Con temor a ser deportados, migrantes compensan lo que no enviaron durante el confinamiento

Mil millones mensuales es lo que los migrantes han enviado en los últimos tres meses (de julio a septiembre) en medio de una crisis sanitaria.

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En septiembre se activó una caravana de migrantes desde Honduras y fue disuelta en Guatemala por las autoridades. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
En septiembre se activó una caravana de migrantes desde Honduras y fue disuelta en Guatemala por las autoridades. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En el contexto de septiembre también hay que tomar en cuenta que se está a las puertas de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, y la activación de las caravanas de migrantes desde Honduras.

El Banco de Guatemala (Banguat) actualizó las cifras de la balanza de pagos este miércoles 7 de octubre y confirmó que el indicador de remesas empieza a mostrar los signos de recuperación, con un crecimiento a septiembre es de 4%, luego de experimentar comportamiento a la baja.

El ingreso acumulado de enero a septiembre de este año que es de US$8 mil 60.4 millones –Q62 mil millones– alcanza todo lo recibido en el 2017, que fue de US$8 mil 192 millones.

Se compensan caídas

Con las cifras observadas en septiembre, las autoridades monetarias confirman que para diciembre el indicador estaría cerrando con un crecimiento de 1% para situarse en US$10 mil 613 millones, aunque en los próximos días se llevará a cabo la revisión de este.

Por otro lado, la mejora en las remesas explicaría también el crecimiento económico que sería de -1.5% como valor central para 2020.

Las autoridades han reiterado que un buen porcentaje de ese dinero se está destinando al consumo en los hogares dada la situación actual por la pandemia.

La balanza de pagos -que registra las transacciones con otros países- confirma un mejor tercer trimestre -julio, agosto y septiembre- en cuanto a las transferencias, y en esos 90 días se contabilizan US$3 mil 180 millones -Q24 mil millones-, que representa el 39% de los ingresos alcanzados.

Es decir, que en ese trimestre se pudieron haber compensado las caídas observadas en el primer y segundo trimestre cuando la pandemia afectó fuertemente a los Estados Unidos, y se adoptaron medidas de confinamiento para evitar más contagios.

Las estadísticas señalan que hubo comportamiento negativo en marzo, abril y mayo, y luego empezó la recuperación.

En el cuarto trimestre del año, estacionalmente se presenta un efecto de incremento de más envíos por la celebración del Día de Todos los Santos, la Navidad y Año Nuevo.

Motivación política

Para el economista y experto en temas territoriales Juan Alberto González Jacobo, la cercanía de las elecciones presidenciales en Estados Unidos empieza a influir en la comunidad migrante.

Recordó que, en la campaña política, podría volver a estar sobre la mesa la propuesta de un impuesto a las remesas. Esto se suma a las inminentes amenazas de más deportaciones tal como sucedió hace cuatro años, y generó que las personas enviaran todos sus recursos posibles, como un mecanismo de protección financiera en Guatemala si son deportados.

“Este mismo fenómeno se alimenta por el grado e intensidad de la lucha electoral en este momento en los Estados Unidos”, remarcó González Jacobo.

En noviembre se celebrarán las elecciones presidenciales en el país del norte, y los migrantes constituyen uno de los principales temas de campaña.

A finales de septiembre, un grupo de ciudadanos hondureños decidió reactivar las caravanas del migrante organizándose para llegar a la frontera sur con Estados Unidos, pero fueron disueltos en Guatemala y retornados.

Los migrantes están apoyando a sus familiares en Guatemala que perdieron sus empleos o que tuvieron que cerrar sus negocios como efectos de la pandemia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Apoyar a las familias

El economista aseguró que el mayor flujo de remesas observado en el tercer trimestre también podría estar evidenciando que los migrantes están apoyando con un dinero extra a sus familiares en Guatemala, que pudieron salir afectados por el covid-19 o bien, perdieron sus empleos formales.

“Las remesas están complementando los ingresos que dejaron de percibir sobre todo si eran personas que estaban en actividades de la economía informal, o que tuvieron que cerrar algún negocio que era una fuente de ingreso alterna”, subrayó.

Además, que se está observando una recuperación de las actividades de la construcción y agricultura en los Estados Unidos, en las cuales se emplean los migrantes, que, si bien algunas paralizaron, ya se está activando.

Según el Banguat, las remesas familiares representaron el 13.7% del PIB en 2019 con un ingreso de US$10 mil 508 millones.

Balance

El promedio mensual de ingresos por remesas es de US$895 millones de enero a septiembre de este año, versus los US$875.7 millones del 2019; US$774 millones del 2018 y los US$682 millones del 2017.

Con respecto a septiembre del 2019 cuando ingresaron US$892 millones, la tasa de crecimiento es del 17%, unos US$159 millones más al hacer una comparación con el mismo mes.

En enero de este año el crecimiento fue de 21% y en febrero 17%, y luego se experimentaron las caídas, por lo que se empieza a observar la recuperación.

Inversión sube 4%

El flujo de inversión extranjera directa (IED) creció 4% en el primer semestre del año.

El monto registrado fue de US$504 millones, contrario a los US$481 millones del 2019.

La actividad de actividades financieras y seguros reportó US$133 millones; industria manufacturera reportó US$112 millones; comercio y reparación de vehículos, US$87 millones; suministro de electricidad, agua y saneamiento, US$77 millones, e información y comunicaciones US$52 millones.

Por país de origen, Estados Unidos con US$114 millones; Colombia, US$69.6 millones; México, US$54,7 millones; otros países, US$41 millones y Luxemburgo, US$38 millones.