Un presupuesto que cambia a última hora y un espacio libre para nueva deuda

El anuncio que realizó el presidente Alejandro Giammattei sobre el monto de la readecuación del presupuesto 2021, tomó por sorpresa a los delegados de tanques de pensamiento económico que habían trabajado propuestas en la mesa que coordinaba el vicepresidente Guillermo Castillo Reyes.

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En una citación en el Congreso, el ministro de Finanzas Álvaro González Ricci aclaró que presupuesto trabajan con el presupuesto vigente de Q107 mil millones y se congeló Q13 mil millones en una cuenta. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)
En una citación en el Congreso, el ministro de Finanzas Álvaro González Ricci aclaró que presupuesto trabajan con el presupuesto vigente de Q107 mil millones y se congeló Q13 mil millones en una cuenta. (Foto Prensa Libre: Juan Diego González)

Hasta la noche del jueves (24 horas después del anuncio en cadena nacional de radio y televisión) no se había publicado el Acuerdo Gubernativo que dispondrá las readecuaciones presupuestarias internas.

Uno de los cambios fundamentales dentro de lo anunciado por Giammattei es que la readecuación será interna, por lo que no acudirán al Legislativo, como se planteó en noviembre, luego de las jornadas de protesta y rechazo al presupuesto aprobado por la ciudadanía. Además, el mandatario dijo que el nuevo techo era de Q94 mil millones, lo que generó confusión en la opinión pública.

El presupuesto vigente será de Q107 mil 760 millones con el que trabajará el Ejecutivo, aclaró el ministro de Finanzas Públicas, Álvaro González Ricci, luego de acudir a una citación al Congreso este jueves.

En esa citación se confirmó que, por ley, el único órgano competente para hacer modificaciones al plan de gasto es el Legislativo.

Minfin: “No se usurparán funciones”

González Ricci afirmó que la redacción del comunicado oficial no está clara, y señaló que el Ejecutivo no puede pedir una reducción del gasto, ya que como indica la ley, el presupuesto vigente es de Q107 mil 760 millones.

Mencionó que se realizará la readecuación para que los ministerios tengan un techo ajustado a lo que van a ejecutar durante el ejercicio fiscal.

Citó como ejemplo que el Ministerio de Desarrollo tuvo una asignación de Q7 mil millones en 2020, por el manejo de los programas sociales, y eso recursos ya no estarán disponibles. En este contexto, se separarán las fuentes de financiamiento no ejecutables para colocarlas en una cuenta de obligaciones -para los efectos contables- y no cambiar el techo de Q107 mil millones. “La idea es dejar a los ministerios las cuotas que sean ejecutables este año, para que la evaluación de su ejecución no sea sobre recursos con fuentes no ejecutables”.

“No se quiere usurpar funciones del Congreso, y estamos claros de que son readecuaciones internas en que el techo se mantiene en Q107 mil millones, y se están congelando las fuentes no ejecutables”, aseguró el ministro.

El ministro resaltó que se creará una cuenta de Q13 mil 888 millones en Obligaciones a Cargo del Tesoro que no será ejecutable porque no tendrá financiamiento y se congelará ese espacio presupuestario.

El monto ejecutable sería de Q94 mil millones, pero se mantendría el techo que dicta la ley que es de Q107 mil millones.

Espacio libre para más deuda

El diputado Carlos Barreda expuso que al haber quedado libre ese espacio presupuestario de Q13 mil millones, no garantiza que a futuro el Ejecutivo pueda presentar alguna iniciativa de contratar más deuda pública, que le corresponde conocer al Congreso, con el argumento de que existe espacio.

Fernando Spross de Fundesa, añadió que sigue siendo un tema de incertidumbre, sobre todo para la evaluación de las agencias de calificación de riesgo país, que puede afectar las transacciones en los mercados internacionales, así como la desconfianza para Guatemala.

Al respecto, el ministro detalló que no se solicitarán nuevos préstamos para financiar el plan de gasto, asumiendo que con las fuentes existentes en el presupuesto se llegaría a los Q94 mil millones (y no a Q107 mil millones).

La estructura de financiamiento del presupuesto que presentó Giammattei el miércoles fue Q64 mil 27 millones en funcionamiento que representa 67.9%; por emisión de bonos y préstamos aprobados Q22 mil 147 millones, 23.4%; ingresos no tributarios y donaciones, Q4 mil 799 millones, 5.1%, y saldos y caja Q3 mil 380 millones, 3.6%.

Aunque queda libre ese espacio presupuestario que no cuenta con financiamiento, González Ricci reconoció que, si se utilizara ese techo, tendrían que acudir al Congreso para hacer una solicitud de bonos, que es la vía legal.

Barreda expuso que los ministerios más beneficiados en cuanto a las readecuaciones son el de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) con un techo de Q7 mil 409 millones, y Salud, con Q10 mil 621 millones.

Además, en automático, denunció que los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes), recibirán un aporte extraordinario de Q600 millones, como fueron aprobados en 2020.

El ministro expuso que la parte numérica de las asignaciones las llevó a cabo el gobernante.

Se encienden alertas

Los representantes de los tanques de análisis también fueron citados al Congreso y se mostraron sorprendidos por la decisión de Giammattei. Mencionaron que aún estaban trabajando en la propuesta de normas presupuestarias en la mesa convocada por el vicepresidente Castillo Reyes, que se incluirían en la propuesta de modificación que conocería el Congreso.

Pedro Prado, de Asíes, dijo que fueron convocados con el vicepresidente para diseñar mecanismos en las modificaciones de un manejo adecuado del déficit fiscal, transparencia y el destino de recursos para infraestructura productiva, y los grandes temas de urgencia que hay que atender –la pandemia, las vacunas y la población afectada por las tormentas Eta e Iota– pero tomó con sorpresa la cifra que brindó el gobernante en cadena nacional.

Recordó que, en la última reunión de análisis, se había hablado de un presupuesto de Q98 mil 969 millones, y se había consensuado en llegar a un máximo de Q96 mil millones, pero se confirmó la cifra de Q94 mil millones.

Ricardo Barrientos, analista del Icefi, manifestó que hay una preocupación y una alarma grave, ya que el presidente “se puso a negociar directamente las asignaciones presupuestarias y los techos a los ministerios, sin el acompañamiento técnico del Ministerio de Finanzas”.

En todo caso, dijo, que se puedan corregir la falta de respaldo técnico en la elaboración del acuerdo gubernativo.

Spross dijo que se tiene que diseñar un presupuesto que busque reducir el déficit fiscal para este año, así como 2022 y 2023, y enmarcar las prioridades en Salud y combate a la desnutrición.  Por otro, lado definir mecanismos de austeridad y reducir las asignaciones que no brinden resultados.

Mantiene alianza

Rubén Hidalgo, director del Incep, comentó que en este momento Giammattei cuenta con una alianza legislativa y no le representa desgaste, sino un respaldo a cualquier iniciativa que presente al ritmo que necesite.

“Hay un trabajo coordinado entre el Ejecutivo y Legislativo que priorizan ellos”, sostuvo, y el mensaje a la ciudadanía es quitarle presión al presupuesto de los Q107 mil millones al argumentar que bajó a Q94 mil millones, pero sin poner los candados por la vía legal.

Marvin Flores, analista de Acción Ciudadana, remarcó que, al continuar el presupuesto del 2020, hay normas presupuestarias vigentes, pero hay un golpe de credibilidad al gobierno.