Disminuye alcance de brigadas que buscan a niños con desnutrición aguda

En un barrido que lleva nueve meses se ha identificado a mil 309 niños con desnutrición aguda a través de las brigadas de nutrición, un trabajo que comenzó con fuerza en municipios donde la población infantil es vulnerable dado los altos niveles de inseguridad alimentaria a los que están expuestos, sin embargo, con el pasar del tiempo la estrategia ha ido menguando.

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A través de las brigadas de nutrición se han localizado a mil 309 niños con desnutrición aguda. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
A través de las brigadas de nutrición se han localizado a mil 309 niños con desnutrición aguda. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los casos se encontraron luego de evaluar el estado nutricional de 295 mil 443 menores de cinco años a través de la medición de circunferencia media de brazo. Se estableció que el 86 por ciento de los niños desnutridos presentaban un cuadro moderado, en tanto que en el 14 por ciento su condición era severa.

Se evaluó a niños entre los seis meses y cinco años, y entre ellos se detectó a 556 con kwashiorkor, un padecimiento cuyos síntomas son el retraso en el crecimiento, la pérdida de masa muscular, la inflamación del vientre y las infecciones frecuentes.

Mientras que 138 fueron identificados con marasmo, una condición en la que los glúteos están severamente reducidos, los omóplatos salientes, el pecho es pequeño y el abdomen está distendido. Otros 170 infantes tenían kwashiorkor marasmático, un cuadro mixto, con ambos padecimientos descritos.

Según reporte del Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala (Siinsan), uno de cada cuatro casos detectados a través de las brigadas de nutrición está en Escuintla, allí se encontró a 337 niños afectados. Con estos datos, este continúa siendo el departamento con la tasa más alta de desnutrición aguda infantil, con 165 casos por cada 10 mil habitantes.

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De acuerdo con el protocolo que deben seguir las brigadas, a cada niño detectado con desnutrición aguda se le debe entregar de forma inmediata 15 sobres de Alimento Terapéutico Listo para su Uso (ATLU), vitamina A, según la condición del infante también se les administra Amoxicilina. Además de dar consejería a los padres sobre el manejo ambulatorio de sus hijos.

El Ministerio de Salud es el encargado de dar seguimiento a los casos. y de acuerdo el Sistema Integral de Atención en Salud (SIAS), los niños con desnutrición aguda moderada son monitoreados cada 15 días para establecer su evolución,  y los que están con un cuadro severo, cada ocho días.

Pierden fuerza

El presidente Alejandro Giammattei hizo el lanzamiento de la busque activa de niños con desnutrición aguda a través de las brigadas en Tejutla, San Marcos, en julio pasado. En ese momento señaló que el plan contaba con 100 brigadas integradas por unas 500 personas, entre nutricionistas, pilotos y enfermeras.

Según la Sesán, las brigadas comenzaron a funcionar el 21 de julio de 2020 y a la fecha continúan activas.

Al principio participaron 41 equipos que cubrieron a niños de 40 comunidades, detalla el informe del Siinsan.

Octubre fue el mes en el que más grupos salieron al campo, estuvieron en 56 municipios. Fueron 91 brigadas las que pasaron de casa en casa para identificar a niños menores de cinco años con desnutrición aguda, a través de la medición de la circunferencia media de brazo -uno de los indicadores antropométricos utilizados en situaciones de crisis como la pandemia del covid-19-, además de la observación de signos clínicos.

Sin embargo, la semana pasada el número de equipos ya era menor, se contaban 21 que se movilizaron en los departamentos de Alta Verapaz, Huehuetenango e Izabal.

De acuerdo con la Sesán, el número de brigadas ha variado pues dependen del apoyo de voluntarios del sector privado, de delegados de entidades de Gobierno y la cooperación. La situación de covid también ha hecho que fluctúe el número.

En un principio la búsqueda activa de casos a través de estos equipos finalizarían en diciembre 2020, sin embargo, algunos cooperantes decidieron ampliar su participación, como el caso de Unicef, que ha colaborado con 54 equipos, y su apoyo se extenderá hasta junio de este año.

Las brigadas son una estrategia de gobierno para identificar de forma oportuna a los niños con desnutrición aguda, darles tratamiento y seguimiento para su recuperación. Se implementó debido a que la pandemia interrumpió los servicios de Salud y limitó la movilidad de la población para acercarse a los centros asistenciales, que es el momento oportuno para detectar problemas de peso y de talla en la población infantil menor de cinco años.

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Pero también se puso en marcha por el incremento de familias en inseguridad alimentaria que se previa como consecuencia de la crisis sanitaria, ya que la economía de los hogares ha sido golpeada y limita sus posibilidades de tener un plato de comida en casa. La alimentación deficiente es un detonante para el aumento de casos de desnutrición aguda, que es el resultado de la pérdida de peso asociada con períodos recientes de hambre o enfermedad, que se desarrolla rápidamente.

¿Dónde están los casos?

El año pasado cerró con 27 mil 913 casos de desnutrición aguda, de los que no se tiene certeza si su condición mejoró. Las autoridades no han podido explicar qué acciones llevaron a cabo con estos niños, si se les dio tratamiento, si se recuperaron o no.

Al 10 de abril de este año se reportan 8 mil 378 casos, y van cinco muertes de niños menores de dos años.

De acuerdo con Jayro Flores, coordinador del Frente Parlamentario Contra el Hambre, hasta el momento no se sabe si estos niños salieron de la desnutrición aguda en la que se encontraban y cuántos pasaron a desnutrición crónica, como tampoco si se les dio tratamiento, incluso, si algunos menores fallecieron.

Señala que las brigadas deberían ayudar a tener esta información actualizada de la condición en la que se encuentra cada caso, datos que son necesarios para no trabajar a ciegas los programas para el combate a la desnutrición.

“Tenemos qué saber cuántos niños hay en cada estado crítico de hambre y cuántos estamos rescatando, y si no estamos rescatando a un número suficiente de niños significa que tenemos que replantear la estrategia de combate a la desnutrición, por eso, el barrido es importante a nivel nacional para trabajar con datos más certeros”, indica el diputado.

Flores refiere que las brigadas deberían funcionar de manera permanente, iniciaron con buen pie como parte de la Gran Cruzada por la Nutrición, pero “ya se desinflaron, y no hacen la labor ni el trabajo coordinado”.

De esa cuenta fue que la semana pasada planteó en el pleno del Congreso un punto resolutivo para declarar de interés nacional la búsqueda activa y la atención de niños con desnutrición, y que se implementen mecanismos de seguimiento, monitoreo y supervisión para verificar la recuperación nutricional de los infantes.

El punto fue apoyado por 50 diputados, mientras que 53 votaron en contra.

La falta de apoyo por parte de los congresistas al tema de la desnutrición causó el rechazo de la Junta Directiva del Colegio de Farmacéuticos y Químicos de Guatemala (COFAQUI) y de la Comisión de Asesoría y Regulación del Ejercicio Profesional de Nutrición (Cayren).

“Es de suma preocupación la falta de interés por parte de la mayoría de diputados ante el flagelo de la desnutrición infantil”, mencionaron en un comunicado.

Exigen a los legisladores retomar la discusión sobre la búsqueda e identificación de casos, elevarla a decreto y que sea aprobada de urgencia nacional, pues preocupa la inseguridad alimentaria aguda en la que actualmente viven 3.7 millones de guatemaltecos, y que se agudiza en los meses de abril y mayo cuando se presenta el período de hambre estacional.