Fútbol Internacional

Atlético resiste al vendaval del Barcelona y vuelve a semifinales de Champions nueve años después

El Atlético de Madrid logró una clasificación épica a las semifinales de la Liga de Campeones nueve años después.

MADRID, 14/04/2026.- El delantero del Atlético de Madrid Antoine Griezmann celebra con la afición al finalizar el partido de vuelta de cuartos de final de Liga de Campeones que Atlético de Madrid y FC Barcelona disputaron este martes en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Juanjo Martín

El delantero del Atlético de Madrid Antoine Griezmann celebra con la afición al finalizar el partido.(Foto Prensa Libre: EFE).

Empatada la eliminatoria por el Barcelona en apenas 24 minutos de juego en el Metropolitano, el Atlético de Madrid reaccionó con la fuerza de Marcos Llorente y el 1-2 de Lookman, siempre resistente, antes y después, para seguir con vida en la Liga de Campeones, con todo el mérito, tras soportar la ofensiva de Lamine Yamal y clasificar a semifinales nueve años después.

El conjunto rojiblanco resistió con desgaste extremo, encomendado por momentos —sobre todo en el primer tiempo— a las paradas de Musso frente al ataque total del Barcelona, que fue de más a menos. Pasó de una primera parte intensa, con los goles rápidos de Lamine Yamal y Ferran Torres, a una segunda con menor ritmo, con un 1-3 anulado por fuera de juego al propio Ferran y con la expulsión de Eric García a diez minutos del final. El Atlético está en semifinales.

El Arsenal o el Sporting de Portugal será su próximo desafío. Diego Simeone y su equipo están empeñados en superar la historia del club y conquistar la Copa de Europa, un torneo que tanto daño le ha causado, pero que también despierta gran atracción entre el plantel y su afición. La clasificación no fue segura hasta el final, hasta el pitido del árbitro, con ocho minutos de añadido y un cabezazo alto de Araujo en los instantes finales.

Partido grande, ambiente intenso, situación límite. Y eliminatoria igualada en 24 minutos. “Podemos hacer que suceda”, alentó Hansi Flick en la víspera. Del 0-2 de la ida en el Camp Nou al 0-2 de la vuelta en el Metropolitano en pocos instantes, marcado por errores del Atlético, presionado y vulnerable, con Lenglet señalado.

En duelos de tal calibre, por la intensidad con que se desarrollan y la contundencia de cada acción, cada error se convierte en una invitación para el rival. El central francés, titular por las circunstancias —las lesiones de Hancko y Giménez y la sanción de Pubill—, pecó de falta de convicción. Su calidad implica un riesgo, y Lamine Yamal estuvo atento para interponerse en la cesión.

La recuperación activó todo. El pase de Ferran desordenó la defensa del Atlético y la definición de Lamine Yamal, por debajo de las piernas de Musso, alentó la remontada por la que tanto habían clamado en la víspera. El extremo internacional español buscaba marcar la diferencia desde el primer segundo del duelo.

Su determinación apabulló al Atlético. En un futbolista con un desborde tan descomunal, la ambición potencia aún más su talento. Cada vez que encaró, se fue con naturalidad y la cabeza levantada, como un fuera de serie. Un jugador para la élite. Un enigma constante para el equipo rojiblanco. Nada fue suficiente para detenerlo.

Ya había avisado a los 34 segundos, frustrado por Musso, con una mano derecha a ras de suelo que evitó el gol. No logró hacerlo después. Era apenas el minuto 4. El partido estaba en ebullición, la eliminatoria en el aire y el rugido del Metropolitano transformado en tensión. Simeone pedía calma con los brazos desde la banda. Su equipo la necesitaba.

Musso fue el sostén en ese momento. Simeone lo eligió para un partido de tanta exigencia. Oblak estaba disponible en el banquillo: el argentino ofrece mejor juego con los pies, pero el esloveno destaca con las manos. Fue una decisión de peso en el Atlético. También evitó luego otro gol de Dani Olmo. Ferran Torres lo venció después, con la izquierda, fuera de su alcance.

El minuto 24. El 0-2. El 2-2 en la eliminatoria. El 2-3 lo evitó Musso otra vez. Su mano izquierda desvió un balón que debió controlar antes en la salida, previo al cabezazo en plancha de Fermín López, quien quedó en el suelo tras un impacto fortuito con la bota del guardameta. Y de nuevo, un centro de Lamine Yamal, ejecutado con el exterior, combinó finura y potencia; su efecto lo hace aún más peligroso, casi medio gol.

Noqueado, el Atlético reaccionó con la salida de balón de Molina, la visión de Griezmann, la potencia de la carrera de Llorente y el remate de Lookman. De un campo a otro. Vértigo y precisión. Todo combinado derivó en el 1-2 a la media hora. Nadie aprovecha mejor la defensa adelantada del Barcelona que el equipo rojiblanco. Volvió a hacerlo. Recuperó el pulso del partido, que llegó al descanso con incertidumbre para ambos. Emoción.

La ventaja, recuperada por la mínima, aún era del Atlético, que necesitaba a Julián Álvarez, desaparecido hasta que arrancó a campo abierto. Cedió el balón atrás a Lookman. Fuera. Agitación. La remontada, aún incompleta, exigía al Barcelona. Hansi Flick corría para reponer el balón en juego desde su zona técnica. El tiempo también jugaba en su contra.

Otra parada de Musso, de nuevo ante Ferran Torres, otra vez con Lamine Yamal como protagonista. Y el gol del Barcelona, concedido inicialmente, fue anulado después cuando el VAR detectó la posición ilegal de Ferran, el último rematador tras una volea de Gavi y la intervención clave, entonces sí, de Lenglet, a unos metros de la portería de Musso. No valió. Seguía el 1-2.

Simeone dio entrada a Baena y Nico; Flick apostó por Lewandowski y Rashford como primeros recursos. Llorente cruzó demasiado su derechazo. Ruggeri sufrió un codazo en un salto y quedó ensangrentado en el suelo tras un choque con Gavi —el lateral italiano volvió a la acción con vendaje en la cabeza—. Le Normand tuvo el 2-2, pero Joan García lo evitó con una intervención decisiva en el minuto 74 y también en la recta final, aún con el Atlético en ventaja.

Entró Sorloth y se escapó hacia la portería tras otro gran pase de Llorente, cuando fue empujado por detrás por Eric García. El VAR revisó la jugada; Turpin acudió al monitor, la observó y mostró la tarjeta roja. Era el minuto 78. Apenas dos minutos antes había ingresado el noruego. La clasificación a semifinales es del Atlético.

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