México y EEUU se enfrentarán por el primer título de la Liga de Naciones de Concacaf

Las selecciones archirrivales de México y Estados Unidos avanzaron a la final de la Liga de Naciones de Concacaf al derrotar a Costa Rica y Honduras respectivamente gracias a actuaciones salvadoras del arquero Guillermo Ochoa y el delantero Jordan Siebatcheu.

Guillermo Ochoa #13 atajó el penal definitivo a Costa Rica y con esto avanzaron a la final de la primera Liga de Naciones de Concacaf. Foto Prensa Libre: AFP
Guillermo Ochoa #13 atajó el penal definitivo a Costa Rica y con esto avanzaron a la final de la primera Liga de Naciones de Concacaf. Foto Prensa Libre: AFP

Este nuevo torneo regional, que sirve de aperitivo para la Copa Oro y las eliminatorias al Mundial de Catar-2022, coronará su primer campeón el domingo en la ciudad estadounidense de Denver (Colorado).

Las semifinales del jueves 4 de junio ofrecieron futbol vibrante, pero también un nuevo episodio de la lucha contra el grito homofóbico que desde hace años se niega a abandonar la afición mexicana, lo que motivó la expulsión de varios espectadores y un parón del juego del ‘Tri’.

Con el apoyo abrumador de los 34 mil 451 aficionados del Empower Field at Mile High, México doblegó a Costa Rica 5-4 en penales (0-0 en los 90 minutos) en una resolución similar a la de la Copa Oro de 2019.

Como en aquellos cuartos de final, el arquero Guillermo Ochoa volvió a eliminar a la escuadra tica en una tanda de penales al atajar en esta ocasión el cobro decisivo de Allan Cruz.

La soberbia estirada de Ochoa permitirá que el técnico argentino Gerardo ‘Tata’ Martino busque su segundo título al frente del ‘Tri’ después de la Copa Oro de 2019.

“Es un partido muy exigente con Estados Unidos (…) Lo que viene es el partido más importante por lo que significa jugar contra ellos”, afirmó el ex entrenador del FC Barcelona.

México, que se autoproclamó como favorito al título, disfrutó de las mejores ocasiones en los pies de Hirving Lozano y Diego Lainez pero la mayoría se acabaron topando con el arquero Leonel Moreira (Alajuelense), quien estuvo a la altura como sustituto del lesionado Keylor Navas.

“México nos tiró toda la carga pesada y nosotros pudimos aguantar”, reconoció el seleccionador costarricense, Ronald González.

Sin angustiar al incombustible Ochoa, Costa Rica tuvo un par de llegadas con cierto peligro mientras la atención del juego se comenzaba a centrar en las gradas.

A pesar de los reclamos desde hace tiempo de Concacaf y de los propios jugadores mexicanos, aficionados volvieron a hacer resonar un grito homofóbico en cada saque de puerta del guardameta rival, lo que hizo que se activara el protocolo de la confederación con un primer aviso desde la megafonía.

Tras repetirse el cántico, la seguridad del estadio expulsó a varios aficionados por el uso de lenguaje discriminatorio, informó la Concacaf.

Con el reloj ya en tiempo de descuento, el árbitro guatemalteco Bryan López paró el juego durante varios minutos antes de permitir que se disputara la tanda de penales.

Costa Rica pagó los errores de Óscar Duarte, que lanzó fuera, y de Cruz mientras que por México solamente erró su lanzamiento Uriel Antuna.

Agónico gol de Siebatcheu

En la primera semifinal, Estados Unidos venció 1-0 a Honduras en un peleado partido que se definió con una diana de Jordan Siebatcheu en el minuto 89.

Estados Unidos quería dejar una buena imagen ante su público a un mes de hospedar la Copa Oro pero volvió a dejar serias dudas sobre su solidez y puntería ante una Honduras que hizo mucho daño al contragolpe.

El gol de cabeza de Siebatcheu, el primero con la selección del delantero del Young Boys suizo, resolvió en el último suspiro un partido en el que ambos equipos gozaron de buenas ocasiones de gol y que dejó una gran frustración en la escuadra centroamericana.

“No pudimos convertir, es parte del juego”, lamentó el uruguayo Fabián Coito, seleccionador catracho. “Nos quedamos con mal sabor porque quedaba muy poco y creo que ambos equipos ya estaban pensando en lo que venía después”.

El seleccionador estadounidense Gregg Berhalter, en cambio, se mostró satisfecho de que su joven plantel (el segundo once inicial más joven de su historia con una media de 23 años) fuera capaz de sacar adelante un partido tan peleado.

“Estamos muy contentos por estar en la final. Este partido es exactamente lo que necesitábamos, por nivel y competición. Muchos jugadores no habían vivido esto”, dijo Berhalter, que anhela levantar su primer trofeo con la selección.

El técnico puso en liza a las grandes promesas del fútbol estadounidense, incluidos Sergiño Dest (FC Barcelona) y Weston McKennie (Juventus), y recuperó a su figura ofensiva, Christian Pulisic, flamante ganador de la Liga de Campeones con el Chelsea.

Honduras planteó el juego esperando a su rival en su propio campo, tratando de imponer un juego muy físico y buscando la velocidad de sus delanteros al contraataque.

Anthony Lozano, ariete del Cádiz español, y Alberth Elis, del Boavista portugués, inquietaron regularmente a la insegura retaguardia estadounidense con su potente zancada al espacio.

A un minuto del tiempo reglamentario, Estados Unidos probó suerte colgando una pelota que Weston McKennie cabeceó al corazón del área para que Siebatcheu remachara también de cabeza a la red.

El potente delantero, que había entrado al césped diez minutos antes, se estrenaba así como goleador con la selección con un gol que vale una final.