Madres luchadoras trabajan desde casa y son apoyo vital en la economía familiar

Cocinan, limpian, cuidan y educan a los hijos, pero sobre todo son administradoras del hogar.

Madres guatemaltecas aportan de diferentes maneras a la economía familiar sin salir de casa y en la mayoría de ocasiones no es opcional porque las necesidades económicas son grandes.

El cambio y satisfacción que genera en ellas también cambia su entorno y permite un mejor futuro para sus hijos.

Para estas mujeres, la imaginación no ha tenido límites y el deseo por sacar adelante a su familia sin desatender el cuidado del hogar y los hijos son las motivaciones principales.


Las ideas van desde vender ropa, organizar fiestas, elaborar pasteles o bien desempeñar su profesión como maestras, en comunicación y mercadeo, manejo de redes sociales u ofrecer servicios de salud.

Estas son algunas formas en que muchas mujeres generan ingresos propios para complementar el ingreso familiar.

Algunas trabajan medio tiempo en oficinas o instituciones y otras lo hacen a tiempo completo desde su hogar.

Trabajar desde casa tiene muchos beneficios indirectos; por ejemplo, ahorro en transporte y combustible, no se pierde tiempo en tránsito, se está cerca de la familia y de los más pequeños.

Para las mujeres que son madres y amas de casa es más difícil conseguir un trabajo que les brinde las facilidades para atender la casa y sus obligaciones laborales.

Desde el otro lado de la moneda, para los empleadores también existen muchos beneficios: ahorro en costos de oficina o evitar problemas de retrasos por tránsito, pero lo más valioso es saber que cuentan con un trabajador que valora el beneficio, por lo que está muy comprometido.

Por lo mismo, los negocios en casa son una opción incluso saludable para tener equilibrio.

Hugo Quan, psicólogo clínico, coincide en que las principales ventajas del trabajo en casa son el ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos, agregado a mayor autonomía para hacer el trabajo y menor riesgo de enfermedades por estrés.

Carlos Luna Rivara, consultor de empresas, percibe un incremento en el interés por trabajar desde casa tanto de las trabajadoras madres como de las empresas en tercerizar ciertos servicios específicos.

Luna Rivara refiere que la ventaja para la empresa se traducen en mayor productividad y enfoque en los servicios que proveen, como por resultados específicos o por proyectos.


También está la importancia del trabajo en casa en aspectos comerciales, donde no es necesaria la presencia del empleado.

“Tiene que ver con una cultura que se está abriendo a otras posibilidades de trabajo en general de ambos lados, depende de la industria de que hablemos”, puntualiza.

Desventajas

Para expertos en recursos humanos existen algunas desventajas del trabajo desde el hogar.

Por ejemplo mencionan la ausencia de trabajo en equipo, falta de ambiente laboral y posible aislamiento de los trabajadores fuera del entorno de la oficina, así como menor identificación con la empresa y dificultad para mantener reuniones, aunque este inconveniente quedaría resuelto gracias a las nuevas tecnologías.

Quan comenta que otra desventaja de trabajar desde casa es que existe un riesgo de sedentarismo. Si no se cuenta con un horario estricto se puede terminar trabajando incluso los fines de semana.

Luna Rivara concluye que en cuanto a la flexibilidad laboral en puestos ejecutivos aún existe un rezago porque las empresas requieren presencia en la oficina de altos ejecutivos.

Concentración es su secreto

Gloria Alonzo es  madre de dos niños y  trabaja desde su hogar en diseño gráfico y publicidad. Lleva 10 años trabajando de esa forma  y recuerda que tomó la decisión porque le permite permanecer con sus hijos   Diana, de 8 años, y Alejandro, 6.  Al tiempo que trabaja no delega su rol de madre a nadie y tiene total control sobre la evolución educativa y social de los niños.


“Tú eres tu jefe, pones tus horarios y metas”, afirma Alonzo. 

La profesional cuenta que el número de diseñadores por servicios profesionales ha aumentado.  La desventaja es que los  honorarios cada vez son menores porque  la competencia en precios ha bajado las tarifas. 

“Los clientes tardan mucho en pagar y en dar por finalizado un proyecto, pese a tener  contratos firmados”, explica.
“Puedes trabajar para ganar más de Q15 mil  al mes, si te pagan el mismo día que entregas el proyecto.

Lamentablemente, en lo que tu cheque pasa por toda la burocracia de las empresas recibes solo Q4 mil”, refiere.

Se esmera en la calidad

Paola Scheel   es madre soltera y trabaja desde su casa. Elaborar y decorar pasteles comenzó como un  pasatiempo y luego de 10 años se convirtió en un ingreso adicional para su familia.

Se mantiene competitiva porque se actualiza en las nuevas tendencias de repostería. La gran ventaja que ve en el trabajo desde casa es  que está al tanto de las tareas de sus hijos y de sus  rutinas, atiende los quehaceres del hogar mientras hornea y hace sus tareas de la universidad mientras enfría un pastel.


“Ser mamá presente es el mayor beneficio”, expresa.

El reto más importante es tratar de que sus clientes queden satisfechos y lograr que un invitado le pida su número de teléfono para encomendarle un trabajo más.

Sus hijos Mauricio, de 12 años, y Camila, 8, la apoyan en su emprendimiento.

 La actividad de Scheel tiene mucha competencia, por lo que la calidad, el buen sabor y el profesionalismo son ventajas competitivas.

Obtener ingreso fijo es difícil  

Jessica Bolaños comenzó su autoempleo hace ocho años, luego de no conseguir empleo en una empresa, por su edad.  Siempre le decían que necesitaban más jóvenes.

 En lo último que había trabajado era en impresión digital y esa es la base de su negocio, que combina con la publicidad.  Al dejar su empleo fijo no pudo volver a emplearse en otra empresa.

Sus hijos Camila, de 11 años, y Roberto, 10, están  orgullosos de que su madre trabaje en casa.

 Bolaños reconoce como beneficios cuidar  y atender  a sus  hijos y la libertad para asistir a reuniones sin  rendir cuentas a alguien.  Puede hacer trámites personales sin tener “el tiempo contado”.

El reto del autoempleo es tener un ingreso fijo, lo que no es fácil, pues debe esforzarse por conseguir varios contratos, aseguró Bolaños.

“En este negocio los ingresos son variables, por ello el esfuerzo es el doble  para garantizar una cuota”, enfatizó.

El compromiso es mayor

El momento  más doloroso que puede pasar una esposa y madre es  perder al padre de sus hijos. Este es el caso de Claudia Méndez, quien a principios de este año quedó viuda y con  dos hijas, Mariajosé, de 11 años, y Daniela, 7.
Méndez decidió trabajar desde su casa porque puede dedicarles el tiempo necesario a sus hijas y compartir con ellas siempre.

“Yo manejo mi propio horario y puedo disponer de tiempo para ellas”, dice.

Desde hace cuatro años se dedicaba a la elaboración y decoración de pasteles y ahora es una profesión para ella.
Méndez  asegura que el compromiso es igual o mayor que trabajar para una empresa porque es uno mismo quien se pone metas y objetivos.

Los retos son muchos, expresa Méndez, y uno de ellos es  lograr entregar  hasta 10 pedidos para un fin de semana  sola.

“Sí se puede y  vale la pena el esfuerzo que hago por el bienestar de mis hijas”, afirma.    Sus ingresos varían entre  Q5 mil y Q6 mil al mes.

Diversifica sus ingresos

Ver crecer a sus hijas es una de las mayores satisfacciones de Laura Hurtarte, quien desde hace nueve años se dedica al trabajo de estilista y de repostería desde su hogar.

Es madre de  Laura María, de 17 años, a quien le agrada que trabaje en casa porque siempre está pendiente de ellas, y Karla Melisa, 13, quien dice sentirse segura con su presencia.


De la cantidad de horas que la joven madre dedica a su trabajo, unas  seis son exclusivamente a la actividad de estilista.
También hace repostería, lo que   implica no dormir algunos días. Los retos que enfrenta Hurtarte al trabajar desde el hogar  son falta de apoyo financiero, tener que adaptar pequeños espacios en casa, trabajar mientras atiende los quehaceres del hogar y no poder contar con un ingreso fijo mensual.

Aproximadamente, su ingreso mensual es de Q5 mil,  si es temporada alta, dado que ambos negocios son variables y dependen mucho de la demanda.

Aprovecha la tecnología 

Más que una decisión, al principio fue  una necesidad, afirma Beira Quevedo, madre de dos niñas, quien trabaja en su hogar desde hace cinco años y se dedica a ofrecer servicios de salud.

 “Después de  graduarme de la universidad  pase mucho tiempo buscando empleo, sin encontrar. Después de mucha frustración, porque uno quiere desarrollarse como mujer y como profesional,   me di cuenta de que más que un fracaso  era una oportunidad para crear mi propia empresa”, relata.


 La empresa que maneja, junto con su esposo, se dedica a prestar servicios de salud y seguridad ocupacional.
Quevedo se encarga específicamente de mercadeo en redes sociales, llamadas a clientes y empresas, manejo de la página web y comunicación efectiva; montaje de algunos eventos e implementación de programas de comunicación interna  en empresas que contratan.

 “Nuestros  servicios y donde hemos elaborado el plan de salud y seguridad,  van de la mano”, afirma.