Procuraduría General investiga 22 casos de robo de niños

El robo de una recién nacida, el viernes último, en el Hospital General San Juan de Dios, quien apareció la noche del domingo, no es el primero del año. En siete meses, la Procuraduría General de la Nación (PGN) ha recibido 22 denuncias de niños robados.

Los familiares de Mario Alberto Ajpacajá y Micaela Tziac afirmaron que un guardia de seguridad, quien fue identificado como Wálter Muñoz, les advirtió que no siguieran investigando la sustracción de la recién nacida, ya que de lo contrario se meterían en problemas, relató el abuelo de la niña, Lorenzo Tziac.
Los familiares de Mario Alberto Ajpacajá y Micaela Tziac afirmaron que un guardia de seguridad, quien fue identificado como Wálter Muñoz, les advirtió que no siguieran investigando la sustracción de la recién nacida, ya que de lo contrario se meterían en problemas, relató el abuelo de la niña, Lorenzo Tziac.

Érick Cárdenas, procurador de la Niñez, de la PGN, explicó que le llama la atención que hayan devuelto a la bebé, a quien sus padres han decidido nombrar Linsy Sherlyn, ya que la mayoría de niños robados son entregados en adopciones anómalas o para venta de órganos.

Indicó que las denuncias van desde sustracción de menores en hospitales nacionales, hasta el robo en las calles.

Algunos de los nosocomios donde ha habido reporte de robo están en Suchitepéquez, Retalhuleu y Jalapa.

En Quetzaltenango, una mujer fue asesinada y sus dos pequeños hijos fueron robados. Días después, los niños fueron recuperados y la sindicada del hecho está en prisión.

Personal implicado

Cárdenas explicó que en el caso de los hospitales generalmente hay trabajadores involucrados en la sustracción.

Cuando el niño está fuera del centro asistencial, la estructura delincuencial busca certificaciones de nacimiento, las cuales obtienen con médicos y, en su mayoría, comadronas.

Al tener este documento van a las sedes departamentales del Registro Nacional de las Personas, donde inscriben a los recién nacidos como hijos de algún cómplice.

Mario Alberto Ajpacajá y Micaela Tziac denunciaron la sustracción de su hija recién nacida el viernes 3 de agosto, cuando desapareció luego de la visita, cuando la mujer que se la robó aprovechó para ingresar.

Según las primeras investigaciones, se trata de una fémina que entra durante la hora de la visita, no utiliza los ascensores, sino sube por las rampas y llega hasta al área donde están las mujeres que han dado a luz.

Por estar sola

Al parecer, cuando la supuesta médica vio sola a Tziac la eligió como víctima, por lo que se acercó a la madre, le dio una pastilla para dormirla y se llevó a la bebé.

Ese día Ajpacajá no pudo ingresar para ver a su esposa, debido a que llegó con su hija de 2 años, y esperaba regresar al siguiente día.

Después de que la noticia salió en los medios de comunicación, donde se explicó que autoridades investigaban en las cámaras del Hospital, la recién nacida apareció a eso de las 22 horas del domingo último.

La pequeña fue abandonada, envuelta en unas colchas y bolsas, en la acera de la 13 calle A y 2a. avenida del barrio El Gallito, zona 3.

Cuando apareció la niña tenía consigo una nota en que se informaba que se trataba de la bebé sustraída del Hospital General San Juan de Dios y quienes se la habían llevado eran menores que querían tener la experiencia de ser padres.

Prueba positiva

Los Bomberos Voluntarios trasladaron a la recién nacida a una estación, donde la PGN pidió al Instituto Nacional de Ciencias Forenses que tomara muestras de ADN a ella y a Tziac, para confirmar que se trataba de madre e hija.

Cárdenas confirmó anoche que el examen de ADN dio positivo, es decir que la pequeña abandonada sí es la hija de la pareja Ajpacajá Tziac.

El Ministerio Público investiga a siete trabajadores del Hospital, la mayoría enfermeras que estaban de turno al momento de la sustracción de la bebé.

Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes, afirmó que esa organización es querellante en el caso y se investiga la relación que exista entre la estructura que se robó a la niña del San Juan de Dios y otra que podría operar en el Roosevelt.

Con el hallazgo del domingo en la noche, de manera preliminar un juez de turno definió dejarla en una casa hogar, junto a su progenitora.

Sin embargo, la Fundación pidió al juzgado que fuera trasladada al albergue de esa organización, lo que fue concedido.

La familia de Ajpacajá, proveniente de Totonicapán, viajó a la capital, al igual que la familia de Tziac, quienes llegaron desde Chicacao, Suchitepéquez, para apoyar en la búsqueda de la bebé.

“Es un ser humano y por eso tenemos que pelear. Los malhechores nos vieron la cara de tontos, pero no somos así. Las enfermeras hasta se rieron de nosotros cuando llegamos y nos vieron pidiendo que regresaran a la nena, pensaron que todo se iba a quedar así”, expresó Lorenzo Tziac, abuelo de la recién nacida.

HOSPITAL

Vocero niega amenazas

Sobre la advertencia que familiares de la pareja Mario Alberto Ajpacajá y Micaela Tziac afirman que les hizo un guardia de seguridad identificado como Wálter Muñoz, Víctor Ramírez, vocero del Hospital General San Juan de Dios,  explicó que no tienen ningún reporte al respecto.

Afirmó que a  no les ha llegado ningún reporte de amenaza a la familia, por lo cual esperan que se aclare esa situación.

Agregó que  Muñoz no tiene autorización para dar declaraciones ante los medios de comunicación y de hacerlo será en el Ministerio Público.  

Agregó que, en cambio, sí hay un guardia del hospital que se encuentra lesionado, y según su versión se debe a que un familiar de la pareja lo golpeó.

En cuanto a las medidas que tomarán para evitar más robos de recién nacidos, Ramírez explicó que desde el fin de semana empezaron a restringir el ingreso de las visitas  a una persona por paciente de  la maternidad y la pediatría.

La Dirección analiza  medidas permanentes para la seguridad de esas dos áreas del nosocomio, indicó Muñoz.

Maternidad

IGSS atrasa pulsera electrónica

Las maternidades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) siguen sin  utilizar la pulsera electrónica anunciada en septiembre del 2012 como medida de seguridad para prevenir el robo de bebés.

El año pasado, la publicidad oficial del IGSS anunció  la medida, que consiste en colocar brazaletes con un “chip inteligente” para registrar a los niños y sus madres en el momento del parto, pero una visita efectuada ayer por Prensa Libre a la maternidad del IGSS, zona 13, reveló que esa protección continúa sin usarse.

Todas las madres y sus hijos que ayer abandonaron el hospital portaban la pulsera de plástico convencional, y no sabían del nuevo sistema.

El departamento de Comunicación  Social del IGSS respondió que antes de poner en marcha   la medida se hizo un plan piloto  que ahora está en fase de conclusión.

Según la información, la gerencia será la que determine cuándo se implementará el sistema, en todos los hospitales del Seguro Social.

Prevención

Habrá cámaras en nosocomios

El ministro de Salud, Jorge Villavicencio, anunció ayer  la compra de cámaras de seguridad para hospitales nacionales, para evitar el robo de niños e insumos.

Los primeros aparatos  se instalarán en los hospitales Roosevelt, San Juan de Dios, de Cobán y de Huehuetenango.

Comisión

Demandan pesquisas

El presidente de la Comisión de Salud del Congreso, Roberto Kestler, afirmó que hay deficiencias interinstitucionales en los hospitales, y exigió una investigación exhaustiva para determinar si existe una banda de robaniños en los nosocomios, ya que “no es la primera vez que ocurre”.

FUNDACIÓN

Ven posibles nexos de red

La Fundación Sobrevivientes es querellante en el proceso por la sustracción de la recién nacida en el hospital San Juan de Dios. Según el expediente en esa organización, junto a la Fiscalía  investigan qué vínculos existen entre la estructura de ese nosocomio y el Roosevelt.