Justicia
Pandillas mutan hacia narcomenudeo: controlan hasta el 80% del mercado y reclutan menores en escuelas
Pandilleros se han convertido en vendedores de drogas al menudeo y utilizan a menores para la venta en centros educativos, según la PNC.
Agentes de la Policía Nacional Civil ejecutan un operativo contra pandillas en un sector de la zona 5 de la capital, con el objetivo de desarticular estructuras dedicadas al narcomenudeo y prevenir el reclutamiento de menores. (Foto Prensa Libre: PNC)
Las pandillas han diversificado sus actividades y ahora controlan gran parte del narcomenudeo con el uso de menores en escuelas y mortíferas disputas territoriales, principalmente en los departamentos de Guatemala, Escuintla, Petén y Chimaltenango, según la Policía Nacional Civil (PNC).
El director general de la PNC, David Boteo, advirtió este miércoles 22 de abril que estructuras criminales utilizan a niños y adolescentes para la venta de droga en los alrededores de escuelas y colegios, como parte de la expansión del narcomenudeo en áreas urbanas. Las maras tienen identificados a banderas y reclutadores dentro de planteles, según se dijo.
Boteo explicó que la marihuana y la cocaína son las sustancias ilícitas que más se comercializan bajo esta modalidad, en la cual menores de edad son utilizados como distribuidores para evitar acciones policiales directas.
El jefe policial indicó que las pandillas han evolucionado y ya no se dedican únicamente a extorsiones o al control territorial, sino que ahora operan como estructuras vinculadas al narcotráfico a pequeña escala y fortalecen su financiamiento mediante la venta de droga.
Boteo señaló que los departamentos con mayor disputa territorial por el narcomenudeo son Guatemala, Escuintla, Petén y Chimaltenango, donde se ha incrementado la violencia asociada al control de puntos de distribución.
Respecto de los recientes hallazgos de personas fallecidas envueltas en sábanas, el director de la PNC explicó que podrían corresponder a víctimas de “limpiezas internas” entre grupos criminales, principalmente en sectores de las zonas 3 y 6 de la capital.
Además, confirmó la existencia de puntos de venta de droga en áreas como La Reformita, zona 12, y denunció que maestros han sido amenazados para evitar denuncias sobre el ambiente criminal alrededor de centros educativos.
Ante esta situación, la PNC mantiene presencia fija en 38 centros escolares considerados de alto riesgo, ubicados en zonas como la 12 de Villa Nueva, Amatitlán, El Porvenir, Villa Canales y las zonas 21, 18 y 6 de la capital, con el objetivo de prevenir el reclutamiento de estudiantes y garantizar la seguridad escolar.
Boteo señaló que la parte más compleja es el sector justicia, ya que no actúa. Además, indicó que se debe analizar la ley de aceptación de cargos, la cual beneficia a pandilleros detenidos durante operativos o en flagrancia.
“Sí, precisamente es preocupante. Yo le puedo decir que el fin de semana nosotros orientamos un aproximado de 32 equipos, incluido el Ejército de Guatemala, al área de Amatitlán, y me informaba la jefa de distrito que eran situaciones lamentables en las cuales estuvieron sacando menores de edad de lugares donde consumían bebidas alcohólicas, inclusive con sus padres”, refirió.
“Hemos visto un patrón repetitivo en el tema de adolescentes. Inclusive, tenemos dos menores de edad que intentaron ingresar droga a centros educativos, tanto en San Marcos como en la Ciudad de Guatemala. Son personas que venden droga; es decir, niños que están entrando a los centros educativos a vender droga”, dijo Boteo.
Reiteró que eso significa que también en escuelas y colegios distribuyen droga. Por ello, la Unidad de Prevención del Delito de la PNC, en coordinación con el Ministerio de Educación, en puntos críticos donde hay centros educativos, ha implementado la modalidad de prevención con registro de mochilas, porque se había detectado —según denuncia de algunos maestros— que los mismos niños y adolescentes que ingresan a los centros educativos, tanto de primaria como de básico, llevaban droga para vender dentro de los establecimientos.
Respecto de si los menores de edad consumen droga, el jefe policial señaló que sí: marihuana y cocaína. Además, explicó que otra sustancia que se consume con frecuencia es el crack, principalmente por personas con pocos recursos económicos y en estado avanzado de adicción.
“Antes el pandillero no tenía ese alcance de llegar a una organización criminal de narcotráfico; mientras que en la actualidad podríamos decir que el pandillero ya es narcotraficante”, señaló Boteo.
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