“Nunca ha sido el espíritu de la ley volver la vacunación obligatoria”: esto debe saber de la Ley de vacunación

La Ley de Vacunación se aprobó en el Congreso el pasado martes 1 de febrero, luego de cuatro años de estar en discusión.

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La Ley de vacunación garantiza el financiamiento para la adquisición de vacunas contra enfermedades inmunoprevenibles. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La Ley de vacunación garantiza el financiamiento para la adquisición de vacunas contra enfermedades inmunoprevenibles. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Guatemala era uno de los pocos países de Latinoamérica que no tenía una Ley de vacunas, esta semana se aprobó luego de cuatro años de estar engavetada en el Congreso de la República. La normativa tendrá un impacto positivo en la salud pública del país, al garantizar la disponibilidad de vacunas y el control de enfermedades inmunoprevenibles.

Desde hace 20 años Guatemala está libre de sarampión, difteria y polio, gracias a la vacunación que es la medida de salud más costo-efectiva. El infectólogo pediatra Mario Melgar, miembro del Consejo Nacional de Prácticas en Inmunizaciones -Conapi- y uno de los impulsores de esta normativa, habla de la importancia que su aprobación para los guatemaltecos.

¿Qué viene a cambiar la aprobación de esta ley en el tema de vacunación en el país?

Ahorita no esperemos ver cambios grandes en el tema de vacunas, la ley da más solidez en las bases legales para la vacunación. Actualmente, muchas de las políticas de vacunación dependen de la buena voluntad de la autoridad de turno y la ley permite que sea algo más establecido.

¿En qué sentido?

Primero, la ley establece que el rector de la vacunación sea el Ministerio de Salud. En este momento, si bien el ministerio da directrices de la vacunación no está claro que sea el ente rector en el tema, que es lo adecuado.

Lo vimos con vacuna covid-19, el ministerio tuvo que tomar la rectoría, pero no parecía que fuera así, ahora se le reconoce como rector a través del Programa de Inmunizaciones.

Se establece que las acciones de vacunación, tema de vacunas, y qué vacunas colocar pase por la opinión de un comité técnico asesor que para Guatemala es el Conapi -Consejo Nacional de Prácticas en Inmunizaciones-. En este momento dependemos de un acuerdo ministerial, del Ministerio de Salud para mantener o no esta opinión técnica, la ley hace obligatorio que exista el comité y toda adhesión de vacunas lleve una opinión de este consejo, y no será a voluntad de las autoridades de turno.

La ley establece que el financiamiento de las vacunas se mantenga, sea suficiente, y que no se use para otro fin, que no haya transferencias o cambiar el destino de los fondos como ha pasado. En el 2014, el programa de inmunización no tuvo el dinero para pagar las vacunas y eso repercutió en que hubiera escasez del biológico y una baja de la cobertura. Eso no debe pasar con esta ley.

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En el contexto del covid-19 ¿en qué nos beneficia esta ley?

El covid-19 es un tema establecido para el cual ya existe una ley específica, lo que nos beneficiaría es para el futuro. Hay un artículo en esta ley que habla de emergencias, lo que no se tenía, y en caso de emergencias sanitarias debe ser el Ministerio de Salud, con apoyo de distintas instituciones, el que garantice el mecanismo para obtener las vacunas que se requieran.

Esperamos no necesitar hacer leyes específicas para temas emergentes, sino que esta ley cubra las próximas emergencias. El tema de covid-19 es algo que ya está establecido, y esta la Ley de vacunas no está hecha para eso y por eso se tramitaba desde antes del covid, por ahora no esperaríamos que cambie el panorama.

 

Fuera del tema del coronavirus, ¿en qué beneficia a la población el que se haya aprobado esta normativa?

La principal razón de la ley no es covid-19 sino las otras enfermedades inmunoprevenibles, y busca fortalecer la disponibilidad de las vacunas, que sean aprobadas y revisadas constantemente por entes externos al Ministerio de Salud, por expertos que den una opinión para saber qué vacunas necesitamos y tener garantizado el financiamiento para adquirirlas.

También está la vigilancia de las enfermedades prevenibles por vacunas, que en ocasiones se ha visto débil.

Además, establece un carné único de vacunas, para que hablemos el mismo idioma y tengamos una forma de saber quién tiene qué vacuna. En este momento hay tantos carnés como vacunadores puede haber, la idea es que el ministerio tenga la obligación de generar un único carné donde todos podamos saber y constatar que tengamos las vacunas que necesitamos.

Se ha puesto en discusión que la ley establece la vacunación obligatoria, ¿qué tanto hay de cierto?  

Desde un principio en la ley se quitó la palabra “obligatorio”, quizá fue en una versión preliminar y por eso queda el recuerdo de la obligatoriedad, sin embargo, en las versiones resientes de la ley no se hablaba de un tema obligatorio. Para ser más claros, en el Organismo Legislativo agregaron dos artículos que hablan de la voluntariedad de las vacunas y que la vacunación de los niños debe ser autorizada por los padres. Nunca ha sido el espíritu de la ley volver la vacunación obligatoria.

¿Qué otros puntos aborda la normativa?

La ley deja claro que la vacunación no es solo el biológico, no solo la vacuna en sí, sino que alrededor hay todo un proceso, que incluye la jeringa, y a veces no se piensa en eso, esta tiene un costo, y es necesario conseguirla, a veces no es tan fácil hacerlo, y por supuesto la cadena de frío, pues el covid-19 nos hizo evidenciar que necesitábamos fortalecer nuestra cadena de frío.

El ministerio hizo sus esfuerzos por mantener esa cadena de frío, garantiza que esos esfuerzos se mantengan y que se refuerce conforme las vacunas vayan apareciendo.

También se habla de evaluar cada dos años el Esquema Nacional de Vacunación.

La vacunación es dinámica, van a aparecer vacunas nuevas y otras posiblemente se dejarán de necesitar a través del tiempo. La idea es que no nos quedemos con las vacunas que tenemos, sino que evaluemos constantemente si son las más adecuadas o son necesarias todavía, o de pronto, en el futuro, alguna vacuna deje de ser necesaria.

La revisión constantemente es importante y no necesariamente se hace, ahora por ley se establece que se haga. Eso no quiere decir que el calendario de vacunas cambie a cada rato, probablemente los cambios se den paulatinamente, y no serían cambios bruscos.

Ahora que se aprobó la ley, ¿cuál es el siguiente paso?

La misma ley establece que se haga un reglamente en los siguiente 60 días, tengo entendido que eso lo hace el Ministerio de Salud, y luego implementar la ley y que todos velemos porque se cumpla.