Alfredo y Celso Ajpacajá cierran un año lleno de éxitos

Originarios de  Barreneché, Tonicapán, Alfredo y Celso Ajpacajá llevan el ciclismo en las venas. Desde pequeños se subieron  a la bicicleta para perseguir el sueño de conquistar una Vuelta a Guatemala.

Alfredo y Celso Ajpacajá lucen orgullosos su maillot de Decorabaños. (Foto Prensa Libre: Raúl Juárez)
Alfredo y Celso Ajpacajá lucen orgullosos su maillot de Decorabaños. (Foto Prensa Libre: Raúl Juárez)

Los hermanos fueron guiados  desde un inicio por Víctor Ajpacajá, su padre, quien se convirtió en su primer entrenador, ya que también  fue un corredor profesional en la década de 1990 y logró correr un giro nacional representando a Panajachel.

El 2017 fue un año especial para los Ajpacajá, que vibraron con la vuelta ciclística, luego de que Celso fuera líder en una etapa para después ser desplazado por su hermano Alfredo, quien terminó como subcampeón, un puesto atrás de Manuel Rodas.

“El ciclismo siempre ha sido mi pasión. Mi papá fue mi inspiración, aunque no lo vi correr porque estaba muy pequeño. Él nos enseñó lo que aprendió para que nosotros fuéramos mejores”, expresó Alfredo de 28 años, quien lleva 12 como profesional.

El pedalista llegó desde los 15 años a la asociación de Quetzaltenango donde rápidamente mostró sus habilidades sobre el caballito de acero.

Además de haber sido el ganador del segundo lugar y de dos etapas en la  Vuelta a Guatemala, Alfredo se convirtió en padre.

“El nacimiento de mi hijo este año faltando 14 días para la Vuelta fue algo inexplicable y me dio fuerzas extras para competir. Para mí ha sido uno de los mejores años de mi vida”, expresó el pedalista quien ha tenido participación en vueltas a Venezuela, Ecuador, Costa Rica, México y Estados Unidos.

Alfredo también ha competido en Juegos Panamericanos y recientemente quedó en el quinto lugar en la prueba de ruta de los Juegos Centroamericanos de Managua, Nicaragua.

Su mejor guía

Celso de 23 años ve a su hermano como una fuente de inspiración por lo que ha logrado en el ciclismo. Cuenta que comenzó en el deporte del pedal gracias a Alfredo, ya que él fue quien lo invitó a ver una etapa de la Vuelta. Desde ahí se enamoró  del ciclismo y comenzó a entrenar.

“Ha sido un 2017 de altibajos. Estuve a punto de no participar en la Vuelta por una caída, pero me dio tiempo de llegar y fue satisfactorio ser líder de una etapa. También me alegré porque el mismo día mi hermano me quitó el liderato”, dijo Celso.

Tras su buena actuación, el equipo Decorabaños de Quetzaltenango contrató sus servicios y a partir del 2018 correrán juntos.

“Es una oportunidad que veníamos buscando desde hace varios años. Entrenábamos muchas veces juntos pero a la hora de las competencias cada quién defendía a su equipo. Ahora trabajaré  para que él —Alfredo— pueda ganar la Vuelta. Es el sueño de la familia”, señaló la nueva incorporación de los quetzaltecos.

“Me siento orgulloso de mis hijos. Sé que estos frutos no se dieron de la noche a la mañana,  sino por un trabajo de varios años. Siempre los formé para que fueran buenas personas y deportistas”, agregó Víctor, padre orgulloso de Alfredo y de Celso.