 307.59 hectáreas de bosque, el departamento ocupó el primer lugar en incendios en la región; en 2018 hubo 54 incendios y el departamento también ocupó el primer lugar en siniestros.

Como cada año, las sequías generan incendios en los bosques del altiplano occidental, pero los siniestros provocados por la intervención del hombre contribuyeron el año pasado a que el número de quemas forestales fuera mayor, manifestó José Ranero responsable de protección forestal del Suroccidente del Inab.

Según el Plan de Manejo Integral del Fuego del departamento de Sololá, en el período 1999-2016 se reportan 758 incendios forestales que afectaron seis mil 663.25 hectáreas de bosques.

El incendio en Panajachel, según Eleazar Peralta, delegado del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, fue catalogado de interfaz porque afectó bosque y aunque no consumió viviendas, puso en riesgo a los habitantes de los barrios Santa Elena y San Francisco.

Sin detallar especies, Peralta aseguró que el incendio destruyó el hábitat de cientos de animales que viven en el cerro. “No encontramos cadáveres de aves o reptiles, pero con seguridad el fuego destruyó el hogar de cientos de especies en este bosque que está catalogado como seco”, explicó Peralta.

Los gavilanes son la especie que mayormente anida en este tipo de bosque que comienza en Panajachel y se extiende hasta Santa Clara La Laguna, es una zona escabrosa donde el bosque no crece mucho, pero sin vegetación se corre el riesgo de un deslizamiento por las características del área, detalló Peralta.

Cristian Rodríguez, delegado de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), explicó que el departamento de Sololá está expuesto a múltiples desastres naturales debido a la topografía del terreno. “Recordemos que el origen geológico de esta área es volcánica, una parte de las montañas es terreno escabroso, existen fallas en gran parte del territorio, el cerro Lec está conformado por ceniza de una erupción volcánica, hay zonas rocosas y otros accidentes geográficos que nos ofrecen un paisaje bello, pero tienen sus riegos”.

Rodríguez mencionó que en Sololá la Conred cuenta con una Brigada de Respuesta a Incendios Forestales (Brif) que acude a combatir los incendios forestales en el departamento. “La brigada está conformada por 10 personas y con apoyo de brigadas municipales se combaten los incendios en la zona”, señaló el funcionario.

Los delegados del Conap y la Conred consideran que el incendio que se registró en el cerro Santa Elena fue provocado por un descuido en la quema de rastrojo de un terreno en la parte alta de la montaña.

Se informó que de las 10 hectáreas que se quemaron el 80 por ciento es propiedad privada y el otro 20 por ciento pertenece a la Municipalidad de Panajachel.