Homicidios subieron en nueve departamentos; PNC dice que muertes violentas bajaron

Hubo incremento en la tasa de homicidios  el año pasado —comparado con el 2016— en nueve de los 17 municipios del departamento de Guatemala, así como en otros ocho departamentos, según las estadísticas de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad.

La PNC anunció una reducción en las muertes violentas en el país, pero hubo un incremento en varios distritos de la capital y en otros ocho departamentos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
La PNC anunció una reducción en las muertes violentas en el país, pero hubo un incremento en varios distritos de la capital y en otros ocho departamentos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los datos contrastan con lo anunciado ayer por la Policía Nacional Civil (PNC), que señala que en el 2017 se redujo la tasa de homicidios en el país, comparado también con el 2016,  de 27.3 a 26.1, y que iguala a cifras registradas en el 2000.

Los registros de la Secretaría Técnica, sin embargo, indican que al cierre de noviembre de ambos años hubo un aumento en  las muertes violentas en Amatitlán, Chinautla, Guatemala, Mixco, San José Pinula, San Miguel Petapa, San Pedro Sacatepéquez, Santa Catarina Pinula y Villa Nueva, municipios considerados violentos por el índice de criminalidad que registran.

A diferencia del 1.2 de reducción anunciado por la PNC, en Mixco la tasa creció 12.79, el incremento en San José Pinula fue de 9.1, en Guatemala fue de 5.92 y  en Amatitlán y Chinautla hubo un alza de 4.9, mientras que en los otros municipios los números se elevaron entre 4.22 y 0.78.

Además de los homicidios, otros hechos delictivos afectan a los municipios de Amatitlán, Guatemala, Mixco y Villa Nueva, y por ello los registros de la Secretaría resaltan  los heridos en hechos violentos, el robo a residencias,  comercios, vehículos,  motocicletas,  armas, a peatones, y en buses, así como secuestros.

Departamentos afectados

Los homicidios también se elevaron en Chimaltenango, Chiquimula, Huehuetenango, Quetzaltenango, Quiché, Sacatepéquez, Santa Rosa y Totonicapán, según los datos de la Secretaría, que se basan en cifras de la PNC y del Instituto Nacional de Estadística.

Al igual que con los municipios del departamento de Guatemala, el incremento en algunos de estos lugares es mayor a la tasa de reducción del país, como en Santa Rosa, donde hubo  alza de homicidios de 7.84, mientras que en Sacatepéquez la cifra creció 5.45.

Quetzaltenango también registró  aumento de 4.62 en comparación con las muertes violentas del 2016.

Otros delitos que tienen mayor incidencia en esos mismos departamentos son el robo en comercios,   a peatones,   de vehículos y en residencias.

Cifra es nacional

La reducción en homicidios que promocionó la PNC se basa en un análisis nacional, pero esto no significa que la baja sea general, tal como lo explica Carlos Mendoza, investigador de Diálogos, empresa que eventualmente da asistencia técnica a equipos de investigación del Ministerio de Gobernación.

Según Mendoza, el 1.2 de reducción de la PNC implica que hubo departamentos y municipios donde las muertes violentas se redujeron y que esa baja supera el incremento de los lugares donde así ocurrió.

Además, hay lugares donde este tipo de crimen no tuvo cambios, lo que también influyó en el resultado  nacional, el cual se considera positivo para las autoridades y así lo promocionaron en redes sociales.

El analista explica que con esta tendencia se logró, por octavo año consecutivo,  una reducción de estos hechos respecto del máximo registrado en el país en el 2009.

“En ocho años se bajó 45 por ciento y el próximo año se estará llegando al 50 por ciento”, asegura Mendoza, quien agrega que gracias a estas cifras el país se convirtió en un “caso de estudio internacional”.

No lo perciben así

Para las personas que viven en los municipios y departamentos donde no hubo reducción de homicidios la percepción es otra y no pueden celebrar el logro, pues con frecuencia sus comunidades son escenario de ataques armados o hallazgos de cadáveres.

“Hay una percepción generalizada de que la situación no mejora. La tasa nacional sí mejora, pero en lugares como el municipio de Guatemala la percepción va en relación con la tendencia, porque va en aumento”, reconoce el analista de Diálogos.

Por ello, asegura el experto, es necesario que las autoridades hagan una evaluación sobre su cobertura, para determinar si se cubrieron algunas áreas pero otras, probablemente más riesgosas, se descuidaron.

La explicación de la baja en las muertes violentas aún no tiene una respuesta concreta, según lo explica el experto, pues no solo se trata de una política pública.

Otros factores que se deben analizar, dice Mendoza, tienen que ver con la migración, por ejemplo, y con  la dinámica de las pandillas.

“No solo es una política pública, hay que analizar otras variables que puedan explicar culturalmente o estructuralmente, pero eso es lo que todavía no se tiene claro”, afirma.