Evaluaciones a docentes no tienen mayor incidencia para ser contratados por el Mineduc

Es un requisito para ser contratado por el Ministerio de Educación, sin embargo, el resultado que cada docente tenga en la evaluación diagnóstica tiene una baja ponderación al momento de ser elegido para ocupar una plaza para impartir clases en la Preprimaria y Primaria.

La contratación de maestros por parte del Mineduc no establece tener un buen punteo en las pruebas diagnósticas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La contratación de maestros por parte del Mineduc no establece tener un buen punteo en las pruebas diagnósticas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La evaluación diagnóstica hecha a docentes que buscan impartir clases en los establecimientos públicos evidencia deficiencias en los conocimientos, destrezas y habilidades requeridas para enseñar a estudiantes de preprimaria y primaria. Solo uno de cada diez maestros consiguió 60 puntos o más en las pruebas que el Ministerio de Educación (Mineduc) realizó el año pasado.

El puntaje no es vinculante para que los educadores sean contratados por la cartera y los criterios de calificación en las últimas convocatorias para emplear a un maestro otorgan un bajo porcentaje al tema de estas pruebas, que son un requisito para quienes deseen ser contratados por el ministerio.

La más reciente convocatoria para el reclutamiento de nuevos docentes realizada por el Mineduc fue el pasado 7 de enero, en la que se hizo el llamado a los docentes que deseaban ser parte de la nómina de elegibles departamentales en los niveles de Educación Preprimaria y Primaria en las modalidades monolingüe y bilingüe de centros educativos públicos. Este proceso aún está en curso, según Mario Álvarez, del jurado nacional de oposición, el que establece los criterios para la elección.

Un reflejo de dichos criterios es la convocatoria hecha a través del Acuerdo Ministerial 1871-2019, publicado el 2 de julio, que muestra la ponderación de los aspectos que se tomaron en cuenta para incorporar a 21 mil 105 maestros que estaban en el renglón 021 y que fueron trasladarlos a plazas permanentes (011).

Los aspectos que se tomaron en cuenta, según Empresarios por la Educación, fueron tiempo de servicio a lo que se le otorgó 25 puntos, que se refiere a los años que el docente a impartido clases tanto en el área rural como urbana.

Al lugar de residencia de candidato se le otorgó 20 puntos, que se refiere al área geográfica en la que vive el maestro en relación con el lugar donde está disponible la plaza para dar clases.

A los méritos académicos, actualización docente y capacitación se le dieron 25 puntos, referente a la profesionalización docente. Mientras que al servicio docente y a la proyección social se le asignó 20, aspecto en el que se toma en cuenta la labor adicional y actividades relacionadas en beneficio de la comunidad.

El último requisito es la calidad del servicio, que tiene un valor de 10 puntos. En este apartado se contempla la prueba diagnóstica de conocimientos generales realizadas a los docentes que buscan ingresar a la nómina de elegibles.

Antes del 2016 este aspecto tenía 5 puntos más, es decir 15, pero esto fue modificado a través del Acuerdo Ministerial 1941-2016, que también modificó que los maestros debían alcanzar un punteo mayor de 60 puntos para tener la posibilidad de ser seleccionados para una plaza, lo que era una garantía de elegir docentes mejor preparados.

Sectores como Empresarios por la Educación criticaron en su momento dicha decisión y señalaron la necesidad de elevar la ponderación del resultado de las pruebas diagnósticas. Además de garantizar un eficiente proceso de selección de maestros por parte de los jurados de oposición, y que el reclutamiento fuera más allá de esta evaluación y que se incluyeran entrevistas y clases modelo.

¿Oportunidad para mejorar?

No se requiere que los maestros tengan un punteo mayor a 60 puntos en la prueba diagnóstica, pero someterse a ella sí es un requisito para aspirar a una plaza dentro del Mineduc. La constancia de que hicieron el examen tiene un tiempo de vigencia de cinco años, al vencerse el plazo deben hacerla nuevamente.

La Dirección General de Evaluación e Investigación Educativa (Digeduca) cada año realiza dicha evaluación, lo que permite a los docentes hacerla más de una vez y tener vigente su constancia para cuando se abre una convocatoria. Esto también es una oportunidad para que puedan mejorar su calificación cada año, sin embargo, no todos lo aprovechan.

“Hay docentes que sí lo toman en serio en cuanto a mejorar para sí mismos. Ellos saben que deben mejorar, entonces, lo que hacen es que se preparan, y eso hace que sus conocimientos mejoren. Eso es lo que buscamos”, dice personal de Digeduca.

Semana antes de realizar las pruebas, la dirección comparte en su plataforma digital el contenido de estas para que los maestros lo conozcan. “Un principio de la evaluación es que usted tiene que saber de qué lo van a evaluar. Nosotros le decimos a los maestros estos son los grandes contenidos, no les damos las repuestas”, agregan.

Luego de cada proceso de evaluación, la dirección comparte con cada participante los resultados de las pruebas de Comunicación y Lenguaje, Matemática y Estrategias de enseñanza, con la finalidad de que ellos puedan conocer los puntos en los que su desempeño es débiles.

Este es un diagnóstico al que se someten, y el ideal sería que cada maestro tomara la iniciativa de reforzar sus conocimientos mínimos, pues los contenidos de las pruebas están basados en el Currículo Nacional Base de sexto grado de primaria, según la Dirección General de Evaluación e Investigación Educativa (Digeduca).

Sin embargo, no todos se preocupan por buscar esa mejora, incluso, quienes ya están dentro del sistema educativo.

Eva Ramírez, directora del Instituto Normal Mixto Rafael Aqueche, donde se imparten las carreras de Bachillerato en Educación y Magisterio de Educación Infantil Bilingüe Intercultural, indica que se hace necesario un sistema de capacitación obligatoria para los maestros, pues pese a que el Mineduc realiza durante noviembre jornadas con este fin, pocos son los que asisten.

“No van los maestros. No hay nada que los obligue a capacitarse y ni para que sean evaluados. Una vez entran al sistema no hay evaluaciones de desempeño, por eso es que normalmente el docente se acomoda”, agrega Ramírez.

Por su parte Digeduca señala que para mejorar el sistema educativo son necesarias las pruebas como esta: “Si el maestro evalúa a sus estudiantes, yo como maestro también debo estar dispuesto a ser evaluado también. No solo con pruebas de papel y lápiz sino con otras evaluaciones que la comunidad educativa pueda establecer”.