Canícula desata crisis en oriente

La lluvia se ausentó por más de un mes en varios municipios del oriente del país, lo cual ha causado la pérdida casi total de los cultivos de maíz y frijol de subsistencia de más de 110 mil familias, quienes afrontan una grave crisis.

Las siembras no crecieron y no producirán, por lo que solo servirán de zacate para el ganado. (Foto Prensa Libre: P. Raquec)
Las siembras no crecieron y no producirán, por lo que solo servirán de zacate para el ganado. (Foto Prensa Libre: P. Raquec)

Según el testimonio de pobladores de aldeas de Chiquimula, El Progreso y Zacapa, los efectos de la sequía de este año han sido más fuertes que los del año pasado.
Los pobladores afirman que han perdido los pocos recursos que tenían en la compra de insumos de la cosecha que se perdió.
La tragedia ha provocado que algunos traten de migrar al extranjero o busquen trabajos temporales para sostener a su familia.

Severa crisis

Prensa Libre visitó varias aldeas y poblaciones que fueron afectadas el año pasado por la canícula prolongada y que, según autoridades locales, sufrieron pérdidas superiores al 85 por ciento en los cultivos de maíz y frijol.
En el barrio Malpaís, San Jorge, Zacapa, Aníbal Marroquín, guía de monitores de campo, comentó que más de cien agricultores tuvieron la pérdida total de sus cultivos de maíz.
“La sequía nos ha afectado duramente. El año pasado se perdió todo lo de la primera cosecha, y logramos rescatar un poco de la segunda. Este año ha estado peor, ya que perdimos todo de la primera cosecha, y como están las cosas, no sabemos si habrá una segunda siembra”, aseveró Marroquín.

Agua Blanca, ubicada a pocos kilómetros de la cabecera departamental de Zacapa, alberga a unas 200 familias, quienes perdieron por segundo año consecutivo sus cultivos de maíz.
Jorge Cordón, alcalde comunitario de esa aldea, aseguró que la mayoría de vecinos se dedica a la agricultura, y las pérdidas son totales.
Cordón expresó que, aparte de la sequía, los comunitarios sufren por un conflicto de tierras que mantienen con pobladores de Malascón, Chiquimula.
“Estas personas han invadido varias manzanas de terreno, y los vecinos de la aldea no van a cultivar a esos lugares por temor a un enfrentamiento. Hemos denunciado el caso a los gobernadores de Zacapa y Chiquimula, pero nadie nos atiende”, dijo el alcalde comunitario, quien afirmó que la crisis se agravó por esa situación.
A siete kilómetros de Camotán, Chiquimula, está la aldea Niarar, en la cual viven alrededor de mil 200 personas y todas se dedican a la agricultura.
Santos Norberto Interiano, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode) de esa aldea, indicó que, al igual que el año pasado, los cultivos de maíz se perdieron.
Alirio Morales, presidente del Cocode de la aldea Tierra Colorada, San José La Arada, Chiquimula, explicó que cien familias de esa zona perdieron 60 manzanas de cultivos.
Todos los entrevistados afirmaron que sembraron hace casi dos meses, pero la lluvia se ausentó por más de 30 días.
Por la falta de líquido, las siembras no crecieron y no producirán, por lo que solo servirán de zacate para el ganado.

Adversidad

Uno de los municipios más afectados de El Progreso es San Agustín Acasaguastlán.  Según datos de las autoridades locales, en el 2014 la canícula prolongada afectó a cinco mil 373 familias, quienes reportaron pérdidas de 84 por ciento en los cultivos de maíz, lo que representó más de Q4.9 millones en pérdidas monetarias.
En Guatán Arriba, un proyecto de barreras muertas y bosque energético ha sido impulsado por las autoridades por más de dos años.
Las 18 familias que cultivan el área no han producido nada en ese lapso. Sin embargo, no ha sido impedimento para que sigan trabajando en espera de tener mejores resultados a largo plazo.
Armando Rodríguez, coordinador de esa aldea, comentó que este año ha sido tan árido que también se perdieron las siembras de yuca y orégano, junto a los cultivos de maíz.


“Vamos a seguir trabajando estas tierras, mientras Dios nos dé fuerza”, puntualizó.
El boletín de perspectiva climática apunta que la segunda parte de la canícula se presentará entre el 5 y 15 de agosto.