“Es el reflejo de la burocracia”: La demanda del sector privado a que Guatemala agilice la vacuna contra el covid-19

La evolución económica del país dependerá, en parte, de la implementación del programa de vacunación del coronavirus. El ritmo al que avanza el programa ha provocado la reacción de sectores que señalan la urgencia de contar con las dosis para generar la confianza en el aparato productivo.

Guatemala presenta rezagos en la adquisición de la vacuna para el covid-19 y sectores urgieron el proceso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Guatemala presenta rezagos en la adquisición de la vacuna para el covid-19 y sectores urgieron el proceso. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El programa de vacunación y los posibles rebrotes que conlleven a la adopción de nuevas medidas restrictivas sigue siendo un riesgo para la economía guatemalteca en 2021, mientras delegados empresariales instan en acelerar el proceso, y desconocen las razones de los atrasos por parte del Gobierno Central.

En Centroamérica, Panamá, Costa Rica y El Salvador ya cuentan con las dosis, y han iniciado la vacunación de su personal médico de primera línea.

Urgen vacunación

Si bien, el panorama aún es incierto, representantes del sector privado organizado demandaron a las autoridades competentes celeridad para que Guatemala cuente con la vacuna.

Juan Pablo Carrasco, presidente de la Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana (AmCham), señaló que han observado problemas en la gestión pública y que “esta situación es el reflejo de la burocracia y de la rigidez de las regulaciones, que hacen deficiente los procesos”. Remarcó que el plan de vacunación es bueno, pero que la ejecución y asignación de recursos serán los que determinen el éxito de este.

“Lo que más nos preocupa es que a los proveedores internacionales se les establezcan condiciones y requisitos que otros países no les han puesto para obtener las dosis. Se deben pagar anticipadamente las vacunas para tener acceso a ellas y volvemos al tema de la burocracia”, consideró el presidente de AmCham.

Luis Fernando Samayoa, directivo de la Asociación Bancaria de Guatemala, aseguró que mucha de las perspectivas para 2021 están relacionadas con la vacunación, ya que en muchas actividades aún existen limitaciones por el aforo, y el consumidor tiende a salir poco.

Con la vacunación, explicó que la prioridad es atender al personal del gremio médico, que son los más expuestos, y que es uno de los más afectados por fallecimientos.

Pronosticó que una vez empiece la vacunación, se esperaría una mejorar de la economía, y un impulso en la inversión y producción, sobre todo en el área de infraestructura, no solo del Gobierno, sino privada.

Una posición similar refleja Javier Zepeda, director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala, (CIG) quien aseveró desconocer las causas del atraso, y todo apuntaría a gestiones administrativas, por la alta demanda a nivel mundial de la vacuna o porque las farmacéuticas no se dan abasto.

Afirmó que la próxima semana está programada una reunión con las autoridades del Ministerio de Salud Pública, en la cual esperan plantear posibles apoyos desde el sector privado en el plan de vacunación, como, por ejemplo, poner a la disposición algún centro de vacunación para facilitar las jornadas.

“No somos expertos en planes de vacunación y esperamos que las acciones sean las adecuadas, ágiles y que la mayor cantidad de la población tengan el acceso”, enfatizó Zepeda.

El ejecutivo añadió que las farmacéuticas que producen la vacuna tienen un acuerdo de que no pueden venderlas en lo privado, solo a los gobiernos, por lo que considera que puede deberse a un tema de registros sanitarios.

El plan de vacunación conllevará una mejor confianza a las personas y a las empresas, según las autoridades monetarias. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Dependencia de la dosis

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat), compartió en conferencia de prensa un mapa sobre los riesgos para el crecimiento económico mundial, en el cual las vacunas contra el coronavirus juegan un papel determinante, sea a favor o en contra.

Como un riesgo al alza, mencionó la producción y distribución de las vacunas contra el covid-19, que automáticamente elevaría la confianza de las familias y empresas.

Mientras, el riesgo a la baja está la posibilidad de nuevas restricciones a la movilidad, por rebrotes de la enfermedad, y eso se observó en enero en varios países europeos, que podrían afectar el crecimiento a futuro.

También se identificó el retraso de la producción y distribución de las vacunas, especialmente a los países menos avanzados -como Guatemala- que podría impactar negativamente en la tasa de crecimiento del PIB.

Recinos explicó que las variables específicamente para Guatemala muestran para 2021 un desempeño favorable con un crecimiento de 3.5%, luego de experimentar una caída de -1.2% en 2020, asociado a la pandemia.

Detalló que en la previsión de crecimiento económico se está tomando en cuenta el plan de vacunación, y que se espera que en el segundo semestre se logre contener la pandemia. “Eso quiere decir que haya una medicina realmente efectiva o que buena parte de la población ya este vacunada”.

Recinos subrayó que, para tener la inmunidad de rebaño, se requiere del 70% de la población vacunada, y reiteró que en la medida que ese proceso de vacunación se dé y se haga de manera masiva, también mejorará la confianza del consumidor.

Sin embargo, manifestó que el riesgo, en el plan de vacunación, la evolución de la economía mundial, en un escenario que pudiera venir una nueva ola de contagios con rebrotes y con nuevas cepas, en la cual la vacuna no pudiera ser efectiva, que es una amenaza latente que en este momento no se puede asegurar.