El voluntario que llevó una cena de Navidad a los reos de la Granja Penal Canadá

Álvaro Fernández se las ingenió para compartir con algunos privados de libertad esta Noche Buena y entregó tamales para 400 internos de la Granja Penal Canadá, Escuintla.



Voluntarios ayudaron en el proceso de entrega de las cenas navideñas para los privados de libertad. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Voluntarios ayudaron en el proceso de entrega de las cenas navideñas para los privados de libertad. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Hay guatemaltecos que buscan aplicar en todo el sentido de la palabra el espíritu navideño y una muestra de ello es Álvaro Fernández, un exreo que decidió llevarles un poco de la Navidad a un grupo de privados de libertad.

Junto a otros voluntarios se las ingenió para conseguir un permiso con la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) para entregar cenas navideñas a los reos de la Granja Penal Canadá, en Escuintla.

No fue posible que él pudiera ingresar, por los protocolos de seguridad y las medidas sanitarias a consecuencia del nuevo coronavirus, pero fue posible que su ayuda y buenas intenciones se abrieran paso hacia la prisión.

“Qué bendición tan grande Álvaro, me agrada todo el trabajo que hace, que el señor le cuide por el recorrido que hará el día de hoy”, manifestó uno de los internos.

Los agradecimientos fueron similares, pues los privados de libertad recibieron una muestra de la Navidad desde su celda. “Quiero agradecerte desde lo más profundo de mi corazón a tu persona, a las comunidades, a todas las personas que hicieron posible que nosotros, los privados de libertad de la Granja Penal de Escuintla pudiéramos recibir estos 400 tamales, nos han compartido un momento de alegría”, relató otro de ellos.

Aprendió la lección

Álvaro Fernández estuvo en prisión, una experiencia que sin lugar a dudas cambio su vida. Aprendió lo difícil que es estar en esa situación, y ahora que se encuentra en completa libertad, ha decidido hacer las cosas bien para todos.

Lleva 13 años compartiendo la palabra de Dios con los internos, con la esperanza de que ellos puedan encontrar la paz y el espíritu que él tuvo la oportunidad de encontrar.