Comunitario
Maga aún no gestiona la transferencia de fondos para comprar alimento y atender a familiar en inseguridad alimentaria
El Maga necesita Q55 millones para comprar alimento fortificado y la Sesán le trasladará Q20 millones; sin embargo, aún no se realizan las gestiones ante Finanzas.
El alimento fortificado se incluirá entre los productos que el Maga ya distribuye a las familias en vulnerabilidad alimentaria. (Foto Prensa Libre: Maga).
A 11 días de que, en el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasán), la vicepresidenta Karin Herrera diera la instrucción al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) de agilizar los trámites y procesos administrativos ante el Ministerio de Finanzas (Minfin) para el traslado de presupuesto destinado a la compra de alimento fortificado, la cartera no ha realizado las gestiones.
El Maga necesita Q55 millones para adquirir el alimento, que será distribuido a población en inseguridad alimentaria. Debido a que no puede financiar la intervención con recursos propios, la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) le trasladará Q20 millones de su presupuesto.
"Ante el Minfin no se ha enviado las gestiones. Previo se deben realizar las gestiones internas de cada institución, modificando metas y generando comprobantes, en el caso del Maga, de los créditos presupuestarios", indicó el ministerio sobre los recursos que le trasladará la Sesán.
Aun así, faltarían Q35 millones para que la cartera pueda adquirir el alimento fortificado, y aseguró que realiza las diligencias para conseguirlos.
Será hasta tener los Q55 millones que el Maga suscribirá el convenio con el Programa Mundial de Alimentos para la adquisición del alimento fortificado. Luego se iniciará la programación y distribución del producto a las familias beneficiarias.
Aporte de la Sesán
La Sesán tiene un presupuesto vigente de Q157 millones, al que llegó luego de que se le inyectara Q91.9 millones, según el Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) del Minfin.
Los Q20 millones que la Secretaría trasladará al Maga provienen de ajustes presupuestarios y economías generadas, principalmente en el grupo 0, para el pago de servicios personales. En este rubro, la Secretaría tiene un presupuesto de Q96.2 millones.
Los recursos monetarios que cederá al Ministerio también provienen de modificaciones en el presupuesto destinado a la adquisición de servicios, materiales y suministros. La Sesán indicó que ceder esos fondos no afectará el trabajo que realiza en el ámbito local.
“La Sesán puede poner a disposición estos recursos para atender una necesidad prioritaria, optimizando el uso del presupuesto público sin comprometer el funcionamiento de la institución, sus servicios, sus obligaciones ni el cumplimiento de sus metas institucionales”, señaló la institución.
Autoridades del Maga indicaron en reuniones del Conasán que este año repartirían 300 mil raciones de harina de maíz y sopa fortificadas a personas en vulnerabilidad alimentaria, para incrementar el contenido calórico y nutricional de los beneficiarios. Se entregarían tres mil 600 gramos de dicho alimento por ración, es decir, cuatro bolsas de 900 gramos cada una. Para esto necesitarían los Q55 millones.
La Sesán indicó que las entidades relacionadas con el Conasán llevaron a cabo reuniones de trabajo para identificar los recursos financieros que permitieran implementar la intervención. Una vía que se planteó fue que cedieran espacio presupuestario al Maga.
De esa cuenta, la secretaría realizó “ajustes presupuestarios” para apoyar la compra del alimento fortificado, sin que esto afecte el cumplimiento de las funciones y metas institucionales.
La Sesán estima que la cesión de los Q20 millones al Maga ocurra antes de que termine agosto.
Intervención
La intervención busca apoyar a las personas que no tienen recursos suficientes para acceder a alimentos. De acuerdo con la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases (CIF), actualmente en Guatemala hay 3.2 millones de guatemaltecos con dificultades para alimentarse, cifra que podría aumentar en los próximos meses por las condiciones de sequía que enfrenta el país, como efecto del fenómeno de El Niño.
Para Iván Aguilar, gerente humanitario para Oxfam en Centroamérica, dicho escenario es “preocupante” y la población en inseguridad alimentaria requiere medidas de respuesta urgentes por parte de las autoridades.
“Cuando las medidas de asistencia se retrasan, los hogares suelen recurrir a estrategias de supervivencia que deterioran aún más su situación: reducir el número de comidas diarias, disminuir la diversidad de la dieta, vender activos productivos, endeudarse o reducir gastos esenciales como salud y educación”.
Iván Aguilar, gerente humanitario para Oxfam en Centroamérica
En hogares con períodos prolongados de inseguridad alimentaria, los más vulnerables son los niños, que pueden presentar desnutrición. Al 8 de agosto del 2026, el Ministerio de Salud registra 13 mil 487 casos de niños menores de cinco años con cuadros agudos y han fallecido 26.
Aguilar añadió que, además de la movilización de recursos para la compra del alimento fortificado, hay que acelerar los procesos administrativos y complementar esta respuesta con otras medidas de protección social, apoyo a medios de vida agrícolas de las familias rurales y acciones de resiliencia. También debe evaluarse si la respuesta es suficiente para generar un impacto significativo en la población.
“El apoyo alimentario sigue siendo necesario y bienvenido, pero su impacto será mucho mayor si se entrega de forma oportuna. En emergencias alimentarias, la rapidez de la respuesta es tan importante como el volumen de recursos movilizados”, dijo el entrevistado.

