Economía

Si ocurre un desastre natural derivado de las lluvias, el país cuenta con un seguro, pero solo por Q55 millones

El gobierno contrató un seguro con el Mecanismo de Seguros contra Riesgos Catastróficos del Caribe (CCRIF), que está activo, pero solo se podría utilizar una vez.

Seguro parametrico en Guatemala

El seguro paramétrico para Guatemala por exceso de lluvias esta activado desde junio pasado. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Guatemala invirtió Q5 millones en la compra de un seguro catastrófico por exceso de lluvias y las autoridades encargadas confirmaron que la póliza está vigente y se analiza su activación por el patrón de precipitaciones registrada en junio pasado, pero ello depende de varios parámetros científicos y técnicos.

La póliza del seguro paramétrico (así se llama) está activa para el periodo junio 2022 a mayo 2023 con el Mecanismo de Seguros contra Riesgos Catastróficos del Caribe (CCRIF) del Banco Mundial (BM) por Q5 millones y es el único instrumento de prevención disponible, desde el punto de vista financiero. El máximo de la cobertura es de US$7 millones 160 mil (unos Q55 millones), se informó.

¿Cómo aplica?  

Álvaro González Ricci, ministro de Finanzas, informó que la póliza no corresponde a una sola lluvia, sino que se aplicaría dependiendo de la temporalidad, los sectores, población afectada y la cantidad de lluvia. La medida ya se activó en el invierno del 2020, pero no fue así en el 2021.

En todo caso, aclaró que se tendrá que esperar algunos días más, para analizar el patrón de lluvias y determinar si la cobertura se ejecuta o no. Citó como ejemplo, que, si por las lluvias de junio se hubieran presentado las características para activarlo, se tendrían que hacer los análisis técnico-científicos con los delegados del CCRIF.

En cuanto al hundimiento en Villa Nueva, el funcionario aclaró que no fue un evento derivado del exceso de lluvias, sino que estas aceleraron lo que ya había a ocurrir.

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En el reporte conocido por el Gabinete de Gobierno respecto a las lluvias recientes, el ministro mencionó que hay daños en cinco puentes, así como la pérdida de cultivos, pero aún se está analizando el impacto financiero en la sustitución de la infraestructura, así como los trabajos de prevención.

“La cantidad de tormentas que viene es bastante fuerte en este invierno y se tiene que hacer un trabajo de prevención, porque no podemos esperar a que la infraestructura colapse” remarcó el funcionario, y mencionó los trabajos de dragado en los ríos, que arrastran diversos materiales y causan estragos.

Influencia de La Niña

Víctor Manuel García Lemus, presidente de la Red Universitaria de Latinoamérica y el Caribe para la Reducción del Riesgo de Desastres (Redulac/RRD) y especializado en gerencia de riesgo de desastres en procesos de desarrollo, explicó que Guatemala está influenciado por el Fenómeno de La Niña, y eso significa que se presentarán lluvias con mucha intensidad, por lo que será un invierno relativamente más copioso, con posibles inundaciones repentinas, sobre todo en áreas urbanas porque los sistemas de drenaje no fueron diseñados para precipitaciones extremas.

Sobre la temporada de huracanes para el Atlántico, el experto calcula que se podrían presentar dos o tres de alta intensidad, entre septiembre y noviembre.

Préstamo contingente

El miércoles 22 de junio, la Junta Monetaria (JM) emitió opinión favorable para una línea de crédito por US$400 millones (Q3 mil 80 millones) denominado “préstamo contingente” con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Los recursos se utilizarán para atender emergencias relacionadas con desastres como terremotos, huracanes, tormentas, catástrofes naturales y pandemia, que tienen una denominación parametrizada (con una serie de parámetros para la activación de los desembolsos).

González Ricci aseguró que hay necesidad de contar con ese respaldo financiero para atender cualquier situación de emergencia que se pueda presentar a futuro por desastres naturales. En la actualidad el fondo de emergencia establecido en el presupuesto es de Q115 millones.

Por tratarse de deuda soberana o deuda pública, ese crédito con el BID debe ser conocido y aprobado por el Congreso.

El impacto de los desastres naturales ya se considera un riesgo fiscal, en el sentido de que, si se presenta un evento, se tendrían que reorientar fondos públicos para atender la emergencia.

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.