Coronavirus: Piden prudencia en manejo de deuda ante línea de crédito de US$2 mil millones

Solicitudes de préstamos con organismos internacionales por un monto de US$2 mil millones unos Q15 mil 580 millones es el blindaje financiero que el gobierno estructuró para los siguientes meses para enfrentar los efectos del covid-19, si se agrava la situación de país.

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El ministerio de Finanzas plantea un blindaje financiero por US$2 mil millones con organismos internacionales como préstamos contingentes por la emergencia del covid-19. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El ministerio de Finanzas plantea un blindaje financiero por US$2 mil millones con organismos internacionales como préstamos contingentes por la emergencia del covid-19. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Estas operaciones serían una segunda respuesta de endeudamiento externo con la modalidad de contingencia, es decir, que se utilizarían si se complica o debilita la parte financiera del Estado o bien, se requieran para cubrir los programas de atención sobre todo en la parte de salud y social, por la vía de apoyo presupuestario, explicaron las autoridades.

El ministerio de Finanzas (Minfin) informó que se trata de nueve líneas de crédito que suman los US$2 mil millones, y todos los expedientes se encuentran en estatus solicitud con los agentes financieros internacionales, pero las pláticas están avanzadas.

“Preparándonos”

Álvaro González Ricci, ministro de Finanzas, informó que se trata de una respuesta para un escenario de “preparación financiera para lo peor” por el covid-19 en Guatemala.

“Si se empeora o es algo que no tenemos contemplado por la crisis sanitaria y necesitamos más recursos, lo que buscamos es contar con las líneas de crédito disponibles”, enfatizó el ministro.

Consideró que esperan no utilizar todo ese tramo, pero todo dependerá de las condiciones que se presenten a futuro.

Recordó que Guatemala tiene con las condiciones y es reconocido internacionalmente como un buen pagador de los servicios de la deuda en triple AAA -categoría- y en atender la emergencia por el coronavirus, por lo que se han presentado las mejores ofertas de préstamos en buenas condiciones con los agentes.

Por tratarse de endeudamiento público, el Congreso deberá conocerlo y aprobarlos, si en algún momento se llegarán a utilizar.

Recursos disponibles

Las solicitudes de los préstamos están en la categoría de emergencia.

Entre los cuales destacan tres con el Banco Mundial (BM) y tres con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y uno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El primer préstamo en gestión sería por US$20 millones préstamo de emergencia -fast track-; una ampliación de US$20 millones para el Programa Crecer Sano y otro tramo por US$500 millones para apoyo presupuestario con el BM.

El total de ofrecimiento con ese organismo es de US$540 millones.

Con el BID, los expedientes de gestión es de US$150 millones de apoyo presupuestario y transferencias condicionadas y otro por US$150 millones para apoyo presupuestario y fondo de garantía de liquidez.

También un préstamo contingente para desastres naturales por US$300 millones.

La cartera en gestión con el BID sería de US$600 millones.

Con el FMI la solicitud es de US$600 millones para un instrumento de financiamiento rápido (IFR) -préstamo contingente-.

Por aparte, hay una gestión con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) (Japón-Jica) por US$200 millones como contingente para desastres naturales.

Por último, una línea con el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional por US$60 millones para las áreas de salud y saneamiento ambiental.

“En aras, que por alguna razón en estos tres meses la situación puede empeorar estamos siendo proactivos de solicitudes de endeudamiento con condiciones blandas y tasas preferenciales por US$2 mil millones que ya están avanzadas, si son necesarios, tener disponibles recursos en un corto plazo”, remarcó el ministro.

Los ofrecimientos de préstamos con organismos internacionales estarán dirigidos en atender la emergencia sanitaria para diferentes programas, según el ministro Álvaro González Ricci. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Prudencia

El exviceministro de Finanzas, Érick Coyoy, dijo que se tiene que estudiar cómo se pagará esa deuda en los próximos años, ya que aún no se termina de visualizar la crisis del covid-19 y, por otro lado, la SAT ya confirmó una caída de ingresos tributarios para este ejercicio será mayor de lo previsto.

“Estas solicitudes de endeudamiento deben tomarse con mesura, pues la capacidad de endeudamiento está limitada por la capacidad de pago. Antes de pensar financiar más gasto con deuda se debiera estudiar la capacidad de cómo saldar”, aseveró Coyoy.

Recordó que para este año habrá un déficit fiscal que alcanzará el 6% y ese indicador no puede ser sostenible si se continúa con esas prácticas de contratación de deuda para los siguientes ejercicios.

“Caer en esas dinámicas de endeudamiento es perverso, es fácil, pero muy difícil salir de ellas”, subrayó, al citar el caso de Costa Rica, que tuvo que hacer una reforma tributaria en 2018 solo para pagar el servicio de la deuda y aun así no logra salir de esos compromisos.

Lo ideal, es hacer un severo recorte de gastos públicos y una reorientación de este.

Consideró que la recuperación de la economía no será tan inmediata y por lo tanto de la recaudación tributaria.

Capacidad de ejecución

Para Jorge Lavarreda del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), es importante determinar exactamente para que se van a utilizar los recursos, cómo y la capacidad de ejecución.

Indicó que la principal preocupación es determinar para qué y cómo se van a ejecutar si se aprueban esos recursos; pero es correcto contar con este tipo de medidas para poder reaccionar y esa parte es buena.

En este tipo de operaciones se debe contar con una claridad el destino y los objetivos que se quieren lograr concretamente, ya que es “muy amplío decir para la emergencia”.

“Lo ideal es que las autoridades de Finanzas presenten un plan de la emergencia y que detallen los programas de esos recursos; que aclaren cómo lo van a hacer y quienes estarían a cargo para determinar si hay una capacidad institucional para ejecutar de manera oportuna esa cantidad de recursos”, precisó.

Sobre la capacidad de endeudamiento, lo que sugiere son posibilidades de negociaciones de recolocaciones de deuda (roll over) de país, pero lo más importante en este momento es contar con claridad que se piensa hacer y cómo si se llegarán a aprobar.

Reciben fondos

El ministro confirmó que este martes 28 de abril recibirán los recurso por la colocación del eurobono por US$1 mil 200 millones (unos Q9 mil 240 millones) que se colocó la semana pasada.

“El desembolso está programado para este martes”, subrayó el ministro.

Los recursos tendrán destino para apoyo presupuestario -funcionamiento, inversión y pago del servicio de la deuda- y otro tramo para atender programas por la emergencia sanitaria.

Además, que se continuará colocando bonos del Tesoro en el mercado doméstico para concluir el cupo que autorizó el Congreso.

Saldo de deuda

Al 31 diciembre del 2019 el saldo de la deuda pública fue de Q157 mil 325 millones, según el reporte de la Dirección de Crédito Público del Minfin.

La deuda interna cerró en el ejercicio del año pasado en Q87 mil 221 millones de interna y Q70 mil 104 millones de la externa.

Para el 2020 la relación de la deuda con el PIB sería de 31%, ya que el Congreso aprobó un paquete de apoyo presupuestario para atender la crisis que incluye deuda bonificable y préstamos externos.

Ofrecimientos

Estos son los préstamos en gestión por el Ministerio de Finanzas para atender la emergencia sanitaria:

(En el orden de expediente)

  • Banco Mundial: Préstamo emergencia, por US$20 millones
  • Banco Mundial: Programa Crecer Sano, por US$20 millones
  • Fondo Monetario Internacional: Instrumento de financiamiento rápido, por US$600 millones
  • Banco Interamericano de Desarrollo: Transferencias monetarias condicionadas, por US$150 millones
  • Banco Interamericano de Desarrollo: Fondo de garantía de liquidez, por US$150 millones
  • Banco Mundial: Apoyo presupuestario, por US$500 millones
  • Fondo OPEP: Salud y saneamiento ambiental, por US$60 millones
  • Japón-JICA: Contingente para desastres naturales, por US$200 millones
  • Banco Interamericano de Desarrollo: Contingente para desastres naturales, por US$300 millones

Fuente: Ministerio de Finanzas