FAO advierte que el 71% del Trabajo Infantil ocurre en la agricultura

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que en el mundo 108 millones de niños, niñas y adolescentes trabajan en la agricultura y representan el 71% del total de trabajo infantil.

La prevalencia del trabajo infantil en la agricultura perpetúa el ciclo de pobreza rural de niños, niñas y adolescentes, sus familias y comunidades, dice la FAO. (Foto Prensa Libre: www.hrw.org)
La prevalencia del trabajo infantil en la agricultura perpetúa el ciclo de pobreza rural de niños, niñas y adolescentes, sus familias y comunidades, dice la FAO. (Foto Prensa Libre: www.hrw.org)

Durante la IV Conferencia sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, que tuvo lugar del 14 al 16 de noviembre en Buenos Aires (Argentina), Junko Sazaki, directora de la División de Políticas Sociales e Instituciones Rurales de la FAO,  subrayó que las cifras de trabajo infantil se han incrementado 10 millones desde el 2012.


La prevalencia del trabajo infantil en la agricultura perpetúa el ciclo de pobreza rural de niños, niñas y adolescentes, sus familias y comunidades, viola los principios del trabajo digno y socava los esfuerzos para alcanzar la seguridad alimentaria sostenible y acabar con el hambre, enfatizó Sazaki.

La FAO aborda las causas del trabajo infantil en el sector agrícola, para alcanzar la meta del 8.7 sobre la eliminación de trabajo infantil y trabajo forzoso de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para erradicar el trabajo infantil en 2025.

“Los gobiernos, incluso los Ministerios de agricultura, pueden ayudar a erradicar la pobreza, una de las causas del trabajo infantil. Respaldar la generación de ingresos, promover buenas prácticas agrícolas y mejorar la gestión de riesgos ayudan a promover un empleo más productivo y seguro”, apuntó Bernd Seiffert, especialista en Empleo Rural Decente de FAO.

Asimismo, Seiffert explicó que FAO y OIT desarrollaron juntos cursos online para instruir a los actores del sector agrícola y la cadena de suministros para prevenir el trabajo infantil a través de sus políticas y programas. “Es una herramienta muy útil para amplificar los esfuerzos contra el trabajo infantil en la agricultura”, añadió Seiffert.