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OPS: “Estamos ante un escenario de mayor riesgo, porque tenemos años sin transmisión del chikungunya”

Médica especialista de la OPS habla del chikungunya y la transmisión de la enfermedad, que reaparece en Guatemala después de 10 años.

En Guatemala se reportó el primer caso de chikungunya después de una década sin la enfermedad, que es transmitida por el mosquito Aedes aegypti. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

En Guatemala se reportó el primer caso de chikungunya después de una década sin la enfermedad, que es transmitida por el mosquito Aedes aegypti. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Después de una década sin presencia del chikungunya en Guatemala, el Ministerio de Salud confirmó un contagio en Catarina, San Marcos, que ya figura en el registro de casos acumulados en las Américas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La médica Thais dos Santos, asesora regional en arbovirosis de la OPS, en entrevista con Prensa Libre, habla del virus, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que ha causado un aumento sostenido de casos desde el 2025 y ha llevado a una alerta epidemiológica en la región.

Se sabe que, una vez que las personas han sido contagiadas, adquieren inmunidad de por vida; sin embargo, en Guatemala, durante la epidemia del 2015, los registros fueron pocos, pues se confirmaron 658, lo que constituye un escenario de mayor riesgo.

¿Por qué reaparece el chikungunya en la región después de una década?

El chikungunya nunca se fue. A diferencia del dengue, una vez que causa infección en una persona, esta tiene inmunidad de por vida, es como una vacuna natural. Una vez que ha causado una gran epidemia en un lugar, es poco probable que cause otra en ese sitio.

Las epidemias de chikungunya tienden a ser explosivas, afectan a mucha gente. Lo que vemos es que el virus se desplaza a lugares donde todavía hay personas susceptibles. Entonces, un país que no ha tenido el virus por mucho tiempo acumula gente sin esta inmunidad natural, y es ahí donde se ven estas pequeñas epidemias.

Estamos muy atentos a los lugares donde no ha circulado para responder de manera temprana y oportuna y minimizar el impacto que estas epidemias tienen en la sociedad.

Guatemala ya confirmó un caso de chikungunya, ¿cuál es el riesgo?

Tenemos muchos países en esta situación, y estas primeras introducciones hay que vigilarlas y tomar medidas de control donde se identifica el caso. El tema de la arbovirosis es una responsabilidad compartida de comunidad, sociedad civil y gobiernos locales; tenemos que actuar de manera coordinada para limitar la transmisión de la enfermedad.

¿Causa preocupación que circule de nuevo el virus en los países?

Conocemos este virus y el daño que hace; más que preocuparse, hay que ocuparse. Sabemos que, una vez que se introduce en un lugar que no lo ha tenido por mucho tiempo, hay que tomar medidas, intensificar los procesos de vigilancia, asegurarse de que los médicos y todo el sector salud estén listos para reconocer casos de manera temprana, manejarlos bien, prevenir la gravedad y la muerte.

Este es un virus que primero se identificó hace más de 50 años; entonces, lo conocemos, el tema es qué hacemos para darle la pelea.

¿Pueden aumentar los casos como ocurrió en el 2015, cuando fue la última epidemia?

Los lugares donde hubo grandes epidemias tienen muchas personas ya inmunizadas, y es poco probable que vuelvan a tener la enfermedad, porque la evidencia disponible apunta a que la inmunidad es de por vida.

¿Quiénes se van a afectar? Personas que acaban de nacer, niños con menos de 10 años. Hay que tener mucho cuidado en estas poblaciones que no se infectaron en la epidemia anterior.

En Guatemala hubo 658 casos confirmados de chikungunya en el 2015, por lo que mucha población no tiene inmunidad al virus. ¿Eso es un riesgo?

Claro, pero tenemos que ver a las arbovirosis como un conjunto. El mismo mosquito Aedes aegypti que transmite el dengue transmite el chikungunya y el zika, y nuestros programas de control vectorial están preparados. Estamos implementando en la región una nueva modalidad de vigilancia colaborativa, donde los datos epidemiológicos se automatizan y permiten rápidamente ver dónde está el problema para tener una acción más dirigida.

Una posible reintroducción del chikungunya es algo a lo que hay que prestar atención, pero no nos agarra desprevenidos.

Las enfermedades que son transmitidas por el Aedes tienen una temporalidad; ya sabemos cuándo circulan: en el hemisferio norte, en la segunda parte del año, y en el sur, en la primera parte del año.

¿Los cambios en el clima pueden afectar la propagación del chikungunya?

Estamos viendo lugares con temperaturas más altas, y en los años con mucho calor hay mayor propagación de los virus transmitidos por Aedes, porque el mosquito pica más, necesita menos tiempo con el virus dentro para contagiarlo y su periodo de vida es más corto.

Con las lluvias hay dos situaciones: si llueve mucho, eso lava los criaderos del mosquito, pero siempre queda agua estancada, y en esos lugares el mosquito pone sus huevos para multiplicarse. Cuando no llueve, las personas almacenan más agua; entonces, también hay criaderos.

Las arbovirosis son enfermedades que tienen un impacto tangible del cambio climático, y mientras más calor haya, las condiciones son más favorables para la transmisión del virus.

¿Si el Aedes aegypti transmite dengue, chikungunya y zika, se puede esperar un incremento de casos de las tres enfermedades?

En teoría podría ser, pero no es lo que estamos viendo. Tenemos pocos casos de zika, y este año hemos visto baja circulación de dengue, lo que no nos sorprende, porque tuvimos una gran epidemia en el 2024. Después de las grandes epidemias vemos un par de años de menor transmisión.

Normalmente, cuando vemos epidemias de chikungunya, los casos de dengue tienden a bajar; esa es la experiencia en la región.

¿Qué síntomas causa el chikungunya?

Con las enfermedades virales, la persona se siente cansada, con dolor muscular, fiebre, pero lo que diferencia al chikungunya es el dolor articular intenso, especialmente en las articulaciones más pequeñas, en manos y pies. Es un dolor muy fuerte y discapacitante.

Para la mayoría, ese dolor se resuelve en una semana, pero para una proporción de la población puede durar más tiempo.

¿La enfermedad puede llevar a la muerte?

Sí, especialmente en los extremos de la vida: los niños pequeños y el adulto mayor, con condiciones de base que pueden exacerbarse, desencadenar una descompensación y una progresión a la muerte.

A nivel regional, la letalidad del chikungunya es equivalente a la del dengue: normalmente, por cada 2 mil casos notificados, fallece una persona.

Teniendo este escenario, ¿cuál es el llamado al Ministerio de Salud para atender a tiempo una posible epidemia de chikungunya?

Las recomendaciones son las mismas para todos los países de la región: intensificar la vigilancia para que se detecten los casos tempranos; eliminar criaderos para asegurar que no haya mosquitos ni transmisión; fortalecer la comunicación con la población para que participe en la prevención; preparar a los servicios de salud para que se manejen adecuadamente los casos y que los establecimientos estén listos para un posible aumento.

Estamos ante un escenario de mayor riesgo, porque hemos tenido muchos años sin transmisión de este virus, pero estamos en una mejor posición que hace 10 años: conocemos mejor este virus y tenemos herramientas más sólidas que en 2013. Entonces, podemos anticiparnos y tener una reacción oportuna.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.