Coronavirus: CEPAL y OPS explican cuándo es el mejor momento para la reapertura

La directora de la OPS, Clarissa F. Etienne, pidió a los países que no retomen las actividades demasiado pronto debido al alto riesgo de un rebrote de contagios de covid-19.

Un empleado desinfecta los elevadores de un centro comercial para garantizar la salubridad al momento de recibir visitantes. (Foto Prensa Libre: María René Gaytán)
Un empleado desinfecta los elevadores de un centro comercial para garantizar la salubridad al momento de recibir visitantes. (Foto Prensa Libre: María René Gaytán)

Ningún país que haya llamado al confinamiento para contener y evitar los contagios por covid-19 deberá reanudar sus actividades sin haber controlado la curva de contagios y sin tener un plan claro para atender un posible rebrote de casos.

Esta es la conclusión principal del informe presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en un momento en que muchos países de la región se han convertido en epicentro de la pandemia de covid-19.

Al 29 de julio, Latinoamérica ha registrado más de 4.5 millones de casos y casi 190 mil muertes. Solo en la última semana se reportaron 140 mil nuevos contagios, una situación que ha puesto en evidencia la desigualdad social y los débiles sistemas de salud que tienen varios países.

A pesar de que el continente concentra el epicentro de la pandemia, algunos países han decidido dar un salto para la reanudación de sus actividades económicas y Guatemala no ha sido la excepción.

La reanudación del servicio de transporte público y la reapertura de algunos centros comerciales y restaurantes, ha puesto una nueva discusión sobre la mesa.

Aunque la Cepal ve con buenos ojos el semáforo de alertas que se ha establecido en el país por parte de la Comisión Presidencial para la Atención del Covid-19 (Coprecovid), la OPS envía un mensaje a la región para que no se retomen las actividades demasiado pronto.

“El tema del semáforo es una iniciativa muy potente que le da a la gente la orientación de qué lugares pueden empezar sus actividades”, dijo la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.

Para que la fase de reactivación sea un éxito y no se vea sobrepasada por un aumento de contagios colectivos, las organizaciones internacionales piden que esto se hago con un estricto cumplimiento del distanciamiento social y el uso de mascarillas.

Pero además piden a los Estados que tengan a los sectores vulnerables como los pueblos indígenas y población que vive en pobreza y pobreza extrema, que sean el centro de sus políticas sociales para que el impacto, que ya es mayor, no los siga hundiendo en la precariedad.

“La fase de reapertura de la economía debe ser gradual y basarse en protocolos sanitarios que permitan controlar el virus y su propagación, además de proteger a los trabajadores, en particular a los de la salud” detalla el informe.

Varios centros comerciales se están preparando para abrir luego de cuatro meses de estar cerrados debido a la pandemia del covid-19. (Foto Prensa Libre: María René Gaytán)

 

Según explicaron, las acciones para tratar la pandemia deben ser en tres fases: control del virus, reactivación de la economía y reconstrucción de la sociedad.

“No hay apertura económica posible sin que la curva de contagios haya sido controlada a través de medidas de salud pública como la suspensión de actividades no esenciales y otras medidas de distanciamiento social, la trazabilidad de los casos y su aislamiento, el monitoreo de los contactos y la intensificación de las pruebas de diagnóstico”, mencionan.

Atención primaria

Una de las principales recomendaciones que hace la Cepal es que el gasto público para Salud sea del 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), ya que actualmente los gobiernos están lejos de esta meta e invierten en promedio 2.3 por ciento.

La atención primaria médica es una de las áreas que más se han visto afectadas por la falta de inversión en salud y, en el caso de Guatemala, esto ha provocado el colapso de los hospitales nacionales.

Según demostraron, debido a esto los hogares de la región cubren más de un tercio (34 por ciento) del financiamiento de la atención de salud con pagos directos de bolsillo, al mismo tiempo que cerca de 95 millones de personas en la región realizan gastos catastróficos para tratar sus enfermedades y casi 12 millones se empobrecen debido a estos gastos.

Otra cosa demostrada en el estudio y evidenciada con la pandemia es que la disponibilidad promedio de médicos y de camas hospitalarias bordea la mitad de la que tienen grupos de países más desarrollados.

Gran retroceso

Bárcena explicó que la pandemia está provocando que la región pierda una década de avances en los indicadores de desarrollo.

Según las proyecciones de la Cepal, América Latina tendrá una caída del 9.1 por ciento del producto interno bruto (PIB) debido a la pandemia.

El acceso a la salud es complicado en las áreas del Corredor Seco donde la sequía impide la cosecha de granos básicos. (Foto Prensa Libre: EFE)

El desempleo en la región aumentará del 8.1 por ciento en 2019 al 13. 5 por ciento en 2020. Esto elevará el número de desempleados de la región a más de 44 millones de personas, lo que significa un incremento de más de 18 millones de personas respecto a 2019.

En este contexto, se prevé que la tasa de pobreza aumente siete puntos porcentuales en 2020, un incremento de 45 millones de personas. De esta forma, se calcula que la región tendrá en total 231 millones de personas en pobreza y que la extrema pobreza aumente 4.5 puntos porcentuales lo que representa un incremento de 28 millones de personas para ser 96 millones de personas en total.

Los gobiernos no deben dejar pasar por alto estas proyecciones, ya que la crisis podría profundizar expresiones de malestar, desconfianza y desafección respecto de la democracia, “esto constituye un riesgo importante para la cohesión social y el desarrollo sostenible”, mencionan.

Las medidas de salud pública dirigidas a aplanar la curva de contagios deben ir de la mano de las medidas de protección social y una de las propuestas de la Cepal es que se garantice un ingreso básico de emergencia por seis meses a la población que se encuentra en situación de pobreza para garantizar el suministro de alimentos y el pago de los servicios básicos.

La Cepal prevé que 2.7 millones de micros y medianas empresas van a cerrar afectadas por la pandemia, por lo que también recomiendan que se faciliten créditos a bajo costo, de forma ágil y a mediano plazo para garantizar la rentabilidad de los negocios.

En caso de que los gobiernos deseen implementar políticas de rescate de las grandes empresas, éstas deben condicionarse a que se mantengan los contratos de trabajo, no se invierta en paraísos fiscales y no se redistribuyan las ganancias entre los socios.