Economía

Betty Lobos Bollat: “Lo más importante, lo medular y columna vertebral de una corporación es la ética y su aplicación”

Las empresas que le brindan la relevancia adecuada a su código de ética, lograrán que se genere en sus colaboradores el sentido de pertenencia.

Ética empresarial

Lo fundamental en toda empresa es priorizar un código de ética, según la doctora en Derecho, Betty Lobos Bollat. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

El próximo 26 de abril de 2023 se llevará a cabo la Masterclass exclusiva para suscriptores “Empresas familiares: Cómo asegurar su continuidad”, organizado por Prensa Libre en alianza con el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), en el que se abordarán temas como la ética y filosofía en las empresas familiares, principales desafíos, gobernanza familiar, sucesión intergeneracional y procesos de transición.

Para abordar el contexto e importancia de la ética y filosofía en las empresas, Prensa Libre conversó con una de las ponentes de la Masterclass, la doctora en Derecho Betty Lobos Bollat, quien cuenta con estudios de doctorado en sociología, ciencias políticas y filosofía. A continuación, parte de la conversación.

¿Por qué es importante abordar la ética en la empresa?

A nivel corporativo, ya sea en una pequeña, mediana o gran empresa, lo más importante, lo fundamental, lo medular y columna vertebral, es la ética y su aplicación, que consiste en los códigos y las normas del comportamiento que le da un nombre propio a una organización.

Precisamente porque si miramos este mundo, cada vez es más convulso, incierto, inseguro y, hasta podríamos decir, peligroso, por lo que los principios y valores son los que brindan la fortaleza para continuar, tanto a nivel personal como a nivel social y empresarial.

En la práctica, ¿cómo se materializan los valores y códigos éticos?

Una persona que cumple su palabra, que no divulga los secretos que alguien le confía, es correcta y confiable. ¿Entonces de qué manera nosotros podemos predicar con nuestro comportamiento? Con nuestra ética. En una corporación, esto se da cuando todos confiamos en aquel compañero o jefe que cumple su palabra. Entonces, la confiabilidad es uno de los sellos más importantes y necesarios en nuestra época.

¿Qué impacto tiene a nivel de las organizaciones la ética empresarial?

Hay corporaciones nacionales y transnacionales que han ganado premios por sus códigos de ética; entonces, entre más alto esté ese código de ética en una empresa, más confiable la hace ante la sociedad, y en los trabajadores genera lo que se llama un sentido de pertenencia. Cuando el trabajo se realiza con gusto y pasión ya no es solo un conjunto de tareas, pero debe existir ese sentido de pertenencia. Cuando eso pasa, el trabajador se siente parte de la organización, y por supuesto, cuando una empresa tiene códigos de ética muy altos, los trabajadores y todo el equipo gerencial y directivo estarán juntos en las épocas buenas y en las difíciles.

¿Cómo están abordando las compañías este tema en la actualidad?

En un mundo tan permisivo, las personas se han relajado y han pasado al último lugar los principios y los valores, cuando esto es algo que no debe negociarse. Se pueden lograr acuerdos en los grupos de trabajo, pero con los principios y los valores debemos ser inclaudicables.

¿De dónde provienen los principios o de qué manera los adoptamos?

Los recibimos, para comenzar, del ejemplo de nuestros padres, porque ellos nos han aconsejado, corregido, reprendido o felicitado. La raíz está en ese ejemplo que vivimos desde pequeños. De lo que nos ha marcado, vamos formando nuestra personalidad. Luego entramos a una sociedad donde los principios y valores son muy cambiantes y relativos; de ahí, la importancia de que la empresa tenga códigos de ética porque ese sentido de pertenencia se pasa de una generación a otra.

Y esto también se aplica a una empresa familiar…

Cuando los principios y los valores han sido tan sólidos en la primera generación (hablando ya concretamente de una empresa familia), donde estos se han respetado y ha habido lealtad entre los socios, que pueden ser hermanos, familiares, padres o hijos, se predica a los demás miembros de su directorio o a los gerentes con el ejemplo. Por eso miramos empresas en Guatemala que ya van por cinco generaciones, han crecido, se han multiplicado y diversificado, y lo que los ha mantenido a flote es precisamente un código de ética muy alto.

Cuando hablamos de código de ética, ¿necesariamente se trata de una serie de reglas contenidas en un documento?

Cuando uno es pequeño absorbe todo lo que mira y escucha de sus padres, pero lo que va marcando la vida es el ejemplo. Entonces, no está escrito, sino que la encontramos en la sabiduría de nuestros ancestros. La ética no se aprende en la universidad; claro que podemos estudiarla, pero los principios derivan de la forma de vivir. Son un conocimiento vivencial.

No se necesita tener un libro enfrente para saber que robar o faltar a la palabra es malo. Entonces, la ética no se aprende en la escuela.

¿Pero qué pasa cuando hay de por medio un interés económico?

Cuando ya se trata de una corporación, por supuesto que existe el contrato social entre el jefe, el dueño o los socios y los trabajadores. Es un acuerdo voluntario. Por ejemplo, cuando a alguien lo contratan, el gerente o director la da un documento que debe leer atentamente y si lo firma, es porque está de acuerdo y acepta las condiciones voluntariamente; de eso trata el contrato social.

Otro ejemplo es cuando se da lo que se conoce como la ética del lucro. Alguien es vendedor y quiere colocar un producto lo más caro que pueda y, por otro lado, el comprador busca que se lo vendan lo más barato posible. Pero existe un punto voluntario entre ambos, donde se encuentran el vendedor y el comprador respecto al precio y ahí se produce el lucro ético.

Y cuando nos referimos a ganancias o temas que involucran intereses económicos, es importante que los dueños o el directorio de una empresa tengan en cuenta, además de la parte financiera, la de los acuerdos éticos. Por ejemplo, mantener la lealtad entre los socios o tener un comportamiento ético en todos sus procesos de negociación, les va a permitir continuar y crecer.

El problema puede venir cuando entran los hijos, pero si estos han visto un buen ejemplo en el proceder de sus padres, querrán imitar lo bueno.

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