El argentino Cristian Hernández dio la espalda a México para jugar en Sanarate

El plan del argentino Cristian Hernández era jugar en Venados —Liga de Ascenso de México—, pero el destino lo trajo al Sanarate FC, equipo con el que dice ser feliz.

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El argentino Cristian Hernández se ha convertido en una de las figuras del Sanarate en el Clausura 2018. (Foto Prensa Libre: Francisco Sánchez)
El argentino Cristian Hernández se ha convertido en una de las figuras del Sanarate en el Clausura 2018. (Foto Prensa Libre: Francisco Sánchez)

Cheka, como también le llaman sus compañeros —Ché por argentino y Ka por canario, como le denominan a su padre—, es originario de San Rafael, provincia de Mendoza, Argentina. Tiene 22 años y confesó que el futbol es hereditario y que lo lleva en la sangre.

“Llegué a Mérida, México, el pasado 18 de diciembre, para hacer una prueba con Venados, pero los cupos para extranjeros ya estaban llenos y debido a eso no me pude quedar. Después las cosas se dieron para que viniera a Sanarate y gracias a
Dios las cosas me están saliendo bien”, expresó Hernández.

El argentino, quien se desempeña como creativo en la Máquina Celeste, dijo que había escuchado poco del futbol guatemalteco, pero que lo considera con mucho ritmo y de buena calidad.

“Escuchaba hablar de Diego La Torre y Brindisi —Miguel—. Ellos estuvieron  acá en Guatemala. Uno siempre tiene la ilusión de jugar en el extranjero. Sanarate es un pueblo lindo, tranquilo, y la gente es muy amable, así que uno puede enfocarse en jugar futbol”, comentó Hernández.

En las primeras cinco fechas, el aguerrido jugador ha marcado tres goles, que han sido fundamentales para que los sanaratecos comiencen a abandonar la zona de descenso. Actualmente la Máquina se ubica en la segunda posición de la general, con 10 puntos.

Forjado en Huracán

Los inicios de Cheka fueron en el Club Huracán, el equipo de su pueblo natal que participa en la cuarta división del futbol  argentino y en el cual debutó a los 14 años.

“Jugué en el barrio y después en Huracán. Luego fui a otros equipos como Rincón y Atlético Pilares. Somos tres hermanos. Soy el de en medio. El más chico se llama Gastón y juega en San Lorenzo de Almagro, así que esto del futbol es hereditario”, comentó el argentino.

El diestro jugador de 1.80 metros de estatura también confesó ser un fiel seguidor de Lionel Messi.

“Lo admiro. Messi es el primer futbolista al que idolatro”, indicó.

Desde la llegada a Sanarate el recibimiento de todo el equipo fue pleno, lo que propició  que la adaptación fuera más sencilla.

“Vine con la intención de hacer lo mejor.  Me gusta jugar de volante porque puedo asistir. Ataco y defiendo, pero lo que busco es  que el equipo gane”, dijo Hernández.

Sobre el gol de tiro libre que  anotó a los cremas, en el Doroteo Guamuch Flores, refirió que nunca  había marcado uno así. “Le pegué,  fue un gol lindo”, reconoció el sudamericano.