Unesco: La pandemia del covid-19 resalta la desigualdad en la educación

En América Latina solo una cuarta parte de los países tiene leyes de educación inclusiva que alcanzan a todos los estudiantes, lo que se evidencia en el informe Todos significa todos que la Unesco publica este martes.

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La falta de inclusión en el sistema educativo se ha hecho más evidente con la crisis generada por el covid-19. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La falta de inclusión en el sistema educativo se ha hecho más evidente con la crisis generada por el covid-19. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La pandemia covid-19 deja al descubierto la exclusión y las desigualdades que han persistido en la educación, mismas que se acentúa con esta crisis, la cual alcanza a 1.6 millones de estudiantes en el mundo que no está asistiendo a la escuela. En Guatemala son 4.5 millones los que se ven afectados por el cierre de los centros educativos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM, por siglas en inglés) titulado Todos significa todos menciona que tres cuartas partes de los países América Latina y el Caribe no tienen leyes de educación inclusiva para todos sus estudiantes, mientras que cuatro de cada diez no apoyan suficiente a los educandos que están en situación de riesgo, lo que alimenta las profundas desigualdades. Un ejemplo es que cerca de 12 millones de niños y jóvenes están excluidos de la educación, siendo la pobreza el principal obstáculo para el acceso.

De acuerdo con Audrey Azoulay, directora general de la Uneco, es necesario que los países avances hacía una educación más inclusiva. “Repensar el futuro de la educación es tanto más importante tras la pandemia del covid-19, que exacerbó y puso de relieve las desigualdades. Si no se actúa, se obstaculizará el progreso de las sociedades”, indica.

El informe señala que la mitad de los países de bajos ingresos recurrieron a dar clases en línea a los estudiantes de primaria y secundaria, pero solo el 12% de los hogares en los países menos desarrollados tienen conexión de internet, y condiciones como esta no han permitido garantizar la continuidad del aprendizaje para todos. En el caso de Guatemala, según el último censo poblacional, solo dos de cada diez hogares cuentan con el servicio, y las zonas rurales son las que menos posibilidades de acceso tienen.

La exclusión se refleja también en que el sistema educativo de los países no se adapta a las necesidades de los estudiantes, en el caso de América Latina, en un mismo territorio conviven poblaciones muy distintas entre sí. Esa diversidad puede hacer que los jóvenes se sientan excluidos cuando dentro del aula no se cuenta con apoyos para desarrollarse plenamente como currículos flexibles y materiales de aprendizaje apropiados. La elección de los planes de estudios puede promover u obstaculizar una sociedad inclusiva y democrática.

En la región persiste la segregación económica, pero la segregación por origen étnico se marca aún más. Si bien el informe de Unesco refiere que América Latina carece de datos comparables sobre los pueblos indígenas, en encuestas realizadas a hogares de Bolivia, Guatemala, México y el Perú, se estableció que la asistencia a la escuela de los jóvenes entre 15 y 17 años que hablan idiomas indígenas es de 3 a 20 puntos porcentuales más baja comparado con los que se autoidentifican como indígenas.

Segregación en la escuela

Junto al informe que Unesco publica este martes, también se lanza el sitio web PEER, que contiene leyes y políticas sobre la inclusión en la educación en los países, y en cuáles persiste la segregación en el ámbito educativo, situación que refuerza los estereotipos, la discriminación y la alienación.

En Latinoamérica cuatro de cada diez países tienen leyes que exigen que los niños con discapacidades sean educados en entornos separados. Mientras que solo siete países de la región reconocen el lenguaje de señas como idioma oficial, un 29% de las escuelas han hecho los cambios necesarios en su infraestructura y del material para este grupo de estudiantes.

Guatemala, según la investigación de Unesco, cuenta con escuelas de educación especial, escuelas inclusivas y escuelas especiales donde funciona el programa aula recurso, información que se podrá encontrar en el sitio PEER.

Se menciona que hay un Plan Estratégico de Educación 2016-2020, el cual persigue fortalecer los procesos de escuelas inclusivas para mejorar la calidad de la educación de las personas con necesidades educativas especiales. Además de que Ley de atención a las personas con discapacidad (Decreto 135-96) establece que las personas con discapacidad podrán recibir educación en sistema regular con los servicios de apoyo necesarios. También, el Ministerio de Educación trabaja desde el año pasado en la creación de Centros de Recursos para la Educación Inclusiva (CREI).

De acuerdo con el informe, en la región hay países que están adoptando enfoques positivos e innovadores para encaminarse hacia la inclusión. Guatemala está en esta lista, ya que “aplica la enseñanza multigrado, ya sea por planificación o por necesidad en los contextos rurales”.

Manos Antoninis, director del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, menciona que el covid-19 le da a los países la oportunidad de repensar el sistemas educativos, uno que valore la diversidad.

“Existe una tensión evidente entre enseñar a todos los niños bajo el mismo techo y crear un entorno en el que los estudiantes aprendan óptimamente. Pero, si el covid-19 nos enseñó algo, es que la falta de acción no es una opción; hay margen para hacer las cosas de manera diferente si nos lo proponemos”, agrega.