Economía

<p> Se venden monjes budistas a domicilio</p>

El proveedor Minrevi Co., una de las decenas de compañías emergentes que ofrecen precios accesibles, ofrece un plan básico de envío de monje que cuesta 35 mil yenes (US$ 300). La compañía con sede en Tokio tiene otras tres opciones disponibles de mayor costo. Los monjes suelen ir a un hogar, sala funeraria o una tumba para llevar a cabo la ceremonia solicitada.

Desde hace años los japoneses pueden acudir a servicios en línea para contratar el envío de monjes budistas a fin de que realicen funerales y otros rituales, pero cuando la filial de Amazon Japón permitió que un proveedor ofreciera en su sitio web el llamado “Obo-san bin” (entrega de monje) una importante organización budista criticó el servicio, alegando que la empresa de internet estaba lucrando con la religión.

“Ningún otro país del mundo permite esto. En este sentido, hay que decir que estamos decepcionados por tal actitud hacia la religión por parte de Amazon”, dijo el director de la Asociación Budista de Japón, Akisato Saito, en un comunicado.

Muchos japoneses, sin embargo, han reaccionado contentos al servicio de rituales budistas, al considerarlo como algo más sencillo para los consumidores, quienes a menudo perciben sus costos como caros y turbios.


Los servicios comparables al envío de un monje que ofrecen los templos budistas pueden costar hasta 100 mil yenes (US$ 830). Los funerales son más caros todavía, pues pueden costar más de un millón de yenes (US$ 8 mil 500).

Otro factor que explicaría el surgimiento de servicios en línea de envío de monjes es que muchos de los 75 mil templos de Japón están perdiendo contacto con los miembros hereditarios en sus comunidades, que tradicionalmente han sido la principal fuente de apoyo financiero. Eso amenaza la supervivencia de muchos templos en zonas rurales. De hecho, algunos expertos predicen que la mayoría de los templos japoneses, al perder ingresos del turismo y otros, tendrán que cerrar durante las próximas décadas.

El portavoz de Minrevi, Jumpei Masano, dice que su servicio busca atraer a quienes quieren tener funerales budistas para sus seres queridos, pero que están molestos con el sistema actual de precios o que no frecuentan los templos.

“Muchas personas no tienen vínculos con templos y no tienen idea de dónde y cómo organizar rituales budistas, mientras los monjes están cada vez más preocupados por la cada vez menor asistencia de gente a sus templos”, dijo Masano. “Nosotros podemos atender a las necesidades de ambas partes y creo que podemos reunirlas”.