¿Qué municipios tienen mejores condiciones para la niñez en Guatemala?

Las desigualdades de bienestar para la población infantil en el país son marcadas y profundas entre departamentos y municipios.

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Las desigualdades para la niñez en el país son marcadas según el municipio en que vivan. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Las desigualdades para la niñez en el país son marcadas según el municipio en que vivan. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Actualmente Guatemala tiene un importante bono demográfico. Hay cuatro niños y adolescentes por cada diez habitantes, pero hay un proceso de transición que va encaminado, y en diez años la proyección es que la cifra se reduzca a tres.

El cambio será más notorio en algunas regiones del país. En la Antigua Guatemala, Sacatepéquez, actualmente el 27 por ciento de la población tiene menos de 18, mientras que en Santa Lucía la Reforma, Totonicapán, es el 51.4 por ciento. Son disparidades que también se reflejan en las condiciones de desarrollo en que vive la niñez en los distintos territorios.

Los cinco municipios con mayor Índice de Bienestar de la Niñez y Adolescencia en el país son San Bartolomé Milpas Altas (Sacatepéquez), Guatemala (Guatemala), Mixco (Guatemala), Jocotenango (Sacatepéquez) y San Miguel Petapa (Guatemala), en ese orden. Cuando el valor de país es 4.2, estos se encuentran por arriba de ese indicador.

En el otro extremo están Senahú y Chisec, ambos en Alta Verapaz, Santa Bárbara (Huehuetenango), Santa María Chiquimula (Totonicapán) y San Mateo Ixtatán (Huehuetenango), que tiene un índice muy por debajo.

Dicha medición permite identificar los lugares en las cuales se ven las mayores y menores privaciones que vive la niñez, se calcula a través de indicadores que miden distintas dimensiones de desarrollo: género, educación, protección, participación, riqueza, agua, saneamiento e higiene, y salud.

El Atlas Nacional de la Situación de la Niñez y Adolescencia, desarrollado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reúne esta información y muestra la condición en que se encuentra esta población en los 340 municipios del país. Los datos se basan en el Censo Poblacional 2018.

De acuerdo con Carlos Carrera, representante de Unicef para Guatemala, en cada municipio hay niños con necesidades, pero este informe permite conocer dónde la concentración de los problemas es mayor.

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Por ejemplo, si se habla de educación, es la región norte y noroccidente del país la que tienen los niveles más bajos de años de escolaridad en adolescentes de 17 años. Mientras que, si se aborda el tema de niñez que vive en la calle o en residencia colectiva, el área metropolitana tiene el indicador más elevado.

Sin embargo, son los territorios con más población rural donde las condiciones son inferiores para niñez.

“Quizá uno de los hallazgos más importantes de este Atlas es cuán profunda es la desigualdad en Guatemala, la inequidad es grande, es un problema que debe plantearse el país”, menciona Carrera.

De esa cuenta, agrega que a nivel del Gobierno central se debe priorizar la inversión en municipios que tengan el peor índice de bienestar para la niñez, pero también los gobiernos locales deben buscar estrategias que lleven a mejorar las condiciones para su población infantil, y el documento elaborado por Unicef puede ser un instrumento que ayude a establecer en que áreas asignar más recursos.

“La evidencia muestra que los países con mayores desigualdades crecen menos a nivel económico. Esto debe llevar una priorización de todas las inversiones a aquellas familias, aquellos municipios con peores condiciones de vida para los niños”, dice.

La inversión no debe tardar, pues se debe aprovechar el bono demográfico que hay en Guatemala, que ocurre “una vez en la historia de cada país”. Esto requiere de mayores recursos del Estado, para lo que se debe discutir una reforma fiscal que aumente la cantidad de ingresos que obtenga el país, menciona el entrevistado.

Marcadas disparidades

San Bartolomé Milpas Altas, en Sacatepéquez, es el municipio con el mayor Índice de Bienestar de la Niñez y Adolescencia del país, con 5.7. Mientras que San Mateo Ixtatán, Huehuetenango tiene el más bajo, que es 2.91. Ambos cuentan con la misma cantidad de población infantil, un total de 18 mil 499.

En el primer municipio el 18.7 por ciento de los domicilios en donde hay niños y adolescentes están hacinados -hay más de tres miembros por dormitorio-. En el segundo, la cantidad de viviendas en esa condición sube a 60.9 por ciento.

Dicho dato cobra relevancia pues estudios señalan que en hogares con hacinamiento aumenta el riesgo de que los menores sufran de violencia intrafamiliar. Además, se incrementa la posibilidad de transmisión de enfermedades, como el coronavirus.

En San Bartolomé Milpas Altas el 44.4 por ciento de las viviendas tiene torta de cemento como piso. En tanto que en San Mateo Ixtatán 55.8 por ciento de las casas donde hay niños el piso es de tierra, lo que resulta un problema, ya que tiende a acumular suciedad, como gérmenes y bacterias.

De acuerdo con el informe de Unicef, el material del piso de las viviendas es importante para la salud de la niñez, los que son fáciles de limpiar posibilitan una mejor higiene y eso disminuye la incidencia de enfermedades infecciosas.

 

El piso de tierra es una condición que puede afectar la salud de la niñez. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

 

En el municipio de Sacatepéquez el 95.1 por ciento de la población mayor de seis años sabe leer y escribir, el 87.1 por ciento asiste a la escuela, lo que disminuye el riesgo de trabajo infantil y el embarazo adolescente. Los años de escolaridad en los adolescentes de 17 años es en promedio de 7.8.

Pero en el municipio de Huehuetenango la realidad es otra: los niños que saben leer es el 65.8 por ciento, solo el 51.6 por ciento asiste a la escuela, y los años de escolaridad se reducen a 5.

Uno de los principales indicadores de desarrollo de un territorio es la mortalidad en la niñez, pues muchos decesos en esta etapa de la vida se pueden prevenir al tener acceso a atención pre y post natal. Pero este es otra señal de desigualdad entre las poblaciones.

Se estima que San Bartolomé Milpas Altas tiene una tasa de mortalidad en menores de cinco años de 30.6 por cada mil nacidos vivos. En San Mateo Ixtatán esta asciende a 80.9.

Otro dato que es importante mencionar es la población infantil que trabaja, y en el primer municipio es el 5.7 por ciento, en tanto que en el segundo el porcentaje aumenta a 12.7.