Coronavirus: Las industrias más golpeadas por la pandemia (y cómo será el efecto rebote)

Aunque la economía nacional se contraerá este año por los efectos del coronavirus, se proyecta una pronta recuperación para el 2021 como parte del ciclo económico.

Las exportaciones de Guatemala para 2021 tendrán una recuperación del 10% para alcanzar unos US$11 mil 058 millones en divisas, según las previsiones oficiales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Las exportaciones de Guatemala para 2021 tendrán una recuperación del 10% para alcanzar unos US$11 mil 058 millones en divisas, según las previsiones oficiales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

En la evaluación de la política económica que realizó la Junta Monetaria (JM) el pasado miércoles, se proyectó un mejor escenario de crecimiento de la economía.

La previsión para 2021 es de 3% como valor central –un 2% en el escenario más pesimista y 4% en el escenario optimista–, y varias de las actividades productivas que se miden en el PIB estarían registrando un mejor desempeño.

Para 2020, se ajustó la previsión en -2.5% –que es el valor central– por el confinamiento para evitar contagios, así como en el contexto internacional, sobre todo, de los principales socios comerciales de Guatemala, que son Estados Unidos, México y Centroamérica, expuso Sergio Recinos, presidente del Banguat y JM en conferencia de prensa.

De las 17 actividades económicas con las cuales se mide el PIB, 12 tendrán un desempeño negativo este año.

Recuperación en positivo

Recinos expuso que, de acuerdo con los análisis de los cuadros técnicos, el crecimiento para 2021 será positivo, y se estaría consolidando en los siguientes ejercicios.

“El rango de crecimiento es entre el 2 y 4% positivo y esperamos que la economía se vaya recuperando gradualmente. Esto dependerá, por supuesto, de lo que suceda con el tema de los contagios a nivel global y local”, precisó el presidente de la banca central.

Parte de esa proyección se sustenta en la estimación que dio a conocer esta semana el Fondo Monetario Internacional (FMI), de que la economía estaría creciendo para 2021 en 5.4%, las economías avanzadas 4.8%, economías emergentes, 5.95, Estados Unidos, 4.5%, y México, 3.3%.

Estas economías en 2020 estarían cerrando en negativo, a excepción de China, que tendría un desempeño positivo de 1% y para 2021, 8.2%.

Mejores indicadores

En la evaluación de esta semana resalta el desempeño que mantendrán diversos indicadores, que sugieren una recuperación en 2021.

Incluso el presidente de la banca central afirmó que podría ser una recuperación en “V” –cae este año, pero se recupera al siguiente–, y varias actividades productivas que están deprimidas este año estarían mejorando sustancialmente.

Por ejemplo, en el ingreso de divisas por remesas familiares para el otro año se estima una recuperación del 10%, por un monto de US$10 mil 807 millones. En ese rubro para este año se proyecta un 6.5% (del PIB), unos US$9 mil 825 millones.

En las exportaciones, que para este ejercicio se proyecta -10% -negativo-, por unos US$10 mil 052 millones; para el 2021, se prevé una recuperación del 10% -positivo- para alcanzar US$11 mil 058 millones en divisas, que significarían US$1 mil millones más.

Al igual, las importaciones tendrán una caída de -9% para totalizar unos US$18 mil 92 millones, pero para 2021 podrían registrar un crecimiento de 9.5% por un monto de US$19 mil 810 millones.

El rango de proyección del crédito bancario del sector privado para 2021 es de 8%, mejor al 7% que se estima para 2020.

En cuanto al déficit fiscal como porcentaje del PIB se proyecta de 3% para el siguiente año, y la inflación en 4.50%.

Con respecto al precio internacional del barril de petróleo para 2020 se mantendrá en el rango de US$39.15 y para 2021 en US$49.09.

Varios sectores productivos tendrán mejor desempeño y mostrarán una recuperación en sus actividades para el siguiente año. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Efecto rebote

Para Abelardo Medina Bermejo, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), las estimaciones para 2021 que proyecta el Banguat son conservadoras, en el sentido de una recuperación de las exportaciones, las remesas y en parte de la actividad turística para el tercer y cuarto trimestre del año.

El analista explicó que se parte de una idea de que las grandes economías empezaran a recuperarse en el segundo semestre del año y la mejoría vendrá para el cuarto trimestre de este año para EE. UU., y México, que al cumplirse los efectos positivos serían en las remesas y exportaciones.

Recordó que este año, la economía no tendrá una caída profunda por el mayor gasto público que está realizando el Gobierno, algo que no realizará el próximo.

Medina Bermejo señaló que, si hay mejoras en el sector turismo, remesas y exportaciones en el tercer y cuarto trimestres de este año, el rango de crecimiento para 2021 parece ser el apropiado.

“Se observará un rebote y en términos de la dinámica económica se está pronosticando la pérdida de un año: 2020. Hasta ahora, con los datos preliminares para 2020 y 2021 son bastantes congruentes con lo que está pasando”, enfatizó.

En el caso de Guatemala, una buena parte de la actividad interna está activa, pero sectores como entretenimiento, restaurantes y turismo no están laborando en una buena parte y esa es una limitación.

Todo apuntaría a que aún no hay confianza en la economía porque no hay claridad sobre las medidas restrictivas como el toque de queda.

Mejor proyección

Fernando Estrada Domínguez, director de la firma Desarrollos Palo Blanco, expresó que lo ideal es lograr controlar la pandemia lo antes posible para que la economía empiece su recuperación en 2020, posiblemente parea el último trimestre para entrar en la siguiente fase del ciclo económico.

“Para 2021 todas las proyecciones indican una demanda positiva y en recuperación para todos los sectores de la economía incluyendo a la construcción”, enfatizó.

El ejecutivo precisó que se observa un panorama optimista, pero aportarían iniciativas de ley para brindar un impulso a la reactivación económica, como la de interés preferencial, contratación a tiempo parcial, la de trámites o la de insolvencias, así como la modernización de las gestiones públicas por medio digital.

“El mercado de vivienda se espera que tenga una recuperación más rápida que el mercado de oficinas y comercios”, puntualizó Estrada Domínguez.

 

 

0