Guatemala

VÍDEO: ¿Se pueden construir carreteras más seguras en Guatemala?

Especialistas y autoridades coinciden en que mejorar la infraestructura, fortalecer la tecnología y reforzar el control de los conductores son algunos de los pasos para reducir los incidentes viales en el país.

De acuerdo con Juan Carlos Botrán, director de Movilidad y Seguridad Vial del Automóvil Club de Guatemala, para tener carreteras más seguras en el país el primer paso es definir qué tipo de país se quiere construir.

“El primer paso que se necesita dar es decidir qué país queremos ser: un país ordenado y seguro o uno con anarquía y lleno de muertes. Creo que todos queremos un país ordenado y seguro. Ya con eso hay una gran cantidad de soluciones que se pueden implementar en Guatemala. Principalmente tenemos que ver afuera. Tenemos que ver cuáles son las soluciones que se están aplicando”, comentó.

El tema se abordó en La Charla, segmento de Guatemala no se detiene, en el que Botrán conversó junto con Wilner Galdámez, director de la Dirección de Protección y Seguridad Vial (Provial), y la presentadora Rocío Lazo, sobre la seguridad vial en las principales arterias del país y las medidas que podrían contribuir a reducir los riesgos en las carreteras.

Botrán señaló que la inversión en infraestructura vial puede generar resultados sostenidos en materia de seguridad. “Un millón de quetzales bien invertido en una carretera puede traer soluciones de seguridad por mucho tiempo. Ese mismo millón de quetzales invertido en una campaña de concientización no es tan efectivo, simplemente porque las personas somos muy variables y nos cuesta mucho cambiar conductas; pero en las vías puede ser muy rentable”, explicó.

Añadió que este tipo de inversiones pueden generar resultados en el corto plazo. “Ponerle atención a la infraestructura como país es una excelente inversión a corto plazo. No estoy diciendo que no se hagan campañas, que no se haga educación o que no se mejore el parque vehicular. Todo eso también es necesario, pero creo que la inversión en infraestructura debería ser muy importante”, afirmó.

Por su parte, Galdámez señaló que la responsabilidad de los conductores también forma parte de los factores que influyen en la seguridad vial. “Como Estado, desde Provial, capacitamos a pilotos, escuelas y colegios con el departamento de Educación Vial, el cual se encarga de educar y hacer el llamado a conducir de forma responsable, consciente e inteligente”, indicó.

El funcionario agregó que cualquier persona que circula por una carretera enfrenta riesgos si no se conduce con precaución. “Toda persona, cada vez que sale a una carretera, está en peligro si no conducimos de forma responsable, prudente e inteligente”, señaló.

Las carreteras ya no responden a las necesidades actuales

Botrán indicó que las carreteras en el país fueron diseñadas bajo criterios que no necesariamente responden a la realidad actual del parque vehicular. “Tenemos que cambiar la filosofía con la que hemos estado tratando las vías. Si nos ponemos a ver, muchas se están construyendo con filosofía y técnicas de los años cuarenta, cuando los vehículos eran muy distintos”, explicó.

Añadió que actualmente el parque vehicular es más grande y diverso. “Hoy tenemos un parque vehicular mucho más grande, mucho más diverso, vehículos más pesados y también más usuarios en las vías. Incluso hay mucha diversidad de vehículos, por lo que tenemos que cambiar la manera en que vemos la infraestructura, cómo la construimos y cómo gestionamos su operatividad”, dijo.

El especialista señaló que herramientas como la metodología iRAP permiten evaluar si una carretera está diseñada con criterios de seguridad. “La metodología de iRAP nos ayuda a eso. Nos dice si la operatividad de esa vía está siendo segura o no y qué elementos deberíamos implementar”, explicó.

Según indicó, la seguridad vial en la infraestructura incluye varios elementos más allá de la señalización. “La seguridad vial en la infraestructura no es únicamente señalización. Un elemento muy crítico es, por ejemplo, si hay árboles cerca de las vías, porque son elementos extremadamente rígidos que pueden causar muerte o lesiones severas en caso de impacto”, señaló.

Botrán explicó que esta metodología permite evaluar de forma operativa si una vía está bien diseñada y si cuenta con los elementos necesarios para proteger a los distintos usuarios. “Es muy distinto una vía en donde solo hay transporte pesado y transporte liviano a otra en la que también circulan motoristas o ciclistas; en ese caso, el riesgo puede ser mucho mayor”, indicó.

Botrán indicó que muchos de estos criterios ya se aplican en otros países. “La rueda ya está inventada. Lo que tenemos que hacer es aprender cómo funciona de manera segura para los usuarios y venirlo a implementar a Guatemala”, afirmó.

Galdámez coincidió con Botrán en que se puede cambiar la forma de construir las carreteras en el país si se implementan tecnologías. “Esta herramienta es muy importante porque utiliza tecnología. Ya está comprobado que en otros países la utilizan y les ha funcionado. ¿Por qué no replicarlo aquí?”, comentó.

Se requiere coordinación

Botrán indicó que mejorar la seguridad vial requiere coordinación entre instituciones públicas, el sector privado y la ciudadanía. “Que lleguemos algún día a alinear a todas las entidades públicas, privadas y a la ciudadanía para que empecemos a trabajar todos en pro de un país más seguro”, dijo.

Añadió que la implementación de nuevas herramientas podría generar avances graduales. “Lo que necesitamos es tener éxitos rápidos para demostrar que sí se puede. En los últimos años, por desgracia, no hemos logrado mayores avances en temas de seguridad vial, pero este tipo de iniciativas pueden ayudar”, señaló.

El especialista indicó que la tecnología puede desempeñar un papel clave en este proceso. “La seguridad tiene que venir de la mano de la tecnología. Ya no podemos poner a un batallón de personas evaluando vías o policías en cada esquina poniendo multas. Es la tecnología la que nos va a ayudar”, afirmó.

Botrán también mencionó los impactos económicos y sociales de los incidentes viales. “Se ha mencionado que alrededor del 3% del PIB se pierde por incidentes viales. Pero también está el tema de las vidas que se pueden salvar”, señaló.

Según datos del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (Onset), el año pasado se registraron alrededor de 2,300 personas fallecidas en hechos de tránsito. “El Onset habla de unos 2,300 muertos. En lo personal creo que el número podría ser dos o tres veces mayor. El subregistro es uno de los temas pendientes que tenemos que atacar en el país”, indicó.

Soluciones a corto plazo

Galdámez explicó que actualmente se desarrollan acciones para fortalecer la seguridad vial, entre ellas mejoras en la señalización y el uso de nuevas tecnologías para monitorear las carreteras.

“El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) está tomando acciones como la señalización de las carreteras y, en nuestro caso, Provial se dedica al tema de la seguridad vial. Estamos en un proceso cambiante y de fortalecimiento para tener más presencia en las carreteras y apoyar a todo aquel transportista que circule en nuestras vías”, afirmó.

El funcionario añadió que durante este año se adquirieron equipos tecnológicos para apoyar las labores de patrullaje. “Se lograron adquirir cámaras para nuestros equipos y también drones. Realizamos patrullajes inteligentes: cuando una unidad encuentra un congestionamiento identifica el problema, levanta el dron y detecta qué está ocurriendo”, explicó.

Según indicó, esta tecnología permite identificar incidentes viales y coordinar la asistencia correspondiente. “Si se trata de un accidente de tránsito, se toman las medidas correctivas para poder asistir a los pilotos y a quienes circulan en nuestras carreteras”, señaló.

Pasar de lo deseable a lo accionable

Botrán indicó que uno de los aspectos prioritarios para mejorar la seguridad vial es fortalecer el orden y el control en tres áreas: conductores, vehículos y vías. “El área más prioritaria es buscar orden y control en los usuarios, en los vehículos y en las vías”, explicó.

Según indicó, los conductores deben contar con la preparación adecuada. “Necesitamos que los conductores estén educados y tengan las capacidades, habilidades y actitudes para ser buenos conductores. También los vehículos deben contar con estándares mínimos de seguridad, como bolsas de aire y frenos”, señaló.

Asimismo, indicó que las carreteras deben incorporar criterios de seguridad desde su diseño. “Las vías deben tener características de seguridad desde su diseño, construcción, operación y mantenimiento”, afirmó.

Para Botrán, el próximo paso es verificar que se mantengan en buenas condiciones. “Ahí es donde viene el control, la tecnología y las cámaras para imponer multas a aquellos que no cumplan las reglas. Primero los tenemos que educar y luego fiscalizar”, dijo.

Encuentre más de Guatemala No Se Detiene en nuestros canales de video de Prensa Libre Guatevisiónun contenido en alianza enfocado en periodismo de soluciones.

ESCRITO POR:

Mauricio Álvarez

Periodista en colaboración con el proyecto Guatemala No Se Detiene.