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Las constantes fallas del Aeropuerto La Aurora de nuevo están bajo diagnóstico

Representantes de la dependencia estadounidense Transportation Security Administration (TSA) están en el país para evaluar la seguridad aeroportuaria.

En la parte de la terraza hay despojos de trabajos realizados en los elevadores. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

A tres meses de que asumieron las nuevas autoridades de gobierno y aun mes de que Érick Uribio asumiera la gerencia del Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA), las fallas de estas instalaciones nuevamente pasan por un diagnóstico general y por el momento, solo se reparan de forma temporal las áreas más urgentes y necesarias.

“Existe un programa de llamado internacional para cooperación y se trabaja en diferentes fases dada la situación encontrada, como la atención en limpieza, baños, suministro de agua potable y jabón, entre otros, para uso de los usuarios y pasajeros de la terminal, pero están  pendientes áreas de trabajo más específicas como aire acondicionado, elevadores para personas y carga, gradas eléctricas y el manejo de la planta de tratamiento de aguas residuales”, expuso el funcionario durante un recorrido con Prensa Libre.   

  

Esto se da en el marco de una visita de personal de la Transportation Security Administration (TSA), mientras que en las siguientes semanas se esperaría la llegada de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea (Cosesna), entre otras instituciones interesadas en la creación de una hoja de ruta que incluirá un programa de largo plazo.

Plan preliminar   

Uribio expuso que por lo pronto se cuenta con un plan que incluye tres áreas de trabajo: la normativa nacional e internacional que verifican la OACI y la TSA, entre otras instituciones, para mantener categorías y calificaciones de los servicios aeroportuarios que presta Guatemala, sobre todo a Estados Unidos.

Está el tema de facilidades y amenidades, que incluye el mantenimiento, limpieza, baños, terraza y otros, que es necesario porque es una terminal que atiende a tres millones de usuarios al año.

Además, debe mantenerse la sostenibilidad, que requiere una infraestructura muy especial como muelles de abordaje y banda de equipaje. 

Qué se está haciendo

En los últimos días, el equipo técnico del aeropuerto, con apoyo de la Municipalidad de Guatemala, realizó una limpieza de los drenajes previo a la lluvia, pero también detectó problemas de contaminación y emisión de  gases tóxicos.  

En el AILA también opera una planta de desechos y se han realizado trabajos de limpieza, pero se han recibido varias denuncias, que incluyen olores pestilentes que se perciben a diario.

Respecto al aire acondicionado, se están levantando los “enfriadores” para que haya una sensación térmica más agradable, pero se ha recomendado una sustitución total del sistema, lo que implica una inversión fuerte y no hay presupuesto propio.

Una de las preocupaciones es la llegada del invierno, que pueden generar goteras, por lo que se requiere el mantenimiento de los techos e impermeabilizante en la terraza, pues “la cubierta curva del AILA solo ha tenido mantenimiento cuando hay fugas o cuando se han presentado filtraciones y solo en algunos puntos”.

Otro inconveniente para los usuarios de la terminal es el uso de las escaleras eléctricas y los elevadores, que no están en funcionamiento, debido a que hay un tema legal pendiente de solución.  

Según el gerente, solo están en funcionamiento tres escaleras eléctricas y dos elevadores para todo el AILA, pero en áreas donde no se hace chequeo de equipaje y donde tampoco son útiles para el movimiento de viajeros.  

"Se han dado pasos con la instalación de mesas técnicas con las diferentes instancias que conviven en el AILA".

Érick Uribio, gerente aeroportuario

A raíz de ello se mantenía una mezcla de pasajeros de salida con los de entrada, y al no haber un punto de conexión con las gradas eléctricas, los que vienen se encuentran con los que van y eso genera descontrol. 

La solución contingente fue la construcción de un muelle afuera de la terminal, que se trabajó con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, que se logró implementar en un periodo de tres semanas y ya está en marcha.

Sobre el mismo, hay una obra siguiente y se está diseñando en planos finales, es la construcción de una rampa peatonal que venga del tercer nivel del edificio del AILA al primer nivel.

FOTOGALERÍA
Imágenes del Aeropuerto La Aurora

Plan a futuro

Al preguntarle sobre los planes a futuro, Uribio dijo que aparte de las reparaciones, la meta es reducir tiempos en las filas de migración, de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y que ya se está trabajando de corrido.

“Se han dado pasos con la instalación de mesas técnicas con las diferentes instancias que conviven en el AILA, como agencias y aerolíneas. La meta es reducir tiempos cada día, contar con indicadores para que los tiempos de viaje sean menores y que las amenidades del aeropuerto cuenten con la infraestructura mínima y los servicios que se necesitan”, concluyó.

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.