Escuintla lidera tasa de homicidios

Escuintla viaja por el mismo camino del año pasado, pero a una velocidad mayor: es el departamento con la tasa más alta de homicidios por cien mil habitantes en el país. Hasta el 31 de octubre su tasa era de 77 homicidios por cien mil habitantes, desplazando a Chiquimula, que en el 2012 fue el que registró la tasa más alta.

Un intento de asalto dejó como saldo a dos hermanos muertos, quienes presuntamente eran los ladrones, en el km 61,  ruta de Escuintla a Taxisco.
Un intento de asalto dejó como saldo a dos hermanos muertos, quienes presuntamente eran los ladrones, en el km 61, ruta de Escuintla a Taxisco.

Según datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), en los primeros 10 meses del 2013 ocurrieron en Escuintla 565 muertes violentas comparadas con las 553 del año pasado.

Si se mantuviese la misma tendencia finalizaría el año con 678 crímenes y una tasa de 93 muertos por cien mil habitantes.

En el 2012, Chiquimula ocupó el primer lugar con una tasa de 98 muertos por cien mil habitantes y aunque ese departamento logró reducir sus números, en Escuintla, la violencia mantuvo el paso.

Vecino problemático

Escuintla es el cruce clave del país: en su cabecera se encuentran las rutas de frontera a frontera y de costa a costa. Padece los efectos de su estrecha relación con la capital, cuyas dinámicas tienen un efecto directo en este departamento donde se genera el 43% del producto interno bruto.

Amanda Morán, del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (Ceur), elaboró la investigación Las Ciudades intermedias y el desarrollo regional, en el cual destaca que Escuintla y Guatemala integran la zona económica más importante del país y la de mayor desarrollo, pero entre los dos departamentos concentran la mitad de los delitos ocurridos en el territorio nacional, según cifras de la Policía Nacional Civil (PNC).

Efecto “globo”

El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, afirmó en una reciente entrevista que por mejorar la seguridad en el área metropolitana se había descuidado la seguridad de los departamentos del país, y que ahora, en una nueva fase, se trabajaría en esos lugares.

Las cifras de criminalidad, de acuerdo con López Bonilla, disminuyeron en la capital y en el área metropolitana, pero hubo un incremento en Escuintla, que es una ciudad importante más próxima, según el gobernador de ese departamento, Lewis Logan.

“Las bandas que se vieron afectadas se corrieron hacía acá. Lo podemos ver en la cantidad de las capturas que hay”, dijo Logan.

Esto es lo que expertos en criminalidad llaman “efecto globo”: se presiona en un lado, pero se expande por el otro.

“El efecto globo ha implicado que se corran de un lugar a otro. En la capital hubo una reducción del 10 por ciento de homicidios. Eso causó repuntes en algunos departamentos. Guatemala —departamento— registraba el 47% de todas las muertes del país, lo que no logramos es que eso no se trasladara a otros territorios”, indicó el viceministro de Prevención del Delito, Arkel Benítez.

Jorge González es un comerciante desde hace 20 años. Tiene negocios desde Escuintla hasta Villa Nueva y había recibido solo dos llamadas de extorsión en los últimos años: le exigían dinero a cambio de no matarlo. “En los dos casos eran unos patojos de aquí de Escuintla que querían empezar a hacer sus cosas, pero la Policía me alertó, y no pasó nada”, relató González. Pero en los últimos meses a su celular ingresaron decenas de mensajes de texto en los que le exigían Q50 mil a cambio de no matarlo a él, a su familia o trabajadores.

“Me pedían que fuera a dejar el dinero cerca de la cuesta de Villalobos y me advertían que ellos sabrían si le avisaba a la Policía y conocían los carros de los investigadores porque trabajaban con ellos”, indicó González.

Un detective expuso que los delincuentes sabían que al sacar del territorio de Escuintla la denuncia por extorsión, debía ser procesada por personal del departamento de Guatemala y se retrasaría la investigación.

“Es una táctica: sacar de la jurisdicción territorial, según ellos, para tener ventaja, pero nosotros nos coordinamos entre departamentos. Retrasa un poco, sí, pero tampoco es determinante”, explicó.

El jefe de la Comisaría de Escuintla, Armando Samuel Barrios, tiene tres meses de haber llegado para hacerse cargo de la seguridad del departamento. “Estoy realizando un análisis sobre la situación, pero le puedo decir que hay personas que vienen de Villa Nueva a delinquir acá, eso no es secreto”, afirmó.

Sicarios

Lucas José Santiago, un electricista en Escuintla, fue el hombre que en mayo del 2009 disparó contra el abogado Rodrigo Rosenberg, cuyo caso escandalizó al país.

Santiago era parte de una banda que fue subcontratada por otro grupo para llevar a cabo el crimen. Este y otros casos sirven, de acuerdo con los investigadores de la División especializada en investigación criminal (Deic), para confirmar que bandas criminales aprovechan la cercanía entre la capital y Escuintla —58 kilómetros de distancia— para “operar en ambos departamentos”.

Jorge Cuja, jefe de investigadores en Escuintla, explicó que el intercambio de territorio de grupos es una teoría que se ha fundamentado en investigaciones que llegaron a juicio. Un ejemplo claro es la condena contra los asesinos del abogado Rosenberg.

“Las extorsiones y los homicidios son los delitos que más se reportan aquí. Hay información real que dice que por una muerte cobran Q3 mil 500”, dijo Cuja.

Reportes de la Policía arrojan que las cifras de capturas en “flagrancia” por muerte ascienden a 41 personas y las armas incautadas, hasta septiembre, eran 298, la cifra más alta fuera del departamento de Guatemala.

Carlos fue parte de una pandilla, pero no de la Mara 18 ni Salvatrucha, sino de un grupo que asesinaba por encargo y su principal cliente era un grupo que vendía droga al menudeo en Puerto San José. Desde hace dos años Carlos cambió. Aseguró que dejó el puerto y su antigua vida, aunque reconoce que hay muchos sicarios disponibles.

“La opción allá era pescar o ir a trabajar a algún ingenio. A nosotros nos daban Q5 mil por “quebrarse” (matar) a alguien. Eran relajos entre ellos (vendedores de drogas) y después te desaparecías un rato y cuando regresabas, otro se iba” relató Carlos, quien reiteró que ya no es parte de ese crimen.

Limitación

En Escuintla hay asignados 17 investigadores que deben dividirse en dos turnos y a los que se descuentan quienes están de vacaciones.

En resumen hay siete investigadores por turno que deben hacerse cargo de los 10 delitos que suceden todos los días. Hasta septiembre, cada investigador tenía asignados en promedio 161 casos, entre muertes, robos de motocicletas y vehículos, extorsiones y robos de todo tipo.

En cuanto a personal uniformado la situación es similar. En Escuintla se tienen asignados mil 27 agentes que deben dividirse en tres turnos: un promedio de 342 policías que deben resguardar a una población, según una proyección del Instituto Nacional de Estadística (INE), de 731 mil 326 personas. Es decir que cada agente debe resguardar a dos mil 138 vecinos o bien, si se repartiera el territorio departamental, cuidar 13 kilómetros cuadrados.

En la capital se prepara actualmente un grupo de 40 investigadores que formarán un equipo especial de homicidios para tratar de reducir la violencia, informó el viceministro de Gobernación, Eddy Juárez.

“Por ahora trabajan desde la capital, por la vulnerabilidad de las instalaciones, pero el próximo año estarán en aquel lugar”, expresó Juárez.

Se usará el mismo modelo que se utilizó con la unidad de homicidios de la capital. Buscarán formar un equipo con el Ministerio Público (MP), a fin de desarticular bandas completas de sicarios, y no casos aislados.

Más prevención

Consciente del aumento de la criminalidad en Escuintla, Benítez afirmó que se trabaja en un plan para realizar más acciones de prevención de delito y afirmó que el próximo año trabajarán en escuelas seguras.

El obispo de Escuintla, monseñor Víctor Hugo Palma, explicó que los escuintlecos deben trabajar en identidad y organización, para ponerle un alto a la delincuencia.

“Deben trabajar unidos, como pueblo, porque pareciera que el escuintleco no existe, solo es una creación literaria. Deben trabajar más en la unión como vecinos”, manifestó el obispo.

Más fuerzas de tarea contra el crimen

El gobernador de Escuintla, Lewis Armando Logan, comentó que después del “éxito” que han tenidos las fuerzas de seguridad en el área metropolitana, las bandas criminales se han movilizado  hacia las ciudades intermedias, incluida Escuintla.

“Hay que hacer notar la cercanía que hay entre Escuintla y la  capital —58 kilómetros—. La presión que las fuerzas de seguridad han hecho motivó la migración de delincuencia que pasó a operar en Escuintla, se nota en la cantidad de capturas que se han realizado”, indicó Logan. 

Agregó que han   tomado medidas desde hace algunos meses por la violencia.

“El Gobierno nos ha dado más agentes; además, se envió al noveno escuadrón, con 508 soldados, que vino a trabajar a Escuintla y Suchitepéquez. Si no se estuviera trabajando, estaríamos igual  que la  capital —en cuanto a número de delitos—”,  afirmó  el funcionario.

Puntualizó  que esperan más ayuda del Gobierno central para revertir  el incremento de criminalidad, pero aclaró que sí hay acciones para revertir esa situación.

“Se espera que se dé la creación de la nueva fuerza de tarea contra el sicariato, similar a la que se implementó en la capital, ese es uno de los ofrecimientos que hay,  porque Escuintla es el segundo departamento más violento”, indicó Logan.

El gobernador explicó que esta percepción tiene que ver con el nivel de violencia que hay en un algunos municipios,  como Nueva Concepción, Puerto  San José y Tiquisate.