La historia llegó al Ministerio Público (MP) como una denuncia en la que acusaban al agente de la PNC de secuestro y robo, la víctima que narró los hechos explicó que la mañana del 30 de abril de 2010 viajaba en un bus en carretera a El Salvador, cuando policías detuvieron y abordaron la unidad.
Pensó que se trataba de una inspección, la sorpresa fue cuando los agentes dijeron en voz alta el nombre de la víctima y anunciaron que tenía orden de captura. Lo bajaron del vehículo y se lo llevaron.
La investigación del MP demostró que los policías sin más explicaciones subieron a su víctima a la patrulla y luego de dar varias vueltas por el sector hasta la zona 9, le robaron los US$3 mil 900 –unos Q31 mil- y lo dejaron en cercanías de la avenida La Reforma.
Las pesquisas estuvieron a cargo de la Fiscalía de Delitos Administrativos del MP, donde la víctima ese mismo día presentó la denuncia.
La narración de los hechos llevó a los investigadores a ubicar al exagente Samayoa Moreno, quien estaba asignado a realizar inspecciones oculares dentro de la institución.
Fueron cinco testimonios y ocho documentos los que respaldaron el fallo condenatorio emitido por el Tribunal Noveno de Sentencia Penal. “Seis años fueron por el delito de robo agravado y un año por abuso de autoridad”, señala el MP.
En este proceso también fue juzgado y sentenciado Ramírez Méndez, quien colaboró con Samayoa Moreno.