Fauna de Guatemala

Captan a un puma en el Volcán de Agua

El puma se encuentra entre las especies amenazadas en Guatemala y el hallazgo de este mamífero es un aviso de la necesidad de proteger el lugar.

Imagen de referencia. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Desde el imponente Volcán de Agua situado entre los departamentos de Sacatepéquez y Escuintla se han observado especies que tenían años de no estar en el radar de autoridades y estudiosos.

Por ejemplo, en 2022 se encontró a la lagartija Abronia Anzuetoi que tenía más de medio siglo de no verse.  Esta novedad fue reportada por Gabriel Reyes,  fundador del proyecto educativo Los bichos de Diana, ubicado en Ciudad Vieja, Sacatepéquez y respaldado por investigadores Daniel Ariano y José Monzón, del Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad de la Universidad del Valle de Guatemala. 

A partir de entonces, Reyes ha conseguido cámaras trampa que son aparatos automatizados que se sujetan en troncos de árboles o en otros lugares y detectan movimiento y calor, con lo cual se facilita el monitoreo de fotografías y videos.  Algunas cámaras han sido conseguidas por sus propios recursos, otras donadas por organizaciones internacionales y también otras colocadas como una alianza con el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, Catie.

Parte de esto le ha llevado a confirmar la presencia de la diversidad biológica que existe como tigrillos, ocelotes,  y tepezcuintles, diversidad de aves, cerca de 30 tipos de serpientes, entre otras. 

También en los recorridos frecuentes en el lugar se han encontrado quetzales. “El próximo 18 de febrero se cumplirá un año de haber comenzado con el uso de las cámaras trampa”, explica Reyes.

Elvis Serech, técnico de campo de Catie comenta que a veces se observan apenas segundos de la imagen de una especie o una foto, pero detrás hay un trabajo arduo, técnico y científico para conocer los puntos en donde interactúan los animales.  

Encuentro con el puma

Las cámaras el pasado 26 de enero captaron durante tres segundos la presencia de un puma o león de montaña.  “Desde hace mucho había visto huellas y otros rastros del puma, pero hasta ahora logramos captarlo”, agrega Reyes.

“Las personas a veces no ven qué hay en un riachuelo o en un pequeño matorral cerca de ellos y en esta montaña las personas no tenían idea de la cantidad de mamíferos que habita en el volcán”, dice el promotor de los Bichos de Diana.

El Consejo Nacional de Áreas Protegidas en 2022 reportó un listado de mamíferos con 184 especies en categoría de amenaza.  El puma o león de montaña era una de las especies que aparecían en el documento.

 José Soto, biólogo, ecólogo y conservacionista, profesor en New College of Florida e investigador asociado al proyecto de Catie, explica que el puma se ve saludable y corpulento. "Una hipótesis marca que los pumas que se encuentran en todo el continente americano y en el área de trópico son más pequeños y en Petén veíamos ejemplares más pequeños que el observado en el Volcán de Agua, éste último es bastante grande y musculoso y es una indicio que ese bosque le ofrece una buena base de presas como coches de monte, pizotes, tepezcuintles", dice.

Asegura también que las cámaras permiten socializar la información con las comunidades y centros urbanos para que conozcan la biodiversidad con más detalle, permiten hacer estudios científicos de una manera no invasiva y otros proyectos.

De no cuidar el lugar por la caza ilegal y otros factores se podría llegar a tener un bosque vacío, con vegetación y sin fauna y se perdería la riqueza natural y perdería su valor y función.

Reyes hace referencia que en 20 años que lleva caminando en el bosque nunca ha escuchado que un puma se acerque a una zona agrícola, lo que sí he escuchado de exploradores y cazadores que han visto pumas. Soto agrega que parte de su comportamiento usual es evitar el contacto humano. 

“Hace algunos años trabajé en la biósfera maya y teníamos datos de pumas, jaguares en un área de 20 mil kilómetros cuadrados porque estos animales necesitan espacio y pensaba que en el Volcán de Agua no sería posible que vivieran... fue una celebración saber la noticia y reconocer que estos ecosistemas valen la pena y que todos los esfuerzos para invertir son importantes para protegerlos y es un reto de muchas manos, organizaciones, comunidades y municipalidades y otros”, dice Soto.

"El llamado principal para mí es que autoridades hagan su trabajo... hay muchos documentos sobre temas de conservación y desarrollo y estamos generando más información, pero lamentablemente no se terminan de ejecutar lo planeado", agrega Reyes.

"La tala ilegal y cacería solo una vez puede dar un producto o ingreso mientras los temas de ecoturismo, la investigación y los servicios ambientales que la naturaleza ofrece al bosque como agua y fauna puede superar de cuatro a 10 veces lo que implica una forma de explotación del mismo recurso, por dar un ejemplo", agrega Jacobo Cotto, coordinador del proyecto volcanes con Catie. 

En este proyecto se espera cubrir un radio por lo menos de 500 kilómetros a la redonda y complementarlo con audio para reconocer el sonido de especies y tener evidencia científica que dé elementos de soporte.

Catie también ha colocado cámaras trampa en el Volcán de Fuego y Acatenango para tener evidencia de otras especies en estos lugares.

Sobre el volcán

Este volcán tiene una altura de 3766 msnm. Su nombre indígena es Hunahpú. El volcán de Agua es visible desde la capital y es en este sitio que existe una riqueza de fauna flora.

El Instituto Guatemalteco de Turismo, Inguat, en su guía disponible en línea Buenas prácticas de turismo de aventura, en la modalidad de ascensión de volcanes  describe que como casi todos los volcanes y montañas de occidente, sus faldas están cubiertas de espesos bosques y selvas cerradas. En sus faldas cercanas a Santa María de Jesús, hay muchas siembras de verduras y de árboles frutales (peras, manzanilla, cerezas, habas, frijol, cartuchos, arveja, manzanas, entre otras).

 Se estima que el volcán podría representar un tiempo de ascenso de cuatro horas, desde Santa María de Jesús.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.