Gobierno ha cambiado 4 ministros y 19 viceministros en apenas 7 meses y medio

Cambios se han producido en un semestre que también se ha caracterizado por la baja ejecución presupuestaria de los ministerios.

El presidente Alejandro Giammattei y su gabinete cuando recién iniciaba su gobierno. De este equipo al menos cuatro ministros ya fueron relevados. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El presidente Alejandro Giammattei y su gabinete cuando recién iniciaba su gobierno. De este equipo al menos cuatro ministros ya fueron relevados. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Un promedio de tres relevos por mes. Así de inestable ha estado el equipo de Gobierno del presidente Alejandro Giammattei que ya suma 23 cambios de ministros y viceministros, lo que, a juicio de analistas no permiten que los planes y programas de cada cartera despeguen.

Esto también es visto como un signo de que el gabinete se armó con un tanto de improvisación o por personas que se nombraron, en principio, por compromisos políticos, solo por llenar un espacio y que posteriormente no dieron la talla.

En total, el presidente ha relevado del cargo a los ministros de Agricultura Ganadería y Alimentación (Maga), Óscar Bonilla; de Salud, Hugo Monroy, y de Trabajo y Previsión Social, Rafael Lobos. Además, se cuenta la salida de 19 viceministros.

La primera funcionaria en dejar el cargo fue la viceministra de Cultura Ángela Mariela Fernández, quien debió abandonar el puesto por presuntas irregularidades durante su corta gestión la cual apenas llevaba un mes de haber cumplido.

En contraparte, la salida más reciente fue la del viceministro de Desarrollo y Rural del Maga, Eduardo Mendoza, quien, según información oficial dejó el cargo el 31 de julio pasado “de muto acuerdo”.

El que más cambios ha efectuado

El ministerio que más relevos ha hecho hasta el momento es el de Salud que de un solo cambió al ministro Monroy y sus cuatro viceministros el pasado 19 de junio, tras señalamientos de mal manejo de la pandemia y deficiente capacidad de ejecutar recursos; no obstante, al ahora exministro le fue encomendada una unidad para la construcción de siete hospitales, para los cuales se destinarán más de Q2 mil millones.

Antes de estas salidas, en Salud ya habían sido destituidos tres viceministros.

En el Ministerio de Trabajo han cambiado a un ministro y cuatro viceministros.

En esta cartera ocurrió algo similar que en Salud puesto que el 1 de julio el extitular Rafael Lobos, fue relevado junto con sus tres viceministros. La información oficial decía que los movimientos tenían el objetivo de “fortalecer” a la dependencia.

En Gobernación, el ministro Edgar Godoy tardó menos de cuatro meses en el puesto. La razón oficial del relevo fue por cuestiones de salud del ahora exfuncionario. La primera acción de su reemplazo, el exdiputado Oliverio García Rodas, fue destituir a los viceministros, administrativo y de Tecnología.

En Cultura y Deportes, aparte de la exviceministra Fernández, también dejó el cargo Bernardo de Jesús Mejía, ex viceministerio del Deporte y a Recreación, el puesto es ocupado desde junio pasado por quien era secretario de Comunicación Social, Carlos Sandoval.

Finalmente, en el Ministerio de Desarrollo Social se cuenta la renuncia de la exviceministra de Protección Social, Rutilia Ajanel, quien habría dejado el cargo por supuestas desavenencias con las políticas que se estaban implementando en esa dependencia durante la pandemia. Su salida del cargo ocurrió el 30 de abril del 2020.

Causas y consecuencias

Aunque el Gobierno ha intentado dar la apariencia de que los cambios son normales, analistas aseguran que son síntomas de escasa planificación, de que el mandatario no tenía un equipo de trabajo definido, y de que, como en gobiernos pasados, se hacen nombramientos por compromisos adquiridos en campaña.

Hay quienes consideran que los compromisos de campaña han condicionado mucho más a Giammattei que a anteriores gobernantes, lo que ha redundado en que el desempeño del gabinete sea muy modesto.

Óscar Bornilla fue el primer ministro en ser relevado del cargo, la razón oficial de su salida fue por “asunto personales”, aunque aparentemente tenía planes sólidos para conducir la institución. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Para el politólogo Cristhians Castillo, los gobiernos que suelen llegar al poder “arman equipos de trabajo negociados que no responden a sus prioridades ni intereses y ya en el ejercicio hay tensiones que causan los relevos”.

Esto, añade, es preocupante porque debilita las políticas públicas de los ministerios dado que cada autoridad que llega cambia las prioridades y en algunos casos se pierden los avances de administraciones anteriores.

“Este problema de ensayo y error hace que la gestión pública sea muy lenta y demuestra que los partidos políticos que llegan al poder no tienen ni cuadros de confianza ni gente especializada para atender las carteras”, subraya Castillo.

Según el analista, el país no solo es incapaz de implementar políticas de estado y de gobierno, sino que con estos cambios ni siquiera puede aspirar a cumplir metas ministeriales porque cada cambio suele ser “borrón y cuenta nueva”.

“El problema es que elegimos presidente y vicepresidente, pero al final los resultados no dependen de ellos sino de sus equipos de trabajo y vemos que no logramos tener políticas publicas estables”, expuso el analista.

Mala dirigencia

El analista independiente y exministro de Finanzas, Edgar Balsells, calificó de “gelatinoso” al actual gabinete de Gobierno que se ha caracterizado “por tomar decisiones muy lentas y haber hecho demasiados cambios”, por lo cual cuando estamos a días de comenzar el último cuatrimestre del año pareciera que empiezan a conocer y ordenar las dependencias.

“El hecho de que estén cambiado personas y dejando puestos vacíos a cada rato retrasa completamente la toma de decisiones”, aseveró el también exministro de Finanzas, para quien, el problema está no solo a nivel ministerial sino a nivel de la Presidencia y Vicepresidencia.

El exministro de Salud Hugo Monroy fue destituido después de serias críticas por supuesta incapacidad para manejar la pandemia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Además, criticó que el Ejecutivo, para suplantar a los políticos del partido que “fracasaron” en la administración pública, ha recurrido a colocar a personajes externos que muy probablemente lleven una agenda distinta a la del Gobierno, lo cual causa choques u otro tipo de diferencias que hacen más lento la toma de decisiones.

“Se va a terminar el primer año, el de la luna de miel, y el Gobierno aún está recomponiendo ministerios y viceministerios”, señaló.

Lenta ejecución

La lentitud con que avanza el trabajo del gobierno se ve reflejada en la escasa ejecución presupuestaria que presentaba la mayoría de carteras al concluir la primera parte del año.

Además del Maga, los ministerios de Economía (Mineco) y de Desarrollo Social (Mides) son de los que menos ejecución presupuestaria llevan este año a pesar de que son de los que más involucrados están —al menos en los planes— para atender a los millones de guatemaltecos que han resultado afectados por la emergencia por el covid-19.

La economía de estos guatemaltecos se ha visto seriamente golpeada a raíz de las restricciones gubernamentales a la movilidad que el Gobierno impuso desde el pasado 17 de marzo con el objetivo de controlar la pandemia.

Las acciones paliativas que deberían ejecutar estas carteras están dirigidas a los miles de comerciantes que se desempeñan en la economía informal, así como a trabajadores en relación de dependencia cuyos contratos fueron suspendidos.

Asimismo, el Maga tiene la obligación de atender a familias rurales que también se han visto afectadas por la pandemia. Pero a juzgar por los números que muestra el Sistema de Contabilidad Integrada del Estado (Sicoin) estos programas avanzan de una forma muy lenta.

Los peores

Por ejemplo, el Maga es la cartera que registra la peor ejecución. Cuando ya entramos en el octavo mes del año apenas ha ejecutado el 26 por ciento de los Q1 mil 765 millones de su presupuesto vigente que incluyen Q400 millones que el Congreso les aprobó para ejecutar programas de ayuda durante la pandemia.

El sitio de internet del Ministerio de Finanzas en donde el Gobierno registra el avance de estos programas muestra un avance del 0% en el programa de Agricultura Campesina, aunque lleva una 86% de ejecución en cuanto a la entrega de alimentos.

El Ministerio respondió que la ejecución real de la cartera llega al 43%, debido a fondos que ya se desembolsaron y que corresponden al primer programa pero cuya ejecución se reflejará hasta que el Programa Mundial de Alimentos (PMA), entidad por medio de la cual se maneja el programa, los liquide.

Adicional “en las próximas semanas” ejecutarán Q64 millones más de programas de mini riego.

Cultura y Deportes es el segundo ministerio con la peor ejecución, apenas muestra un avance del 28% de un presupuesto de Q622 millones, aunque esta cartera no tiene a su cargo programas relacionados con la emergencia del covid-19.

Quienes sí los tienen y que muestran la tercera y cuarta peores ejecuciones son Mides y el Ministerio de Economía (Mineco), puesto que a inicios de agosto apenas llevaban un 34% de ejecución.

Para la emergencia el Mides recibió una ampliación presupuestaria de Q6 mil 360 millones para ejecutar principalmente los programas de, entrega de alimentos, Q350 millones; y el Bono Familia cuyo presupuesto es superior a los Q6 mil millones. Aunque el primer programa ya se ejecutó en su totalidad, el segundo muestra un avance del 35%.

A la fecha solo se ha entregado un aporte de Q1 mil los beneficiarios del Bono Familia de marzo hasta la fecha, y no se sabe con exactitud cuando se comenzará a hacer la segunda entrega puesto que el titular del Maga, Raúl Romero, expuso que dará inicio hasta que se pague la última cuota del primer desembolso a los beneficiarios.

La economía informal ha sido uno de los sectores más afectados por las medidas restrictivas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La oficina de Comunicación del Mides apeló a la misma razón del Maga para explicar la baja ejecución de la cartera en el programa de entrega de alimentos que también lo lleva a cabo el PMA; además, enfatizó en que, el resto de programas que no tienen que ver con la emergencia del covid-19 no han podido ser ejecutados porque Finanzas no les ha trasladado las cuotas presupuestarias, aparentemente por una baja recaudación tributaria.

“Hemos solicitado en reiteradas ocasiones los recursos al Ministerio de Finanzas, pero por la baja recaudación no han aprobado ni trasladado las cuotas”, añadió la oficina, lo cual ha afectado, por ejemplo, la implementación de los programas de transferencias monetarias condicionadas y de comedores.

En cuanto al Mineco, cuenta con un presupuesto vigente de Q2 mil 803 millones, que incluyen Q2 mil 400 millones que se le ampliaron por la emergencia para la ejecución de los programas: Fondo para las Micro, Medianas y Pequeñas Empresas, Q400 millones de los cuales no ha ejecutado un centavo, y el Fondo de Protección de Empleo, Q2 mil millones, de los cuales ha ejecutado el 41%.

Ni Cultura y Deportes ni el Mineco respondieron a una solicitud de comentarios que les hizo Prensa Libre.

Males de siempre

Para la analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) Irene Flores, las ampliaciones presupuestarias que han recibido los ministerios sumado a que, con la llegada de cada nuevo gobierno, suelen haber revisiones de los procesos de compras y contrataciones e implementación de nuevos proyectos, suelen haber atrasos en la ejecución lo cual se ha vuelto normal en las administraciones recientes.

Señaló que con el actual gobierno no hay razones para pensar que la ejecución presupuestaria mejorará significativamente puesto que la estructura de compras y gastos que viene desde hace años sigue intacta.

“No hay procesos de contratación, ni de sistemas financieros, ni de recursos humanos ni de aprobación de proyectos nuevos que sean más efectivos y eficientes. Todo sigue igual lo único es que ahora hay más dinero”, subrayó Flores.

Expuso que, sin duda, la pandemia del covid-19 también afectará la ejecución de los ministerios puesto que estos “están haciendo cosas que nunca habían hecho” y los nuevos programas hay que desarrollarlos, diseñarlos, institucionalizarlos para luego hacerlos operativos lo cual lleva tiempo.

 

Los vendedores de la economía informal han comenzado a salir a las calles al levantarse parte de las restricciones. (Foto Prensa Libre: EFE)

La secretaria de Comunicación Social de la Presidencia, Francis Masek, afirmó a Prensa Libre que “el Gobierno del presidente Alejandro Giammattei ha sido el único desde hace muchos años, que tenía un plan de Gobierno” que después se convirtió en la Política General de Gobierno.

Afirmó que los cambios “suelen suceder y más aún cuando estamos viviendo en un tiempo de pandemia” porque el compromiso aumenta lo cual ha causado que “la mayoría” hayan decidido dejar sus cargos por razones personales”.

Respecto a la escasa ejecución presupuestaria, Masek se refirió a las carteras que tienen a su cargo programas para atender la emergencia por el covid-19 y garantizó que estos “se han ido ejecutando”.

Agregó que cuando el gobierno hace una contratación no puede dar anticipos por lo cual la ejecución real de los ministerios se reflejará en los sistemas de contabilidad del Estado hasta que las carteras reciba la factura, es decir cuando liquide el gasto.