COMUNITARIO

Logran nacimiento de cinco crías del lagarto escorpión tras un difícil proceso, pero abre la esperanza para salvar la especie en Guatemala

Cinco crías de lagarto escorpión nacieron en cautiverio y representan un avance histórico para conservar una de las especies más amenazadas de Guatemala.

Nacen cinco lagartos escorpión y surge una nueva esperanza para conservar una especie única de Guatemala

Nacen cinco lagartos escorpión y surge una nueva esperanza para conservar esta especie peculiar. (Foto, Prensa Libre: cortesía Fundesgua)

La reproducción en cautiverio del lagarto escorpión abre una nueva esperanza para la conservación del Heloderma charlesbogerti, una especie endémica del valle del Motagua y considerada en peligro crítico de extinción.

La Fundación para las Especies Amenazadas de Guatemala (Fundesgua), en coordinación con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas y el Oklahoma City Zoo and Botanical Garden, logró el nacimiento de cinco crías en un proyecto desarrollado dentro del hábitat natural de la especie, en el departamento de El Progreso.

El director de campo de Fundesgua, Thomas Schrei, explicó que el programa surgió como un plan piloto para desarrollar en Guatemala la capacidad de reproducir esta especie única del bosque seco del Motagua.

“Este era un proyecto piloto para ver si podíamos crear la capacidad en Guatemala de reproducir a esta especie”.

Thomas Schrei, Fundesgua

Un avance para salvar al lagarto escorpión

El nacimiento de las cinco crías representa uno de los avances más importantes en la conservación del Heloderma charlesbogerti, conocido popularmente como lagarto escorpión, debido a que se trata de un reptil extremadamente escaso y difícil de reproducir.

Huevos del lagarto escorpión (Heloderma charlesbogerti) durante el proceso de incubación dentro del programa de conservación impulsado por Fundesgua en el valle del Motagua. (Foto, Prensa Libre: cortesía Fundesgua)

Según Schrei, instituciones de Estados Unidos comenzaron a trabajar con la especie desde la década de 1980, aunque los primeros éxitos reproductivos se registraron hasta principios de los años 2000 en el zoológico de San Diego.

Ahora, el objetivo de Fundesgua es fortalecer las poblaciones silvestres mediante un programa reproductivo desarrollado completamente en Guatemala.

“El objetivo sí es ayudar o dar soporte a las poblaciones naturales”, explicó el especialista.

Una especie con reproducción lenta

El lagarto escorpión posee uno de los ciclos reproductivos más lentos entre los reptiles. La temporada de apareamiento ocurre entre octubre y noviembre, mientras que las hembras ponen huevos a finales de noviembre o principios de diciembre.

Posteriormente, la incubación tarda entre cinco y seis meses, por lo que las crías nacen al inicio de la temporada lluviosa, cuando existen mejores condiciones para alimentarse.

Schrei explicó que la especie es tan rara que incluso en zonas bien conservadas pueden necesitarse alrededor de 10 hectáreas para encontrar un solo ejemplar adulto. Dentro del área protegida donde se desarrolla el proyecto estiman que podrían existir cerca de 60 individuos silvestres.

Exitoso nacimiento de cinco crías de lagarto escorpión (Heloderma charlesbogerti), una especie endémica de Guatemala que se encuentra en peligro crítico de extinción. (Foto, Prensa Libre: cortesía Fundesgua)

El proyecto se desarrolló en el bosque seco del Motagua

El programa de reproducción se desarrolla en una finca privada de conservación ubicada entre Sansare y Guastatoya, en el departamento de El Progreso, dentro del mismo hábitat natural del reptil.

De acuerdo con Schrei, trabajar directamente en el bosque seco permitió que los animales recibieran las señales ambientales necesarias para activar su ciclo reproductivo.

“El mismo clima del lugar le da a los animales las señales ambientales que se necesitan para su reproducción”, comentó.

El proceso tomó cinco años e implicó múltiples desafíos, entre ellos localizar ejemplares silvestres autorizados para el proyecto y adecuar constantemente los recintos para garantizar condiciones óptimas de humedad, alimentación y sustrato.

“Hubo todo un proceso de mejora continua para que los animales estuvieran realmente bien”, indicó.

Tras varios años de observación y aprendizaje, Fundesgua logró el nacimiento de cinco crías y ahora espera ampliar el programa para conseguir la reproducción constante de al menos tres hembras por año.

“Ya encontramos la clave para reproducirlo”, aseguró Schrei.

El lagarto escorpión posee uno de los ciclos reproductivos más lentos entre los reptiles: el apareamiento ocurre entre octubre y noviembre, mientras que la incubación de los huevos puede durar hasta seis meses. (Foto, Prensa Libre: cortesía Fundesgua)


El lagarto escorpión posee uno de los ciclos reproductivos más lentos entre los reptiles: el apareamiento ocurre entre octubre y noviembre, mientras que la incubación de los huevos puede durar hasta seis meses. (Foto, Prensa Libre: cortesía Fundesgua)

Según explicó el investigador de Fundesgua, alcanzar este resultado representa un avance importante debido a que la reproducción del lagarto escorpión en cautiverio ha sido históricamente compleja. Recordó que instituciones en Estados Unidos tardaron décadas en obtener reproducciones exitosas y que, incluso en Guatemala, otro proyecto independiente reportó una cría nacida el año pasado.

Amenazas históricas para la especie

El director de campo de Fundesgua explicó que el lagarto escorpión enfrenta amenazas históricas debido a la pérdida de hábitat y a la matanza provocada por miedo o desconocimiento.

“Son muy sensibles a la matanza del ciudadano que tiene la mala costumbre de matar cada animal que encuentra”, lamentó.

Además, señaló que la presión sobre la especie podría remontarse a siglos atrás, lo que habría mantenido reducidas sus poblaciones durante generaciones.

Un llamado a proteger la biodiversidad de Guatemala

Schrei hizo un llamado a los guatemaltecos para valorar y proteger la biodiversidad nacional, especialmente las especies endémicas que solo existen en el país.

“Guatemala es privilegiada por su biodiversidad. Tenemos un sinfín de animales únicos que solo viven en Guatemala”, expresó.

También destacó que el lagarto escorpión es una especie extraordinaria dentro del mundo de los reptiles. “No va a encontrar una lagartija que se le parezca”, afirmó.

Finalmente, señaló que la conservación de la fauna silvestre también depende de cambios en el comportamiento de las personas hacia los recursos naturales.

“No se trata de grandes cosas, se trata de cambiar nuestro comportamiento y nuestra actitud frente a los recursos que tenemos”, concluyó.

ESCRITO POR:

Glenda Burrión

Periodista de Prensa Libre especializada en economía con más de 7 años de experiencia como correctora de textos y creación de contenido digital.

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