Ocho aspectos que destaca un informe del Congreso de EE. UU. sobre Guatemala

La Comisión de Política de Drogas del Hemisferio Occidental realizó un informe en el que afirma que las políticas de lucha contra el trasiego de drogas de Estados Unidos deben orientarse en Colombia, Centroamérica y México.

Incautan más de 2 mil 300 paquetes de drogas este fin de semana en Guatemala. Foto Prensa Libre: EFE.
Incautan más de 2 mil 300 paquetes de drogas este fin de semana en Guatemala. Foto Prensa Libre: EFE.

El congresista estadounidense, Eliot L. Engel, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos presentó el informe de la Comisión de Política de Drogas del Hemisferio Occidental (WHDPC), el cual aborda la situación de países como Guatemala, El Salvador y Honduras.

Aspectos de Guatemala que destaca el informe de EE. UU.

  • En las dos últimas décadas, los países que conforman el Triángulo Norte se han clasificado entre las naciones más violentas en el mundo con tasas de homicidio que promedian más de 50 por cada 100 mil personas o casi 10 veces la tasa global en los EE. UU.
  • El tráfico de drogas contribuye al derramamiento de sangre: los cárteles envían drogas a través de países tanto en regiones, mientras que las bandas callejeras participan en los mercados de drogas al por menor.
  • La mayoría de la cocaína sudamericana que llega a EE. UU. pasa por América Central, especialmente Honduras y Guatemala.
  • Informes recientes sugieren que Guatemala y Honduras también han comenzó a producir cocaína.
  • Las fuerzas del orden locales, abrumadas por la delincuencia callejera y socavadas por la corrupción, no pueden detener el flujo de drogas.
  • Los esfuerzos de lucha contra la corrupción también se están tambaleando. Los gobiernos desmantelaron las prometedoras como la Comisión contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y la Misión para Apoyo a la Lucha contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih).
  • La violencia y la corrupción restringen el potencial social y económico de la región, lo que hace que aumente el número de solicitantes de asilo, refugiados e inmigrantes que huyen a los EE. UU.
  • Los esfuerzos por crear instituciones policiales y judiciales más profesionales y responsables no pueden tener éxito a menos que los líderes nacionales se comprometan a combatir la corrupción en todo el sistema político.

 

El reporte destaca que, la mayoría de la cocaína sudamericana que llega a Estados Unidos pasa por Centroamérica especialmente Honduras y Guatemala, además, destaca que informes recientes indicaron que ambos países también comenzaron a producir cocaína.

Jorge Aguilar, portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC), explicó que de enero al pasado 30 de noviembre, han erradicado un millón 29 mil 984 arbustos de coca, los cuales están valuados en Q10 millones 299 mil 840, así como también han incautado 11 mil 50 kilos de cocaína.

Destaca también que las fuerzas del orden, abrumadas por la delincuencia callejera y socavadas por la corrupción, no detienen el flujo de drogas, por lo que la inseguridad detiene el desarrollo hace que familias y niños no acompañados busquen migrar hacia dicho país en busca de seguridad y oportunidades económicas.

Carlos Menocal, exministro de Gobernación, opinó que el informe describe el escenario de incremento de trasiego de drogas de forma particular en Guatemala y Honduras, mientras que los gobiernos han tenido pocos avances y esfuerzos para luchar contra estos delitos de narcotráfico.

Resaltó que el gobierno del presidente Alejandro Giammattei redujo el presupuesto para este año al combate al narcotráfico, lo cual afectó el tema de operaciones antinarcóticas combinadas, erradicación de amapola, marihuana y cocaína, la compra de raciones frías para los agentes que efectúan las erradicaciones y los programas de cooperación bilateral.

Para el exministro de cartera del Interior, Francisco Rivas, el informe confirma los datos que se tenían en relación con que el 90 por ciento de la cocaína que ingresa a territorio estadounidense pasa por el territorio nacional, pero lo más grave que solamente el seis por ciento es incautado en el país.

Rivas advirtió además que, un dato preocupante es el cambio de dinámica del narcotráfico porque hasta hace cinco años los traficantes preferían las costas del Pacífico para ingresar la droga, ahora se inclinan por el aire, aterrizando en Peten en su mayoría los jets que vienen cargados con miles de kilogramos de cocaína.

“Preocupa aún más la poca efectividad que están teniendo las autoridades de seguridad para evitar esas trazas aéreas, para interceptarlas, detener e investigar a todos los responsables, tanto autores materiales como intelectuales”, señaló.

El informe hace hincapié a que los esfuerzos de la lucha contra la corrupción también se están tambaleando, debido a la salida de la extinta Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), en Honduras fue desmantelada la Misión para Apoyo a la Lucha contra la Corrupción y la Impunidad y en El Salvador fue creada la Comisión Anticorrupción con el aval de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“La violencia impone costos directos de bienestar del 3 por ciento del PIB en Guatemala, alrededor del 6 por ciento en El Salvador, y el 6.5 por ciento en Honduras”, señala el informe. Además, destaca que las encuestan muestran baja satisfacción con la democracia en los tres países, mientras que la percepción de corrupción es alta.

Instituciones

El reporte resalta que Guatemala es el país que más ha avanzado en el fortalecimiento de la PNC y del sistema penal; no obstante, existen dudas sobre el compromiso que tiene la élite política con un cambio genuino. Además, destaca que los policías graduados en los últimos años están mejor capacitados y tienen mayor respeto por la aplicación a la Ley, comparado con aquellos que iniciaron su carrera durante el gobierno militar.

Se lee también que los detectives y fiscales, muchos de ellos con formación impartida por Estados Unidos, usan herramientas analíticas para detectar conexiones y patrones para que puedan identificar redes y llevar ante los tribunales delitos complejos.

El informe revela que los gobiernos del norte de Centroamérica siguen confiando en prácticas dudosas, como el despliegue militar con poca formación en la aplicación de la Ley, lo cual socava el apoyo del gobierno estadounidense para crear fuerzas de seguridad democráticas que rindan cuentas a las comunidades que están a su servicio.

“Los esfuerzos por crear instituciones policiales y judiciales más profesionales y responsables no pueden tener éxito a menos que los líderes nacionales se comprometan a combatir la corrupción en todo el sistema político”, afirma.

Mario Mérida, exviceministro de Gobernación y analista en seguridad pública, opinó que el informe tiene la buena intención de que se genere una llamada de atención en el tema del tráfico de drogas, pero tiene partes que no son tan claras, porque después de la firma de los Acuerdos de Paz comenzó una reingeniería y modernización en la PNC que ha tenido éxitos en sus investigaciones y el combate de drogas.

“Hay que reconocer que el tráfico de drogas vía aérea y marítima, el mejor bastión que ha tenido Estados Unidos y en particular la DEA — Administración de Control de Drogas—son las fuerzas armadas. Es decir, no hay acciones si no hay presencia de ellos. La parte marítima casi está en manos de la DEA y de la Fuerza Naval que opera en Puerto Barrios como en el Pacifico”, afirmó.

Agregó que Guatemala tiene problemas geográfico y geopolítico por su posición en Centroamérica y por las debilidades que tienen los poderes nacionales.

La comisión que armó el informe es una entidad bipartidista que evalúo las políticas antidrogas para reducir el flujo de drogas que llegan a Estados Unidos y los daños que ocasiona el tráfico de los estupefacientes. Las conclusiones y recomendaciones del informe fueron aprobados por todos los miembros de dicha entidad.

Al exministro de Gobernación, Francisco Jiménez, le pareció interesante el informe porque analizan la situación del país como un problema estructural y social. El reporte sugiere que se debe establecer una asociación regional de alto nivel en conjunto con el gobierno de los tres países y Estados Unidos, aunque, Jiménez explicó que este espacio de coordinación se ha intentado desde hace aproximadamente cuatro años, pero no ha funcionado por completo por diversas dificultades.

“Esto el gobierno lo tiene que asumir, aquí implica, digamos si yo fuera quien está en el gobierno diría que pensemos en una propuesta que nos permita tener el liderazgo en el Triángulo Norte y convocar a una coordinación interinstitucional de los tres países para abordar estos temas”, explicó.

Además, agregó que este documento aporta sugerencias y orientaciones para el abordaje del tema de drogas y entra en otras consideraciones a las que el gobierno debe poner, porque enumera el informe porque no exigen mayor incautación de drogas o más capturas de traficantes, sino que además de que ya realizan esta acciones deben ejecutar estos puntos estratégicos como el fortalecimiento policial, entre otros.

“Las agencias estadounidenses de seguridad le ponen mucha atención al acompañamiento de la Policía, por ejemplo, el INL –Aplicación de la Ley de la Embajada de los Estados Unidos de América en Guatemala—trabaja muy de cerca con la PNC. Hay que reforzar esa agenda que quedó muy dañada durante la administración del –exministro de Gobernación—Enrique Degenhart”, resaltó.

El informe resalta que la lucha contra la corrupción debe incluir proyectos para fortalecer organizaciones fiscalizadoras independientes, instituciones académicas, sociedad civil y medios de comunicación. En este punto, Jiménez señaló que la visión es que la sociedad civil tenga participación en los pactos que se generen entre Estados Unidos y los tres países.