Carolina Herrera: Con “212 Heroes” hemos querido explorar qué significa sentirse joven hoy

La diseñadora y empresaria Carolina Herrera hace un repaso sobre su nueva fragancia 212 Heroes. Éste nuevo perfume ya está disponible en Perfumerías Fetiche.

Con la llegada del perfume 212, Carolina Herrera siguió abriendo camino en el mundo de las fragancias, ahora presenta 212 Heroes. Foto Prensa Libre: Cortesía.
Con la llegada del perfume 212, Carolina Herrera siguió abriendo camino en el mundo de las fragancias, ahora presenta 212 Heroes. Foto Prensa Libre: Cortesía.

Desde su incursión en el mundo de las fragancias en 1988, con el aroma que lleva su nombre, Carolina Herrera, a la fecha ha creado 60 perfumes. Desde su lanzamiento en 1996, la fragancia 212 ha ido evolucionando y creando nuevos aromas.

En esta entrevista, con su espíritu jovial,  la diseñadora venezolana cuenta un poco sobre ella y describe todos los secretos de su nueva creación.

¿Cómo le gustaba divertirse de joven? ¿Cómo era Carolina A. Herrera con 20 años?

Mis padres bautizaron mi década de los veinte años como mi “época existencialista”. Me pintaba las uñas de negro, vestía de negro y de cuero y calzaba Dr. Martens. De todos mis hermanos soy, con diferencia, la más traviesa, la que más salió, la que más se divirtió, la que más viajó y la que más novios tuvo. Fui un tanto rebelde.

 

¿Por qué es esencial sentirse joven y seguir emocionándose con las cosas?

Te lleva a abrazar la vida, a apasionarte y a dejarte sorprender. Yo nunca me he resignado a dejar de sentirme joven. ¡Nunca hay que perder la curiosidad!

¿Qué significa ser joven?

No es una cifra, es un estado anímico. No se mide en años, ni en arrugas; se mide en vitalidad, pasión, creatividad y empatía. Uno no envejece al cumplir años, envejece porque se desentiende de sus ideales. El alma también se arruga, para que no lo haga, debemos sentir, disfrutar y apasionarse. Es así de sencillo.

¿Cómo cree que ha cambiado el concepto de juventud desde el verano de 1996 en el que Carolina Herrera lanzó la primera fragancia de la saga 212?

Como decía al principio, siempre, incluso de adolescente, he pensado que la juventud no es un número. Se lo debe a mi educación; mis padres siempre lo han tenido muy claro. Pero en 1996, no era común verlo así: en 1996, las categorías nos definían y justamente lo que yo pretendía era que el concepto detrás de 212 borrara todas las categorías y definiciones. Hoy en día, parámetros como la edad, el género, la clase, la etnia o el territorio se diluyen y dejan de ser fundamentales a la hora de definirnos como individuos. 212 Heroes es hijo de su tiempo y no se centra en una cifra, sino en una actitud: con 212 Heroes hemos querido explorar qué significa sentirse joven hoy.

¿Por qué homenajea 212 Heroes ese estado de ánimo?

Porque la juventud como filosofía de vida nos libera y enciende nuestra chispa. 212 Heroes nos dice lánzate, diviértete, sé tú mismo, experimenta, crea, emociónate y, por supuesto, disfruta de la amistad.

 

 ¿Cuál es la receta para seguir sintiéndose joven?

Hay que ser un poco rebelde. Ir a contracorriente estimula la creatividad. El cambio de perspectiva es inspirador y nos hace libres. Además, no creo que debamos seguir beatamente las tendencias. Lo suyo es desafiar las convenciones y abrazar nuestro estilo: eso es lo realmente refrescante. Y nunca perder la curiosidad. EL SKATE Y LOS HÉROES

¿Por qué han escogido el skate como símbolo de ese estado anímico?

Siempre me han encantado los skaters. Me gusta su sentido de aventura, libertad, amistad y compañerismo. Los he admirado en los parques, los he observado convertir rampas en olas y el suelo en el mar. En el rodaje de la campaña, aluciné. Y no solo con los trucos, pura fantasía, sino con el compañerismo. Aunque muchos de los embajadores no se conocían, en seguida se hicieron amigos. Se podía sentir algo especial en el aire… ¡Fue mágico! Lo que demuestra lo que siempre he pensado: el skate es mucho más que un deporte y una estética; es música, creatividad, amistad: el skate es un estilo de vida.

 El skate también es el hilo conductor de la campaña y de la historia de 212 Heroes. ¿Por qué?

La evolución del skate es una metáfora de sus infinitas posibilidades. De disciplina minoritaria pasó a fenómeno mundial. Además, el skate tampoco tiene edad, ni género, ni territorio: hay skaters de todas las edades, procedencias, géneros… El espíritu del skate es tan joven, que nunca envejece. Es la puerta de entrada a una cultura con ramificaciones en el cine, la pintura, la fotografía, la música, la literatura… Varios de los embajadores de 212 son skaters;

¿Alguna anécdota que pueda compartir sobre su pasión?

Por supuesto. KJ Apa, por ejemplo, solía escaparse de casa por las noches para patinar. A Aaron Wheelz Fotheringham, campeón de motocross en silla de ruedas (WCMX), le animó su hermano a empezar cuando tenía 8 años. Él le ayudó a llegar a lo alto de la rampa. Fue probarlo y no dejar de intentarlo. Rachelle Vinberg lo practica desde niña: su proyecto en Instagram Skate Kitchen, gracias al que muchas mujeres se han convertido en skaters, creció tanto que se transformó en un documental de autoficción y en el germen de una serie de HBO.

¿Qué significa ser un héroe hoy en día?

Mi definición de héroe ha ido cambiando con el tiempo. Antiguamente los relacionaba con los iconos, con personalidades talentosas que iban dejando una impronta impresionante. De adolescente, me inspiraba mucho David Bowie, por ejemplo. El concepto se ha abierto: hoy lo que más valoro es la autenticidad. Hoy necesitamos referentes reales, de carne y hueso. Con 212 Heroes hemos querido investigar también cuáles son las nuevas formas de heroísmo. Un héroe es una persona con carácter que lucha por un mundo plural, como Indya Moore. Un héroe es una persona fiel a sus orígenes y a su personalidad, pero sin miedo a desafiar las normas y las convenciones, como Tess McMillan. Los catorce embajadores de 212 comparten ese perfil y son –como muchos otros artistas del siglo XXI– auténticos héroes.

Tampoco escatimaron en el rodaje: la campaña se filmó en Los Ángeles bajo la dirección de la prestigiosa fotógrafa y realizadora británica Charlotte Wales. Tengo entendido que a pesar del cúmulo de trabajo se divirtieron de lo lindo, ¿Podría hablarnos sobre la experiencia?

Rodar en Los Ángeles es siempre una experiencia maravillosa, pero si encima lo haces con un equipo lleno de entusiasmo y ganas, el trabajo se convierte en ocio. Como le decía antes, varias de las imágenes en seguida estrecharon lazos. Bromearon, rieron, bailaron…; nos lo pasamos en grande. Para mí fue una experiencia única conocerlos a todos en persona; no es difícil admirarlos. Me dejaron boquiabierta.

El grupo australiano Youth Group firma la banda sonora, una versión de Forever Young (Alphaville). ¿Qué recuerdos le trae el tema original de los 80?

La música, como los olores, es capaz de transportarnos y de despertar sentimientos. Esa canción me recuerda a mi juventud. Es un tema que pinchaban sin parar en las discotecas. Todavía se me van los pies si lo escucho… ¡Su energía es tan contagiosa! Como pasa en la perfumería, con ciertos acordes -algunos como la Pera, el Jengibre, el Lemon Haze Cannabis incluidos en 212 Heroes– ese tema me reconecta con mi yo más desenfadado, libre y joven.

¿Y la versión nueva de Youth Group, qué le parece?

Es mucho más rockera y guitarrera y ¡me encanta! Es más actual en su forma, pero el contenido, la letra, sigue siendo el mismo. Los temas que aborda –la juventud como actitud, la libertad– nunca pasarán de moda. Siempre que la escucho me hace reflexionar… Además, Youth Group es una banda que me gusta mucho. La conocí a través de la banda sonora de la serie The O.C. que incluyó este y otro tema suyo (Shadowland). La nueva campaña demuestra que la manera de divertirse ha cambiado. La fiesta se democratiza y salta a la calle.

La diseñadora Carolina Herrera ha destacado en el mundo de la moda y en la creación de perfumes. Foto Prensa Libre: Cortesía.

¿Por qué era tan importante plasmar este nuevo ritual festivo?

Me emociona la manera en la que ha evolucionado la fiesta: ha saltado de la discoteca a las calles. Es maravilloso. De la cultura del club, caracterizada por la exclusividad, a la tendencia de celebrar fiestas en casas hasta la apertura total: la calle es hoy el nuevo club. A través de las diferentes campañas de 212 podemos apreciar cómo ha evolucionado la manera de divertirse. La primera etapa, como decía, homenajeaba los espacios VIP; la segunda, las fiestas privadas en casas. La última es una oda a la amistad, la autenticidad y la libertad: la fiesta se extrapola, cualquier momento del día es bueno, cualquier rincón de la ciudad, vale. También nos parecía interesante seguir demostrando con la campaña que salir es transgredir. Para captar fielmente la autenticidad del espíritu libre, han fichado a catorce embajadores de edades, orígenes y disciplinas diferentes.

 

¿Por qué han decidido contar con un elenco de embajadores tan dispar?

Es un signo de los tiempos: los cánones se han diversificado. También se han dinamitado las diferencias de género. Además, la belleza no tiene nada que ver con la talla, el género o la edad. Buscábamos personalidades únicas, iconos que desafiaran a las normas. Estos catorce talentos comparten arrojo. Son toda una inspiración.

¿Podría hablarnos un poco de esas catorce imágenes?

Por supuesto. KJ Apa, que muchos conocerán por la serie Riverdale, podría vivir como una gran estrella, pero él prefiere ser auténtico, por eso nunca se separa de su guitarra. Taylor Hill, una de las modelos más prestigiosas y parte del elenco de 212 desde 2017, ha confesado sin tapujos sus inseguridades lo que ha empoderado a millones de personas. Lo mismo ha conseguido el intérprete Jorge López (Élite) al sincerarse sobre su trayectoria. Con su activismo, Indya Moore, famosa por su papel en Pose, está removiendo conciencias y cambiando el mundo.

La influencer Sita Abellán es inclasificable, hace de todo; es dj, diseñadora, estilista… Con su trabajo está redefiniendo lo que significa ser influencer. El bailarín Ed Munro huye asimismo de las etiquetas: se ha ganado un lugar en el mundo de la danza sin sacrificar su personalidad. Las modelos Tess MacMillan y CharlotteRose han desafiado asimismo las convenciones; con ellas la moda se vuelve más real. Aaron Fotheringham, uno de los pocos atletas de motocross en silla de ruedas (WCMX), nos alienta a superar los obstáculos. El resto del casting es igual de único: Rachelle Vinberg, ha animado con sus vídeos a que muchas mujeres se sumen al skate, una visión plural que comparten el skater y rapero Lil Dre, la bailarina y skater Ko Hyo Joo y el actor Austin Amelio. Las catorce imágenes son de lo más talentosas.

¿Por qué asociar el arte a 212?

No se trata de salir por salir; no se trata de asistir, sino de participar y de crear. Nuestra definición de héroe tiene mucho que ver con la del artista: un héroe es alguien que inspira con su estilo, actitud, estética, mensaje… EL PERFUME No existen muchos perfumes veganos en el mercado.

¿Cuáles son los retos a la hora de fabricar una fragancia cien por cien vegana?

Afortunadamente, la demanda de productos conscientes aumenta y cada vez más empresas se suman a esta revolución. Nuestra intención has sido ir un paso más allá y asegurarnos que el perfume sería lo más cruelty free posible. El desafío: no existe una regulación europea. Por lo que es fundamental certificar el producto con un organismo reconocido como Eve (Expertise Vegan Europe); uno de los más transparentes. Tanto el embalaje como la fórmula de 212 Heroes están libres de ingredientes de origen animal. Y, naturalmente, tampoco se ha testado en animales.

 ¿De qué manera reinventa 212 Heroes los Fougères?

Desde pequeña, he estado rodeada de hombres perfumados con Fougères. Para mí, como para muchas otras personas, esta familia olfativa es el emblema de la perfumería masculina. ¡No hay nada más masculino que un Fougère! Mi idea era romper su rigidez, convertir los Fougères en una categoría sin género. 212 sigue siendo una fragancia etiquetada como masculina. Pero hemos jugado tanto con su formulación que yo también la llevo… Es inclusiva. ¡Cuando lanzamos 212 femenino en 1997 cada vez que un hombre me decía que el usaba la fragancia yo era muy feliz! Yo siempre he creído que los perfumes aunque tienen algo de genero son tan personales que me emociona cuando rompen esa barrera. Este lanzamiento trata sobre romper las reglas, y eso es lo que hemos hecho. Hemos introducido grandes dosis de Geranio e ingredientes frescos como la Pera y el Jengibre. El resultado es una fragancia más plural que inaugura nueva categoría olfativa: los Fougères Fruity Woody. No es la primera vez que indagan sobre la juventud, pero sí la primera que ponen el foco en la juventud como estilo de vida.

¿De qué manera ha ayudado 212 desde su lanzamiento en 1996 a construir el concepto de la juventud en la perfumería?

A mediados de los noventa, el público objetivo de la mayoría de las fragancias eran adultos. 212 se conceptualizó como un perfume para jóvenes; ellos eran los protagonistas. De ahí, que cambiáramos las reglas e introdujéramos ingredientes como el Azúcar Moreno o el Acorde Acuático Verde que plasmaban el alma de aquella era. 212 fue un éxito y muchos fabricantes decidieron seguir ahondando en esa vía, por lo que las fórmulas se enriquecieron con nuevas notas.

¿Cuál es su secreto?

La idea era reproducir la sensación de libertad que te proporciona el skate. En cuanto a la formulación, decidimos jugar con notas que capturan la sensación que te queda en la piel cuando practicas un deporte al aire libre. La piel no huele igual si te ejercitas en un gimnasio o en la calle. El Elixir de Pera, el Jengibre, el Lemon Haze Cannabis y el el Ink and Skin Accord plasman esa emoción. Son vibrantes. Otro de sus secretos es que muchos de sus ingredientes han sido diseñados especialmente para 212 Heroes. Son tan exclusivos como un vestido a medida. Creo que esa es la definición de autenticidad: intentar ir siempre un poco más allá y ofrecer algo inimitable, que no exista en el mercado. La innovación no solo se manifiesta en el contenido, también en el continente.

¿Podría hablarnos del frasco en forma de skate?

Desde el principio, tuvimos claro que teníamos que desafiarnos también en ese plano. Un perfume es más que un accesorio invisible, ¡es un objeto de diseño! Debe seducir. Queríamos una pieza impactante. No lo tuvimos fácil: adaptar una fragancia a la silueta de un skate es complejo. La estabilidad, el sistema de presión interno, el material… todo influye. Hemos necesitado cientos de pruebas y tres años para perfeccionarlo. No es la primera vez que Carolina Herrera confía en un equipo de perfumistas para crear un perfume.

¿Por qué decidieron confiar el proyecto a tres perfumistas en vez de a uno?

Uno de los valores de este proyecto es la amistad. Me pareció interesante trasladarlo a la creación del perfume. Varios estudios demuestran que la productividad y la creatividad aumentan cuando se trabaja en equipo. Los perfumistas Domitille Michalon-Bertier, Juliette Karagueuzouglou y Carlos Benaim ya se conocían y ya habían colaborado en otras fragancias. Sus diferentes perspectivas han rejuvenecido los Fougères. También han innovado en la creación de acordes para 212 Heroes, como el Lemon Haze Cannabis o el Ink and Skin Accord. Cada uno ha aportado un enfoque diferente. Carlos Benaim, por ejemplo, conoce el mercado y los gustos estadounidenses al dedillo; Domitille y Juliette, son expertas en el europeo. Estas opiniones enriquecen el resultado final. NUEVA YORK Y EL ESPÍRITU FESTIVO.

¿Por qué es inagotable el influjo de Nueva York?

Porque está viva. Nueva York fusiona lo antiguo con lo nuevo y se renueva desde el respeto. Es una ciudad fascinante, un microcosmo del mundo. Es alegre y dinámica. Su alma, como la de 212 Heroes, es joven y libre. Incluso en su versión más atípica, deslumbra. Es el sitio perfecto para estar en contacto con creadores de todo el mundo. Es un crisol de culturas. Cada esquina es inspiradora. Soy una apasionada de Nueva York. Me encanta dar largos paseos por las infinitas calles de la Gran Manzana y perderme por la ciudad.

 ¿Cómo era salir por Nueva York cuando vivía allí? ¿Cuáles eran sus rincones favoritos?

Todas las generaciones piensan que han vivido la apoteosis de la fiesta, que cuando ellos salían, todo era mucho más divertido. En mi caso también es así, claro. La primera mitad de los noventa fue una época maravillosa para divertirse en Nueva York. Los contrastes eran inspiradores: te podías encontrar a Naomi Campbell super glamurosa rodeada de los Club Kids con zapatos de plataformas vertiginosas. Nos mezclábamos todos y se juzgaba menos. Yo me podía encontrar a mis padres en una discoteca cualquier noche que me escapaba.

¿Cómo eran los clubes underground en aquella época?

Entre los más exuberantes estaban Area; en TriBeCa, y Limelight, un club en una iglesia del siglo XIX. También estaba el Sound Factory, tan underground que no permitían hacer fotos. Es increíble cómo se ha metamorfoseado la ciudad, barrios alternativos como El Meatpacking son hoy comerciales.

¿Es esa una de las características más atrayentes de Nueva York, su capacidad para transformarse?

Sin duda. Nueva York es camaleónica. Muta adaptándose a los gustos y tendencias. El impulso transformador se lo da el espíritu joven de muchos de sus habitantes, y, por supuesto, los artistas. En los 70 y 80, Manhattan era lo más cool, fue la época de clubes míticos como Paradise Garage donde se experimentó muchísimo con la música y la moda. Además, era una escena inclusiva, gays, latinos, negros… Hoy Manhattan es carísimo; la cara B está en Bushwick. Ahora la fiesta está en la calle. Sí. Antiguamente el epicentro era el club. Allí nacían colaboraciones entre artistas. Por ejemplo, en los 60 y 70 por Max’s Kansas City salían Jack Whitten, Carolee Schneemann y John Chamberlain; y en los 2000s, las fiestas itinerantes de los Misshapes juntaban a David Byrne y Cindy Sherman. Hoy todo eso, sucede en la calle.

¿Cómo le gusta divertirse cuando sale de fiesta?

Intento estar presente: para mí es fundamental interactuar, compartir y disfrutar. Estamos tan conectados virtualmente que cuando salgo con mis amigos, casi no hago fotos. Prefiero conversar, reír, bailar, fluir…