Romario llama corrupto al nuevo presidente de CBF

El exfutbolista y senador Romario de Souza Faria, del Partido Socialista Brasileño, tildó de corrupto al nuevo presidente de la Confederación de Futbol Brasileña (CBF), Marco Polo Del Nero.

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Marco Polo Del Nero asumió ayer la presidencia de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), y tendrá un mandato de cuatro años. (Foto Prensa Libre: EFE).
Marco Polo Del Nero asumió ayer la presidencia de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), y tendrá un mandato de cuatro años. (Foto Prensa Libre: EFE).

Romario afirmó que solicitará a la Fiscalía que lo investigue por una cuestionada operación inmobiliaria.

“Estos tipos son unos corruptos; espero que la Fiscalía y la Hacienda Pública lleven a cabo una investigación en la CBF”, afirmó Romario en referencia a las denuncias sobre una turbia compraventa de un apartamento entre Del Nero y el empresario Wagner Abraho, que tiene negocios con la Confederación.

Según el diario Folha de Sao Paul, Del Nero compró en febrero pasado por 5.2 millones de reales (unos 1,73 millones de dólares) un lujoso apartamento en Río de Janeiro por el que pagó parte en dinero y parte con otro apartamento similar en el mismo condominio que había comprado nueve meses antes por 1.6 millones de reales (unos 533 mil dólares).

Abraho es propietario de la empresa que organiza los viajes de la selección brasileña y de los equipos de segunda y tercera división.

A raíz de hacerse pública la operación, el exdelantero de la selección brasileña y campeón mundial en 1994 ironizó sobre el tema al afirmar que “el tipo vende un dúplex y consigue otro parecido. Además de corruptos son magos”.

Del Nero, de 74 años, dirigió la Federación de Futbol de Sao Paulo (FPF) desde 2003 antes de asumir, ayer, el cargo de presidente de la CBF.

El dirigente también forma parte de los comités ejecutivos de la FIFA y de la Conmebol.

En su comparecencia a la prensa ayer, Del Nero también rebatió la polémica que causó el reportaje del diario Folha de Sao Paulo que cuestiona la compra de un apartamento de lujo.

El directivo rechazó cualquier irregularidad; subrayó que la escritura del apartamento es pública y se dispuso a aclarar la operación ante las autoridades si se lo piden.