Coronavirus: Pérdidas en el sector textil guatemalteco ascienden a los US$400 millones

El sector de vestuario y textil reportó pérdidas en contratos, órdenes de fabricación y la suspensión de producción de artículos de vestuario por el efecto del covid-19 en las plantas en Guatemala y el panorama no es alentador para 2020.

El efecto del coronavirus en los compradores internacionales obligó a la cancelación de los contratados y la suspensión de los pedidos actuales de prendas en las fábricas y que representa pérdidas de unos US$400 millones en Guatemala, según cuantificó Vestex. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El efecto del coronavirus en los compradores internacionales obligó a la cancelación de los contratados y la suspensión de los pedidos actuales de prendas en las fábricas y que representa pérdidas de unos US$400 millones en Guatemala, según cuantificó Vestex. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Las estimaciones preliminares dan cuenta de que las pérdidas ascienden a US$403 millones (unos Q3 mil 103 millones) por la paralización de trabajo en las plantas y en los compradores, ya que los clientes en los Estados Unidos han requerido suspender los pedidos de las prendas de vestir.

El reporte se obtuvo con base a una encuesta a los agremiados de la Comisión de Vestuario y Textil (Vestex), adscrito a la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), en la cual se preguntó a las empresas sobre la producción de las prendas luego de las medidas adoptadas el pasado 16 de marzo en Guatemala, así como la crisis sanitaria en los Estados Unidos que es el principal mercado a donde se despacha el producto.

“Estados Unidos está en un paro total, eso representa pérdida y las cancelaciones van por los US$400 millones”, precisó Alejandro Ceballos, presidente de Vestex quien dijo que la situación es similar para Honduras, Nicaragua y El Salvador donde se manufactura ropa, pero que adquieren productos que se fabrican en Guatemala.

Este es el primer sector que hace una cuantificación de los efectos directos en el comercio exterior, y con esta tendencia apunta a una reducción entre 10% a 15% para este ejercicio en un plano conservador.

La medición se realizó a mediados de marzo y concluyó la semana pasada.

En 2019 las exportaciones de artículos de vestuario sumaron US$1 mil 397 millones y en 2018 US$1 mil 449 millones y es la principal actividad que más divisas genera, según las estadísticas de comercio exterior.

Al incluir productos textiles como hilos o telas -además de las prendas-, las exportaciones se situaron en US$1 mil 643 millones en 2019, mientras que en 2018 fueron US$1 mil 681 millones, detallan las cifras.

Cancelación en automático

El empresario comentó que las fábricas recibieron llamadas de los compradores para la cancelación de los lotes que empezarían a fabricarse, otros recibieron las instrucciones de detener los pedidos que estaban en producción y otros clientes decidieron dejar las prendas en las plantas que serían embarcadas.

“Cada semana que no se decide arrancar es una semana que generan pérdidas y no hay movimiento económico a pesar de que el Gobierno permite trabajar. Es un daño muy duro y el problema está en los compradores en el exterior”, indicó Ceballos y recordó que en el caso de Honduras las grandes fábricas decidieron cerrar operación e iniciar en junio.

Explicó que, una vez concluidos los pedidos, las fábricas ya no tienen que hacer y algunas se dispusieron a elaborar mascarillas ya que hay demanda en los EE. UU., y en Corea del Sur, pero es algo muy temporal que puede durar tres semanas.

“Hay pedidos de elaboración de mascarillas en Guatemala, ya que en los países vecinos está paralizada la producción”, comentó Ceballos y precisó que la hechura de estas prendas no compensa las cancelaciones de las operaciones por US$400 millones reportadas.

Otro problema que podría impactar es que muchos de los clientes de las fábricas de ropa en Guatemala podrían declararse en quiebra en los EE. UU., y en estas condiciones algunos ya no podrán regresar a realizar sus pedidos, agregó Ceballos.

Por segmento, Guatemala es el principal proveedor en Estados Unidos de la camisa sintética deportiva y es la pieza que se exporta; sin embargo, en esta coyuntura todas las categorías están siendo impactadas.

Las fábricas en el país se especializan en respuesta rápida o pedidos urgentes, pero ahora hay un inventario en las tiendas y en los compradores mayoristas.

Riesgos en temporada

El directivo confirmó que algunos de los embarques para atender la temporada de primavera ya no pudieron despacharse desde Guatemala, y ahora está en riesgo la época escolar que en Estados Unidos empieza el 1 de agosto y se desconoce si habrá regreso a clases.

“Así de fácil creemos que la caída de divisas por exportación en el sector sería de 10% a 15% porque hay mucho tiempo sin pedidos por los clientes, hay demasiada incertidumbre y ya nos pasaron dos temporadas”, remarcó.

Explicó que, para poder cumplir con la demanda de la temporada de regreso a clases, las fábricas tendrían que contar con los pedidos en junio; pero de alguna manera la época de fin de año o navideña podría compensar la baja producción.

Este lunes 13 de abril algunas fábricas regresaron a sus operaciones de manera parcial, sobre todo aquellas que tienen contratos con las ligas deportivas como la de football americano (NFL), pero con la mitad del personal, agregó Ceballos.

Distribución

El 79% de la producción de artículos de vestuario y textiles se destinan a los Estados Unidos; el 14% a Centroamérica, el 3% a México y la Unión Europea y el 1% a Canadá, según las estadísticas de Vestex.

La industria de vestuario y textil continúa siendo el producto de mayor exportación en Guatemala.